Gregorio Uribe y su Big Band

Educado en Berklee College of Music, apuesta por la combinación de ritmos colombianos, como la cumbia y el chandé, con arreglos de jazz y funk. Este viernes y sábado se presentará en Nueva York junto con Arturo O’Farrill y la Orquesta de Jazz Afrolatino, en el evento Jazz por las Américas.

“Yo vengo con esta cumbia, con berraquera, con la mirada al frente y los pies en la tierra”, dice la canción que más le gusta a Gregorio Uribe de su disco. / Pipe Yanguas

¿Cómo y por qué se interesó por la música?

Fue algo instintivo. Me la pasaba tocando ritmos con cualquier cuchara o lápiz que encontraba. Cuando me regalaron mi primera guitarra me puse a escribir canciones, después de romper dos o tres cuerdas.

¿Cuál ha sido su trayectoria musical?

Cuando joven tocaba batería en grupos de rock. Después vino el acordeón en serenatas vallenatas y la guitarra en un trío de boleros. A los 17 años viajé por Suramérica. Más adelante estudié composición en Berklee College of Music de Boston. Me mudé a Nueva York en 2008 y desde entonces estoy a la cabeza de la Gregorio Uribe Big Band (GUBB).

¿Qué representa para usted que Arturo O’Farrill lo invite a hacer parte del concierto que se llevará a cabo hoy y mañana en Nueva York?

Arturo representa un legado del latin jazz en Estados Unidos. Ser invitado a componer para su orquesta significa que mi trabajo como compositor y arreglista ha tenido resonancia en la escena musical de Nueva York.

¿Cómo aprovecha esta oportunidad?

Me sirvió de excusa para componer una suite que incluye ritmos de cuatro regiones distintas de Colombia: pasillo, currulao, joropo y paseo vallenato. Es una muestra del mensaje inclusivo de Arturo, quien dice que el jazz no es norteamericano sino americano.

¿Cómo ha sido el proceso de grabación de su primer disco?

Intenso y profundo. El productor musical es el caleño Juan Pablo Mantilla.

Este disco se ha grabado gracias a la colecta de fondos de Kickstarter. ¿A qué se dedica esta organización?

Es una página donde cualquier persona puede recolectar fondos para un proyecto creativo. La página se hace cargo de la parte logística; el trabajo lo hace el creador. En mi caso tuve un resultado hermoso, pues reuní más de US$23.000.

¿Por qué decidió empezar en el exterior y no en su país?

No fue algo planeado. Estudié en Boston y al estar aquí y tener una red de músicos decidí intentar la escena de Nueva York, que siempre ha tenido renombre.

¿Cuáles han sido las ventajas y las dificultades de esto?

La ventaja es el aspecto exótico que pueden tener los ritmos foráneos. La dificultad es que es música para un nicho de gente.

¿Cuál fue su primera presentación?

En mi cuarto, a los siete años. Usé una organeta que no sabía tocar y con un amigo armamos una batería hecha de balones y juguetes. Les cobramos $100 a nuestros papás para que nos oyeran tocar dos minutos de ruido.

El primer jueves de cada mes toca en el Zinc Bar de Nueva York. ¿Cómo fue este acercamiento?

Desde que me vine a Nueva York quise buscar una “residencia musical”, un lugar fijo donde tocar cada mes o semana. Hace una semana celebramos tres años de esta residencia.

¿Qué tiene de especial este lugar?

Está localizado en Greenwich Village, que ha sido una zona bohemia, además de ser central. Es un jazz club importante donde se presentan titanes como Ron Carter, hay noche de jazz africano, música brasileña y cumbia con big band.

¿Cómo fue su experiencia en el Kennedy Center de Washington el domingo pasado?

Espectacular. Fueron casi 800 personas a vernos.

¿Por qué se llama “big band”?

Big band es un tipo de orquesta que se caracteriza por tener una sección de vientos grande. Fue con estas bandas que se creó el swing. Gregorio Uribe Big Band es por la manera típica de llamar a las orquestas usando el nombre de su líder.

Le apuesta a la música colombiana y autóctona. ¿Por qué?

La manera de rendir homenaje a la música de Colombia es interpretarla a mi manera y traer otras influencias sin miedo. Uno de mis propósitos al componer es encontrar lo universal a través de lo local.

De sus canciones, ¿cuál es la que más le llega al alma?

Del disco que estamos grabando tal vez la que más me gusta es Yo vengo, pues me llena de confianza para seguir con mi trabajo. El coro dice: “Yo vengo con esta cumbia, con berraquera, con la mirada al frente y los pies en la tierra”.

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