Endry Cardeño: una actriz por la inclusión

La cucuteña fue la primera actriz transgénero en una novela colombiana. Considera que representar a su comunidad en la televisión y las tablas es su aporte contra la discriminación.

Endry Cardeño tuvo su primer protagónico en el cine en “Cheila: Una casa pa’ Maíta”. / Cortesía

¿Cómo era su entorno familiar?

Llevo el apellido de mi madre y de mi abuela. Ellas eran paisas que se trasladaron a Cúcuta por la bonanza económica. Teníamos una familia numerosa con una casa muy grande que, de hecho, se cayó en el último terremoto que hubo en la ciudad.

¿Siempre se sintió inclinada hacia el espectáculo?

Todos los domingos leía el salmo responsorial en las misas; ese fue mi primer gran público. Fui un niño sobresaliente, bastante adelantado y con manifestaciones artísticas muy evidentes. Los personajes que veía en televisión no me dejaron ser un chico débil y sumiso, sino que fui una persona rebelde, que se plantaba muy fuerte para salir adelante.

¿Por qué decidió irse para Europa?

Hubo un momento en el que había pasado por cuantos reinados y shows había, y empecé a sentir que el tiempo se me estaba pasando. Me fui a Italia porque veía que a la gente que lo hacía le iba muy bien y quería tratar de conseguir dinero.

¿En qué momento llegó la posibilidad de hacer televisión?

Cuando acababa de regresar de Europa. Me tocó ser la primera actriz trans de Colombia. No era un papel sólo para mí. Estaba representando a un grupo de personas que tienen el derecho a verse en los medios y a ser objeto de la mejor representación posible. Es una cruz pesada, pero si me tocó es porque tenía las herramientas para lograrlo.

¿Fue complicado balancear su vida personal y profesional?

El medio del espectáculo me ha generado una expectativa muy alta que no he podido alcanzar. Haber sido un estilista que le servirá a la gente desde un tocador me ha permitido tener los pies en la tierra y entender que la actuación es un trabajo más.

¿No se creyó el cuento de la fama?

Si bien siempre soñé con ser famosa, la fama no fue algo que haya salido a buscar. Me enteré de que había un casting y el destino insistió en que el papel fuera mío. Cuando tuve el papel de Laisa en Los Reyes siempre tuve la sensación de que no iba a volver a estar tan alto, y por eso fue muy gratificante.

¿Cuándo fue su primera experiencia en el teatro?

La primera vez fue en Caracas, con La Perla Negra, el amor regresa después de la muerte. Allí tenía el papel de una bruja que se llamaba Miranda y era una farsante. Sin embargo, mi gran experiencia en el teatro me la dio A 2,50 la cuba libre, donde hice un personaje muy lejano a comedia y el cual interpreté durante muchos años.

¿Cómo es frente y detrás de cámaras?

Frente a las cámaras me muestro como una persona muy segura, pero detrás de cámaras no lo soy tanto. A veces, cuando hay gente que me expresa su admiración en la calle, siempre me pregunto qué tan real es la imagen que proyecto, pero también sé que como figura pública es muy importante inspirar seguridad para que la gente sienta que sí se puede.

¿Cree que su trabajo ha contrarrestado la discriminación?

Como parte de una minoría, he tenido un papel activo y positivo entre las personas que pertenecen a la mayoría. Ellos aprenden a conocerte desde la diferencia y con el tiempo van entendiendo que hay realidades distintas a las que ellos viven, que somos diversos y que trabajar con una persona trans es como trabajar con cualquier otra persona.

¿Cuáles son sus propósitos en 2017?

Soy una persona muy instintiva y visceral, por eso me gustaría dominar mi espíritu y mi ego. A veces se me va la vida cuestionando el trabajo de los demás, tal vez porque siempre me han exigido que dé lo mejor y, por lo general, hago lo mismo con el resto de gente. Eso me ha traído algunos problemas y mi meta es ser más tolerante y tener paciencia.

¿Cómo se imagina en unos años?

Nunca he pasado por una escuela de actuación. Llevo trabajando 12 años y sueño con salir adelante para retirarme mucho más satisfecha. Me gustaría presentar o tener un programa de entrevistas donde tenga más retos.

¿Quisiera volver a hacer cine?

Salí en Muertos de susto y fue una experiencia irrepetible que me dio las herramientas para llegar a mi primer protagónico, también en el cine, en Caracas. Me encantaría seguir haciendo películas y he hecho algunas colaboraciones para estudiantes que están empezando en el medio y que tienen una mente muy abierta y una actitud muy incluyente.

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