Juan Roberto Vargas, al timón

Dice que actuará con transparencia y trabajará por seguir mostrando las cosas como son, porque para él la gran virtud del periodismo colombiano es ser como es nuestra realidad: compleja y fascinante.

El bogotano Juan Roberto Vargas considera que el mayor error de un periodista es suponer. / Cortesía Caracol Televisión

¿Qué podemos esperar de ‘Caracol Noticias’ bajo su dirección?

Creo que las cosas deben parecerse a quien las hace. Soy una persona transparente y voy a trabajar por mostrarles las cosas tal cual son, como de hecho ya se está haciendo.

Lleva 25 años trabajando en periodismo y ya ha dirigido emisiones de noticias, ¿cuál es su sección favorita al ver un noticiero?

Me encanta deportes, porque es como el aire fresco en medio de cada noticia. Las otras noticias es lo que uno vive en el día a día y esas ya hacen parte de uno.

Como hincha de Millonarios, ¿qué tan imparcial es cuando habla de los equipos de fútbol capitalinos?

Solo puedo decir que aplaudí el triunfo de Santa Fe con gallardia y humildad. Me alegro que a la larga terminamos diciendo que sin duda ganó el mejor y uno tiene que aplaudir cuando gana el mejor, en este caso Santa Fe.

¿Y cree que en la política también gana el mejor?

En la política a veces gana el más hábil.

¿Por qué cree que los políticos son difíciles de entrevistar?

Ellos se esfuerzan por no decir siempre la verdad y eso le genera a uno un doble esfuerzo por sacarles lo que realmente uno cree o quiere que le cuenten, son una especie extraña. Claro que también hay gente valiosa.

Hace dos años decía sobre el proceso de paz: “la paz cuando haya voluntad”, ¿cómo ve el tema ahora?

Ya lo veo un poco más cerca a nivel de papel, de que pongan una firma y que lo logren, pero me genera incertidumbre qué va a pasar después, cómo se va a perdonar a estas personas que volverán a la vida civil.

¿Cómo analiza la cobertura que han hecho los medios de comunicación del proceso de paz?

Al compararlo con lo que pasó en San Vicente del Caguán, en esa época había una convivencia casi vergonzosa entre muchos que cubrieron ese proceso y las partes. Hoy veo una prensa y una sociedad mucho más prevenida y desconfiada, la cual debe cuidarse de no caer en la oposición total.

¿Cuál cree que es la gran virtud del periodismo colombiano?

La realidad que nos rodea es la misma característica de nuestro periodismo, porque es compleja pero a la vez fascinante.

Un consejo para los jóvenes periodistas.

Tienen que meterse más en la realidad de hoy, porque la esencia de este oficio es la reportería.

¿Cuál cree que es el mayor error de un periodista?

Suponer. En cualquier etapa o fase de la producción periodística o en cualquier medio, si usted supone se friega.

¿Cómo ve la influencia de las nuevas tecnologías en el periodismo?

Me ha impactado lo relativo a las redes sociales, ver cómo el país va por un lado en redes sociales y los medios por otro, eso toca fundirlo pero es un tema complejo.

Trabajó con Yamid Amat, ¿cuál es la mejor enseñanza que le dejó?

Tal vez una que nunca se me va a olvidar es que uno en este oficio, pero más cuando está en cargos de mando, tiene que aprender a decidir, ya sea que se equivoque o acierte, pero si uno no asume y no decide, se muere.

Una anécdota con Yamid Amat.

Regaños cinco mil, pero cada uno tenía una carga de amor y de enseñanza que hoy recuerdo con un cariño enorme. Para mí, él es el hombre que mejor entrevista, porque sabe por dónde meterse.

Un desacierto inolvidable como presentador.

Cuando arrancó el Canal Caracol, el productor me dijo que debía hacer un avance de noticias, pero que prefería que lo grabáramos, así que cuando me dijo que lo repitiéramos se me salió una grosería y estábamos al aire y yo no sabía. Después tuve que ofrecer excusas. Pensé que Yamid me iba a botar.

Se considera una persona muy acelerada, ¿qué lo tranquiliza?

Me gusta mucho la música y ahora con la tecnología me he dedicado a hacer mezclas por medio de una aplicación del celular.

¿Qué música le llega al alma?

Mi artista favorito es Camilo Sesto.