JBalvin: 'Este es un movimiento imparable'

Se aleja de ser extravangante. Se confiesa amante del rock y del reggae, y asegura que Colombia es una potencia de la música urbana.

¿Qué hay de cierto en que ha elegido darle ‘pan y circo al pueblo’?

Es real, tengo claro que quiero darle a la música lo que la gente quiere escuchar, sin venderme a mí mismo. Hago lo que me gusta y al parecer es muy parecido a lo que la gente quiere consumir.

¿Qué lo diferencia de los demás reguetoneros de Colombia?

La visión empresarial. Quiero aprender de los grandes como Jay Z, quien ha llevado su música a un nivel de mercadeo que no sólo implica pararse en la tarima o tener descargas, sino también ir más allá como marca, tener línea de ropa...

¿Quiénes son sus reguetoneros locales preferidos?

Me gustan Jiggy Drama, Rayo & Toby de San Andrés y Golpe a golpe, también respeto mucho a los artistas de Medellín.

¿Qué lugar ocupa el reguetón colombiano en el mundo?

Somos el segundo país con más artistas de reguetón y con mayor público. Después de Puerto Rico, Colombia es una potencia de la música urbana latina.

¿Qué generó este estallido reguetonero en el país?

El pueblo estaba pidiendo escuchar música urbana. Las radios estaban programadas al gusto de sus directores, pero nos abrimos paso, porque la música urbana es la del pueblo y de la juventud latinoamericana. Este es un movimiento imparable.

Se escuchan rumores de que Daddy Yankee estará en su próximo disco.

Estamos contactándonos con sus productores, la posibilidad existe y sería un paso más para dar a conocer mi talento. La participación de Don Omar sí es un hecho. Haremos historia juntos.

¿Qué lo ha puesto del lado de los grandes del reguetón mundial?

La disciplina. Muchos pueden pegar una canción en la radio, pero se necesita suerte y talento. Esto no es juego, es mi carrera.

¿Quién es Daddy Yankee para el reguetón?

El máximo líder de la música urbana.

¿Don Omar?

Es el más versátil.

¿Y Tego Calderón?

Calle, pero elegante.

¿Cuál es su negocio?

La música y la tolerancia.

¿Qué quiere transmitir con sus letras?

La realidad. No soy un santo, soy un joven como cualquier otro que se enamora y se desenamora, y que quiere pasarla bien. No vamos a las discotecas a rezar.

Pero antes del reguetón, ¿qué hubo?

El rock siempre me ha gustado, y tuve una banda. Me encanta la salsa, el reggae... me gustan todos los géneros y trato de no escuchar mucho reguetón.

¿Por qué?

Para no saturarme y que surjan ideas originales. Es mejor crear tendencia que ser parte.

¿Cuál es la ciudad más reguetonera de Colombia?

Medellín.

¿Qué hace diferente el reguetón colombiano de otros?

Las letras. Nuestro acento gusta por ser neutral y sonamos más melódicos y no tan vulgares como otros.

¿Qué piensa de eso?

Se tiene que aprender de los errores, las letras pesadas de alguna manera nos bloquearon como género, entonces... para qué seguir ese camino.

¿El reguetón llama a los excesos?

Eso han dicho de la salsa y del rock, y ahora como el reguetón tiene fuerza también se la van a aplicar. Lo excesos no son culpa de los géneros, sino de los humanos.

¿Qué le quedó del gusto por Metallica, Nirvana y Guns and Roses?

Todo. Sigo viendo sus dvd, comprando música y aprendiendo de ellos, que son los grandes.

¿Se imagina algún reguetón suyo influenciado por ellos?

Sí. Viene una fusión de rap que tiene mucha guitarra eléctrica y el nuevo show que traemos tiene baterista en vivo. Quiero aplicar lo que aprendí del rock.

El último aporte que le hizo a su reproductor de música.

La dulzura de Cultura Profética.

¿Qué le dice el término ‘bling bling’?

Ha cambiado tanto... pero ahora responde a algo más fashionista, alejado de lo estrambótico, del lujo y del diamante.

Y usted, ¿lo posee?

Trato... trato... estoy en la búsqueda.

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