'Más que un manual de consulta'

Cuando se graduó de bachiller, Catalina Gómez quería estudiar medicina. Sin embargo, terminó en una escuela de comunicación social. Ahora se acerca a su sueño original dando consejos para tener una salud y belleza óptimas con recetas naturales.

El rol de madre ayudó a Catalina Gómez a descubrir la importancia de la buena nutrición desde la infancia. / Cortesía Caracol Televisión.

Los primeros indicios que tuvimos de la Cata “escritora” fue cuando hizo un periódico familiar a los ocho años...

Mi familia es muy grande. Entonces aproveché esa característica para contar las historias que nos ocurrían a todos. Tomaba una hoja de papel blanca, la separaba por cuadros y ubicaba la información por secciones. Predominaban los chismecitos de la familia, del que llegó de vacaciones, del que se iba, etc.

¿Cómo se llam aba?

Lea, ¡qué familia!, y lo fotocopiaba como a $15 en ese momento. Con $500 tenía varias copias y las vendía a $100 cada una.

Entonces, ¿ahí surgió el interés por formarse como periodista?

Probablemente sí. Pero siempre me gustó la comunicación. Desde pequeña me fascinaba hablar en público, contar historias, actuar.

¿Y qué pasó con la medicina? Una carrera que la apasionó desde muy chiquita...

Decidí abandonar esa idea por los consejos de mi madre. Ella era una gocetas de la vida y me decía que para qué iba a estudiar algo que no me iba a dejar tiempo para mí ni para mi familia. Y hoy agradezco ese consejo.

¿Este libro puede ser un acercamiento a la faceta de médica que quedó pendiente?

Fue la oportunidad de hablar de lo que me gusta, como la medicina, la salud y la belleza, pero haciendo mucho énfasis en lo natural.

¿El nombre del libro surgió de la sección que creó en ‘Día a día’?

Sí. Cuando estaba trabajando con Hernán Orjuela, él me dio luz verde para hacer Los apuntes de Cata. Quería mostrarle a la gente otras alternativas, desde lo casero y natural, para tratar ciertas dolencias, enfermedades y mejorar aspectos físicos, emocionales e internos del cuerpo.

¿Los consejos que da son heredados de la abuela o los investigó?

Fui mejorando los consejos tradicionales y familiares con la investigación. Para eso realicé una especialización que se llama “Salud natural, nutrición y fitoterapia”. Que es, precisamente, el uso de las plantas aplicado a la salud de manera preventiva. La conciencia que se debe tener sobre la alimentación como fuente natural de energía.

¿Su condición de madre la ayudó en el proceso para entender las necesidades de los niños y tener consejos para la salud de ellos?

Sin duda. Esa fue una de mis mayores inspiraciones, pues como mamá estoy pensando todo el tiempo qué hacer para que no se enfermen, para prevenir problemas de salud, mejorar el rendimiento, la energía.

¿Cuánto tiempo tardó la escritura e investigación del libro?

Cerca de dos años. El proceso se demoró en parte porque para mí es prioridad mi hija Emilia. Por lo tanto, repartía el tiempo entre ella y la investigación del libro. Es más que un manual de consulta, pues también hay anécdotas mías, consejos de nutrición.

¿Qué encontraremos en él?

El libro es como la botica de las abuelas. Allí hay presentes muchos consejos de mi madre. No recuerdo haber ido más de una o dos veces donde el pediatra en toda mi infancia, porque mi madre siempre acudía a lo natural.

Cuando se enferma, ¿acude entonces a tratamientos naturales

Ante todo trato de ser muy responsable. Conmigo, con Emilia y con la gente que me oye y ve. Soy muy seguidora de la medicina natural y cuando tengo, por ejemplo, una gripa o algo así, consumo bebidas caseras antes de acudir a los fármacos. Pero concibo la medicina natural más como algo preventivo que curativo.
 

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