'Las escritoras somos más visibles'

‘Misión olvido’, de editorial Planeta, es la más reciente publicación de la autora española. Asegura que, aunque no lo planeó, sus personajes terminaron por definir la situación de la mujer en el mundo actual.

La novelista María Dueñas dice que, aun cuando algunos lectores aseguran que sus libros son de autoayuda, ella escribe ficción. / David Campuzano - El Espectador
La novelista María Dueñas dice que, aun cuando algunos lectores aseguran que sus libros son de autoayuda, ella escribe ficción. / David Campuzano - El Espectador

¿Los recuerdos y los sentimientos son temas transversales en su última novela, ‘Misión olvido’?

Me gusta cargar mis personajes con toda la humanidad posible, no quiero que sean siluetas planas a las que tenga que arrastrar durante la trama.

¿Qué representa el personaje principal, Blanca Perea?

Mi intención es mostrar una parte de la historia de una mujer que es golpeada por la vida en el momento que tiene la estabilidad que tanto había buscado. Su matrimonio se acaba y sus hijos se van, y ella decide irse a California para sanar sus heridas.

¿Por qué un lugar como California para que su personaje escape?

Todo surge a partir de un viaje de vacaciones. Al visitar las viejas misiones franciscanas que conforman lo que se conoce como el Camino Real, pensé que era un escenario vinculado a nuestro pasado, que ofrecía un potencial muy rico para la ficción pero apenas había sido explotado como territorio novelesco.

¿Blanca y Sira (personaje principal de su primera novela, ‘El tiempo entre costuras’) representan momentos de su vida?

No representan situaciones de mi vida, pero sí los pasos que han dado las mujeres a lo largo de la historia.

Planeó sus personajes para convertirlos en representantes de su género.

Fue casual porque cada personaje es representativo de la época que le toca vivir según la trama, y ahora, viéndolo con la distancia, pues es clara la situación de la mujer en el mundo.

¿Qué papel juega la memoria?

Las personas no pueden olvidar de dónde venimos, para entender quiénes somos ahora y para encontrar respuestas a muchas preguntas que nos acontecen en el presente.

¿Cuál es el mensaje de su libro?

Tenemos que sacar una dosis de positivismo y creer que todo va estar mejor, pero debe ser algo lúcido, no un castillo que te deslumbre.

¿Ya encontró su estilo?

Estoy cómoda con lo que hago, pero no cierro puertas a nada todavía. Para mí, escribir es algo muy estimulante y el estilo no se planifica.

¿Qué autores han influido en su obra?

Siempre he sido muy buena lectora. Por mi formación tengo la tradición de la novela clásica inglesa y leo mucha ficción norteamericana.

Ha llamado la atención la cantidad de libros que vende. ¿Ese es su fin?

Me encanta que mis libros se vendan en masa, pero no es mi fin. Si vendo es porque los lectores se dejan cautivar por lo que escribo. Uno no se propone vender libros. Si vendo un millón de libros es porque seduje a esa cantidad de lectores.

Algunos lectores aseguran que sus libros son de autoayuda. ¿Qué opina?

Para nada. Escribo ficción, sitúo mi historia en unas coordenadas históricas y sociales rigurosas. Ahora, si a alguien le sirve para superar un problema, me parece bien.

¿Hacen mayor presencia las escritoras en la literatura?

Somos cada vez más visibles y numerosas. Todavía no estamos equilibrados, pero vamos acercándonos.

¿A qué escritoras destaca?

Ángeles Mastretta, Dolores Redondo, J.K. Rowling, esas son los que recuerdo ahora, pero seguro hay más.

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