Luly Bossa: de regreso a la pantalla chica

La actriz barranquillera estudió canto por recomendación de Fanny Mikey. Después de escribir un libro autobiográfico y dedicarse al teatro musical, regresa “Polvo carnavalero”, nueva serie de Caracol Televisión.

Luly Bossa escribió “Fuego entre las piernas” y prepara su próximo libro. / Cristian Garavito

¿Por qué estudió hotelería?

Llegué a Bogotá a los 12 años y cuando terminé el bachillerato fui a Estados Unidos. Allá fui asistente en diseño de modas hasta que regresé a Colombia y mi mamá me dijo que tenía que ir a la universidad. Decidí seguir aprendiendo diseño, mientras empecé a estudiar administración de empresas hoteleras.

¿Cuándo empezó a actuar?

Estaba a punto de terminar la universidad cuando empecé a hacer teatro. Por esa época también conocí a un camarógrafo de RTI que estaba trabajando en El Chinche. Él me dijo que estaban buscando gente, fui a un casting y allí empecé. En ese momento no fue nada fácil, porque además de estar haciendo dos carreras tenía que trabajar en un hotel para poder pagar mis estudios.

¿En qué momento decidió apostarle todo a la actuación?

A los directores les llamaba la atención que manejaba la musicalidad de los acentos. Se regó la voz y de repente llegó un momento en que estaba haciendo novelas y teatro al mismo tiempo. No tenía tiempo ni de respirar y por eso no podía regresar a la carrera que estudié. Me gradué, pero para ese entonces llevaba dos meses contratada como actriz.

¿Cómo fue trabajar en “Navarro”, su primera telenovela?

Había hecho modelaje y comerciales, pero llegué muerta del susto. Era la co-protagonista con Carlos Muñoz y eso significaba una responsabilidad enorme, porque él venía de ganar muchos premios con San Tropel. En ese momento pensaba que si la novela no funcionaba, me iba a ir a trabajar en un crucero.

¿Cuándo empezó a escribir sus propias obras de teatro?

Este año cumplo 34 años en esta profesión, y después de tanto tiempo uno adquiere la capacidad de analizar y apreciar las cosas de una forma diferente. Para mí, esa ha sido la parte más enriquecedora de mi trabajo, porque fue la que me permitió lanzarme a escribir mis propias obras y monólogos.

¿Por qué la atrae el teatro musical?

Es algo que descubrí después de mucho tiempo y ahora que está no lo quiero dejar. Ha sido muy complicado porque me llevó a tener que compartir escena con gente con formación muy sólida y eso me obligó a trabajar mucho para ir escalando y llegar a tener un buen nivel.

¿Cómo aprendió a cantar?

Cuando estaba empezando en la actuación, Fanny Mikey me hizo tomar clases de técnica vocal. Ella me escuchó y me dijo que lo podía hacer. Desde entonces y a largo de mi carrera hice algunos musicales con el Teatro Nacional y durante los últimos cuatro años no he parado de hacerlo.

¿Qué desencadenó esa racha de musicales?

El director del Teatro Santafé (Juan Ricardo Gómez) me llamó de urgencia para que le ayudara con un personaje en una obra en la que estaban Aura Cristina Geithner y Ana Jaraba. Él necesitaba que tuviera mi parte lista en 12 días, mientras ellas habían ensayado desde hacía tres meses. Fue duro, pero cuando uno quiere hacer algo, ese es el tipo de exigencias que hay que hacerse.

¿Cómo llegó a “Polvo carnavalero”, serie de Caracol Televisión?

Le había pedido a Dios algo que no requiriera un casting. Estaba cansada de formarme expectativas que después caían. Un día mis mánagers estaban reunidos con la productora de la novela y pensaron que servía para el papel, y así llegó. Al principio fue complicado porque en teatro estaba en Y si me caso qué e Infieles.

¿Quién es su personaje en la novela?

Loly María es un personaje con mucho humor. Los directores de la novela me dejan improvisar mucho, a tal punto que hemos podido desorganizar las escenas y volverlas a armar. Eso me da un gusto muy grande, porque demuestra que confían en mí.

¿Piensa escribir más libros después de “Fuego entre las piernas”?

Cuando escribí mi primer libro había trabajado casi seis años en otro texto que requería un estudio muy juicioso. Es un cuento fantástico en el que mis referentes son C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien y, para que el texto no se desvirtúe, tenía que investigar mucho. Ahora está listo y tengo que revisarlo para publicarlo.

¿Siempre se exige tanto?

Soy muy disciplinada, tal vez porque nunca dejé el deporte. Cuando era pequeña hice patinaje de carrera, fui parte de la liga de voleibol de Bogotá y también practiqué el atletismo. La disciplina siempre ha sido una constante en mi vida. Cuando empiezo a hacer algo, lo hago con todo y a fondo. Lo mismo pasa cuando canto, escribo o actúo.

¿Por qué se interesó en la teología?

Cuando te pasan cosas, como que ves que a la gente le da rabia si te va bien, la curiosidad por entender qué pasa en el ámbito espiritual se vuelve cada vez más importante. Como en todo: he tratado de ser muy disciplinada y rigurosa en esa investigación.