“Los reinados son un ambiente bastante hostil”: María Luisa Flores

Hace cinco años la venezolana sufrió un accidente doméstico que le dejó quemaduras en su rostro y cuerpo. Luego de pasar por la depresión y varias cirugías, ella tomó la decisión de contar su historia y ayudar a otras víctimas en su proceso de recuperación.

La actriz María Luisa Flores participó en el certamen de Miss Venezuela en 1999. / Cortesía

Siempre se ha distinguido por ser una mujer bella, pero, ¿cómo llegó a ser la representante del estado de Apure, en Venezuela?

En la fiesta de un primo estaba el asistente de Osmel Sousa, quien dirige el concurso de Miss Venezuela, y me dijo que si quería participar en el certamen. Para esa época tenía 14 años, así que no podía por la edad. Después me llevaron a una agencia y empecé a trabajar de modelo a los 15 años, pero quedé con el compromiso de participar en el concurso. En el año 99 me llamaron para participar, y lo hice. Pero los reinados son un ambiente bastante hostil, la verdad no lo disfruté, porque sentía que tenía una deuda moral, mas no porque lo haya disfrutado.

¿Qué lo hacía tan hostil?

Todo el tiempo te están diciendo que tienes que robar cámara, que tienes que ser decente, que tienes que ser la más bella, porque si no, va a ganar la otra. Uno más o menos sabe quién va a ganar desde que entras. Hay mucha presión, la competencia es desleal y a mí esos ambientes no me gustan.

En 2010 sufrió un accidente doméstico que le dejó varias quemaduras. ¿Cómo sucedió el incidente?

Fue en Venezuela. En el momento de la explosión me angustié mucho, porque estábamos durmiendo y cuando sonó el estallido mi mamá se levantó y se pegó muy fuerte al bajar las escaleras. Escuché los gritos de todos en la casa. Luego sentí un ardor en la piel, así que mi mamá me colocó un paño en la frente y cuando lo levantó parte de la piel había quedado pegada al paño. No sabíamos qué hacer. Cuando llegamos a la clínica me di cuenta de que era grave.

¿Qué pasó luego, en la clínica?

Pensé que mi cara iba a quedar con cicatrices permanentes y me daba mucho susto, porque ya había iniciado mi carrera como actriz y modelo, y en esta profesión tu cara es la carta de presentación, así que sentí pánico. Pero ese pánico me ayudó, por primera vez, a entender lo que es vivir el presente, porque mi mirada al futuro era completamente incierta.

¿Cómo fue el proceso de recuperación?

Estuve hospitalizada dos meses, porque me dio una infección en la sangre, y no sabían cómo tratarme, así que estuve mucho tiempo en tratamiento aún sin saber que era un hongo. Cuando salí de allí, me negué a recibir cualquier tipo de ayuda, no quería saber de nada y me refugié en el gusto por la cocina. Pero las palabras de un amigo me hicieron volver a la realidad y empecé a buscar cirujanos plásticos y sólo encontré a una persona, que es con quien tengo la Fundación, que me dijo que sí había una solución para las quemaduras. Quizá si no fuera actriz mi cuerpo hubiese quedado con las secuelas de las quemaduras, pero era tanto el deseo de volver a la actuación, que me ayudó a tomar la decisión de someterme a varias cirugías.

¿Cómo fue retomar su carrera en la actuación después del incidente?

Difícil, porque estaba muy sensible, el director con el que me tocó trabajar era bastante fuerte y yo no estaba con la fuerza para enfrentar los comentarios que me hacían. Me peinaron terrible, me hicieron ver más señora y eso empeoró más mi situación, porque anímicamente no estaba bien.

¿Cómo nació la idea de crear la Fundación INTI?

La Fundación la creé con dos mujeres muy bonitas que se llaman Jennifer Gaona y Adriana Liévano. A Adriana la conocí en Bogotá y ella me hizo entender todo el proceso de cicatrización. Jennifer me llevó al pabellón de quemados del Hospital Simón Bolívar para que entendiera el proceso por el cual iba a pasar. Luego de varios meses decidimos empezar el proyecto y ya llevamos un año.

¿Qué ha sido lo más difícil en ese primer año?

Por ahora estamos trabajando con pocos pacientes. Afortunadamente el proceso ha fluido; hemos encontrado personas interesadas en colaborarnos, hemos hecho alianzas con otras fundaciones que trabajan en la prevención y el tratamiento de quemaduras en niños. La idea es que logramos, con la Fundación, hacer campañas preventivas en todo el país.

¿Qué tipo de lesiones tratan en la Fundación?

Trabajamos con personas que tienen cualquier tipo de quemaduras, de todas las edades y con diferentes situaciones. Hacemos un acompañamiento psicológico, para intentar superar las crisis emocionales.

Finalmente, ¿qué opinión tiene sobre la situación que vive su país?

Siento que Venezuela viene de un proceso degenerativo que se inició, incluso, antes de Chávez. Con él se volvía la situación más palpable y luego de su muerte estalló la crisis. No creo que lo que está pasando sea sólo culpa de Nicolás Maduro, es una cosa que Chávez sembró, un odio en todos los venezolanos, y eso explotó cuando él se fue.

¿Ha pensado en volver a Venezuela y radicarse allí?

Nunca ha sido una opción, y no porque no ame a mi país, sino porque siento que esa ya no es mi casa, mi casa soy yo y tengo muchas cosas que vivir.

 

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