En la lucha por Cimarrones

Édgar Moreno, basquetbolista profesional, sociólogo y protagonista de uno de los pleitos más sonados del deporte en 2014, se retirará de las canchas después de los Juegos Nacionales de 2015.

Édgar Moreno practica baloncesto desde los trece años. / Leo Molano

Estuvo jugando una larga temporada en Estados Unidos. ¿Qué cambios encontró en el baloncesto al regresar a Colombia?

No ha cambiado mucho, la verdad. Ahora no se ven procesos a nivel de ligas y federación, y siguen ganando los mismos jugadores que se veían en los 80.

¿Cómo cree que se podrían consolidar equipos en el país?

Hay que trabajar desde las bases y creo que hay que arrancar procesos a nivel federativo, de selección de jugadores talentosos y de gran altura, para ponerlos a trabajar con disciplina en técnicas de baloncesto.

Estudió sociología en Estados Unidos. ¿Por qué eligió esa carrera?

Siempre me gustó trabajar dentro de la sociedad, y desde el baloncesto, que es un deporte que se juega en conjunto. Por eso también se me da la oportunidad de trabajar a nivel del Chocó en una institución deportiva departamental.

¿Cómo va el trabajo con esa escuela deportiva?

Muy adelantado. Queremos empezar en enero y darles a los niños instalaciones adecuadas y dignas donde puedan trabajar día tras día en disciplinas como baloncesto, fútbol y atletismo, y estamos trabajando en implementar la natación.

Su pasión por el baloncesto nació gracias a su mamá. ¿Cuál es la mayor lección que ella le dio?

La disciplina y el trabajo fuerte, de ahí crece el amor al deporte.

¿Por qué interpuso una acción de tutela contra la Federación Colombiana de Baloncesto?

Piratas de Bogotá nos demandó porque habíamos presentado 10 jugadores en Quibdó y en el reglamento eso no es correcto, porque el artículo 64 dice que los locales deben presentar 12 jugadores, pero el artículo 32 nos favorece, porque dice que podíamos jugar con 10. Así que hicimos un recurso de reposición ante la Dirección Profesional de Baloncesto, y como fallaron a favor de Piratas, nuestra segunda instancia fue la Federación Colombiana de Baloncesto.

¿Y qué lo llevó a retirar la acción de tutela?

Aunque no soy partidario de parar procesos porque esto es algo nuevo en el baloncesto colombiano, esperábamos que la acción de tutela hiciera algo. Pero en las redes sociales anunciaron que nos iban a sancionar, es decir, que no jugamos la Liga internacional y la Liga Directv. Retiramos la tutela para no crear después truncamiento al proceso, pero creo que nos están imponiendo una supuesta sanción por defender nuestros derechos.

¿Cómo fue el proceso de creación de su equipo de baloncesto?

Se nos presentó la oportunidad de entrar a la Liga Colombiana de Baloncesto con una inscripción que costaba $50 millones. Llamé a todos los amigos que eran basquetbolistas, la mayoría del departamento del Chocó, y como también tengo relaciones en Estados Unidos, convoqué tres extranjeros.

¿Cómo ha sido el proceso de financiación del equipo?

Conocemos las dificultades que hay en el Chocó, pero sabíamos que contábamos con el apoyo del público porque era un proyecto muy ambicioso. El público pagaba su boletería para nuestros partidos, y aunque eso no es suficiente, la empresa de energía del Chocó, Dispac, también nos apoyó.

¿Por qué decidió nombrar al equipo Cimarrones?

Son los negros esclavos que lucharon por su libertad de una forma diferente. Ahora estamos trabajando en busca de la inclusión y la igualdad, y como Cimarrones seguiremos luchando hasta el final, como lo hicieron nuestros antecesores.

Con una carrera de casi 18 años, ¿ha pensado en retirarse?

Creo que después de los Juegos Nacionales de 2015 llegará el retiro de Édgar Moreno.