Luis Ernesto Gómez, un político aventurero

El saliente viceministro de Trabajo, reconocido por andar siempre en tenis, asegura que le tiene pánico al polvo, le encanta cocinar y no descarta, en el futuro, lanzarse a la presidencia.

Luis Ernesto Gómez es economista y politólogo de la Universidad Humboldt de Berlín. / Cristian Garavito
Luis Ernesto Gómez es economista y politólogo de la Universidad Humboldt de Berlín. / Cristian Garavito

¿Quién es Luis Ernesto Gómez?

Es un tipo feliz, con gustos sencillos y muy apasionado.

¿Por qué los tenis?

Es lo más cómodo para andar.

¿Casado o soltero?

Ni casado, ni soltero, vivo en unión libre con mi novia Karol González, la madre de mi hija Julieta.

¿Qué le apasiona?

Trabajar con la gente.

¿Qué tipo de música le gusta?

Reggae.

¿Algún sueño sin cumplir?

No, afortunadamente todas mis expectativas las he ido cumpliendo. Además, tengo sueños muy simples, como un buen viaje, una buena cena, realmente veo cosas que se puedan cumplir.

¿Qué es lo más loco que ha hecho?

Uff… tengo una lista larga, pero una de ellas fue haberme ido con mil marcos (500 dólares) a buscar fortuna en Alemania.

¿Qué es lo que más recuerda de esa experiencia?

Una vida plena, de andar en bicicleta, con buenos amigos, una buena cerveza y con muy poco dinero, porque creo que uno necesita muy poco para estar feliz, entonces este recuerdo me alivia cuando pienso en la inseguridad de no estar trabajando o de tener alguna dificultad económica.

¿Qué cosa atrevida le gustaría hacer?

Reunir a los miles de jóvenes que acompañaron la iniciativa de la ley ProJoven y llevarlos a transformar este país, en una constituyente.

¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene de su mamá?

Su sonrisa. Mi madre es una mujer muy alegre y creo que lo mejor que le he heredado a ella es el optimismo, siempre ve el vaso medio lleno.

Usted asegura que sabe cocinar, ¿cómo aprendió?

A cocinar se aprende cocinando y viendo a otros cocinar, nunca recomiendo libros del tema, hacen de un proceso muy artesanal, algo muy técnico.

¿Qué le gusta comer?

Me gusta mucho la comida peruana, de hecho aprendí a prepararla y se convirtió en uno de mis platillos favoritos.

¿Cree usted que al proceso de paz le falta cocción o está crudo?

No, no está crudo, pero le falta cocción. No en los acuerdos, ni en La Habana, les falta a los colombianos, hace falta que se apropien más de la paz, no importa si viven en grandes ciudades, alejados del conflicto, lo importantes es que vean en esto un nuevo nacer, porque un país en guerra durante más de 60 años, no es viable.

¿Cuál es su frustración?

Habiendo trabajado en el sector público, la lentitud de los procesos en nuestro País y por eso tengo una frase pegada en mi oficina que dice que “La burocracia es el arte de hacer difícil, lo fácil a través de lo inútil”, me frustra cuando los burócratas en vez de pensar una solución para la gente, piensan en cómo decirle no a soluciones simples por tramitología o por burocracia.

¿Cuáles considera que son sus virtudes?

Me considero un buen gerente y líder de equipos. Esto me ha facilitado el trabajo, tanto en el sector público como en el privado.

¿Con qué personaje famoso le gustaría chatear?

Me declaro fan del presidente Barack Obama, me parece que le ha devuelto a la política el liderazgo con el cual me identifico. Entonces me parecería muy entretenido conocer un poco más sobre su personalidad.

¿Cuál es su fobia?

El polvo, cuando veo mucho polvo en un lugar, salgo corriendo, porque me causa un asma terrible, quizás por eso le tengo pánico.

¿Qué lo hace feliz?

Despertarme y verle la sonrisota a mi hija, que se despierta siempre a las seis de la mañana.

¿De dónde nació la iniciativa de eliminar las libretas como requisito del primer empleo?

De muchos jóvenes que me reclamaban y que pedían que cambiáramos esto. No es una idea innovadora, es una obligación que teníamos desde hace mucho tiempo. Las cifras de reclutamiento dicen que son 565 mil jóvenes remisos. Fue básicamente escuchar el clamor de muchos y hacer lo que tocaba hacer.

¿En que quedó el proyecto de los 40 mil primeros empleos, anunciado por el ministro de Trabajo Lucho Garzón el día de su posesión?

El proyecto arrancó en el mes de julio del años anterior y hoy hay alrededor de 22 mil jóvenes que se encuentran trabajando en grandes empresas como el grupo Nutresa, Bancolombia, grupo Éxito, Claro, BBVA, las cuales les están brindando una primera oportunidad y lo más importante que hemos logrado con ese proyecto es, que aparte de tener una hoja de vida distinta, tienen mejores posibilidades de trabajo y algo que nos satisfacción fue, que logramos cambiarle la mentalidad y los procesos a estas multinacionales.

¿Aspira a ser presidente?

Sí, yo creo que los políticos apasionados que respondan “no” a esta pregunta, mienten, pero este es un destino muy reservado papocos y siento que ambicionarlo hace que pierda el gusto por todo lo que hago.

¿Cómo va a afrontar ahora su desempleo?

Lanzamos el bono de alimentos, que es una iniciativa que permite que las personas reciban 172 mil pesos mensuales. Voy a hacer uso de ese bono (risas), además voy a solicitar el seguro por desempleo y con toda la confianza de que las cosas van a salir bien.