"Las limitaciones no existen, sólo la voz"

El tulueño, que sufre de displejía espástica conmovió a los jurados del concurso por su talento y busca desde la docencia enviar un mensaje de superación.

Alejandro Rodríguez dice que, sin la música, sería muy difícil que el ser humano viviera. /Cortesía Canal Caracol
Alejandro Rodríguez dice que, sin la música, sería muy difícil que el ser humano viviera. /Cortesía Canal Caracol

¿Qué significó participar en ‘La Voz Colombia’?

Fue una emoción enorme por conocer gente tan talentosa, gente que en lugar de ser rivales se convierten en tus amigos. Hay una camaradería tan tremenda que, por ejemplo, al momento de las audiciones siempre había un apoyo y una complicidad. El proceso de aprendizaje que se vive, aunque acelerado, es increíble; hay muchos asesores además de los que la gente ve. Siento que sigo siendo parte de La Voz.

¿Cómo recuerda su presentación junto a Andrés Parra?

Desde los ensayos con él habíamos planteado un show más que una batalla, un show que tocara fibras, que enamorara, y creo que lo cumplimos a carta cabal. Sí, me habría emocionado mucho clasificar, pero estoy feliz de haber salido como salí. Pienso que salí por la puerta grande.

Usted hizo llorar a varios jurados durante esa gala. ¿Qué le evocó esto?

Es una sensación tremenda. La parte más impactante del show no es sólo el sentimiento al momento de cantar, sino la cantidad de cosas que pasan una vez se termina la presentación. Son cosas que motivan a seguir trabajando. Un artista está hecho de piel, y tiene que sentir primero para luego hacer sentir a los demás.

¿Cuál fue la mejor lección de esta experiencia?

Sobre todo entender que entre más grande se sea, más humilde se debe ser. Varios compañeros llegaron suponiéndose los ganadores, como nos pasó a todos, pero cuando uno se encuentra con este nivel de talento, simplemente tiene que ser parte de esa belleza.

¿Cómo hacer de una limitación una fortaleza?

La limitación existe, y hay que ser consciente de eso; el reto es aprender a vivir con ella y saber en qué momento esa “limitación” puede ser beneficiosa, porque puede convertirse en un ejemplo para muchos. Cuando amas la música y quieres seguir, entiendes que aquí las limitaciones no existen, sólo la voz.

¿Qué viene después de esta experiencia?

Viene mucho trabajo, muchas presentaciones y un proyecto en el que he trabajado seis años: una grabación que se llama Porque estás a mi lado. Le estoy dando los últimos retoques y creo que a inicios del otro año ya estaré dando vueltas por la industria de la música. Colombia podrá escuchar dentro de poco lo que hago desde mi corazón como artista.

¿Qué ha sido lo más difícil de su proceso musical?

Ver cómo se cierran muchas puertas al principio; muchas veces no te dan un sí de una, siempre te dicen que en otro momento, “te llamamos luego”, y eso es duro.

¿Quién lo inspira?

Dios, por el hecho de tenerme vivo, y el cariño de la gente, y me inspira el amor. Soy una persona muy enamorada y en eso me inspiro para mostrar mi talento.

También es educador. ¿Por qué decidió tomar este rumbo?

En mi casa siempre hubo una tradición de profesores, mis abuelos lo fueron, mi madre fue coordinadora del Instituto del Bienestar Familiar, así que yo seguí su ejemplo. Entiendo que lo que sé lo puedo multiplicar en niños que son como esponjitas de aprendizaje.

La música, ¿para qué?

La música es vida, te llena. Piensa en que muchos no son músicos, pero necesitan escuchar una balada o simplemente una canción. Si la música no existiera sería muy difícil que el ser humano pudiese vivir.

¿Qué mensaje les da a las personas que, como usted, tienen alguna discapacidad?

Cuando se quiere se puede. Todo lo que está dentro de nuestros corazones, todo lo que soñamos, lo lograremos en la medida en que estemos plenamente convencidos de ello. Yo soy un ejemplo de esto, sólo debo decir: “Saber que se puede, querer que se pueda, quitarse los miedos, sacarlos afuera. Pintarse la cara color esperanza, tentar al futuro con el corazón”.

Temas relacionados