Por la memoria histórica

Patricia Castaño y Adelaida Trujillo celebran hoy los 25 años de su productora audiovisual Citurna, que le ha apostado a contar al país en imágenes y a la televisión educativa para niños.

Patricia Castaño y Adelaida Trujillo albergan los contenidos audiovisuales de Citurna y los de sus aliados en la plataforma virtual www.comminit.com.  / Gabriel Aponte
Patricia Castaño y Adelaida Trujillo albergan los contenidos audiovisuales de Citurna y los de sus aliados en la plataforma virtual www.comminit.com. / Gabriel Aponte

¿Cómo definirían la tradición audiovisual de Citurna?

Patricia Castaño: Íntegra, rigurosa y, en algo, pionera.

Adelaida Trujillo: ...Y defensa de lo público, responsabilidad social, redes, capacitación y promoción en beneficio del sector, excelencia y aprender de los mejores, alianzas y, siempre, siempre, cambio social.

¿Qué necesita Colombia en sus documentales?

P.C.: Mostrar las situaciones reales, basadas en rigurosa investigación y con recursos adecuados.
A.T.: Hay excelentes documentales hoy gracias a los esfuerzos realizados por Proimágenes, el Fondo de Desarrollo de Cinematografía, Alados y el Ministerio de Cultura. Pero faltan aún más productores ejecutivos, alianzas con coproductores y canales, así como montajistas especializados.


¿Cuál creen que debe ser el deber del documental?

P.C.: Mostrar y generar espacios para pensar.

A.T.: ...Y retratar la realidad con transparencia, de manera poética y contundente, apelando al poder de la imagen. Pensarse siempre como un vehículo para generar diálogo y crear memoria histórica.

¿Qué les ha quedado después de 25 años en el oficio?

P.C.: Muchas canas. Muchos viajes en este maravilloso país, amigos de variados pelambres, uno que otro no amigo y muy poca plata.
A.T.: Tengo proporcionalmente más canas que Patricia y 20 años menos. Añadiría: la satisfacción de haber contado nuestra perspectiva del conflicto armado y el narcotráfico para TV internacional, haber creado escuela (más de 1.000 personas capacitadas en las conferencias TV de Calidad) y haber puesto en la agenda la TV infantil.

¿Qué opina de la programación infantil en Colombia?

P.C.: Muy poca oferta, dada la importancia que tiene esta audiencia. Mejorando mucho en los canales públicos. Los privados todavía muy en deuda.

A.T.: …La importancia en la agenda pública que tuvo la TV infantil hace unos años se ha perdido, tiene que consolidarse el sector, pues se vienen tiempos difíciles... Rol de la empresa privada y de las TIC desaprovechado, innovación en interactividad y redes sociales, así como los canales comunitarios son claves.

¿Cómo es su aproximación a la producción de programas para niños?

P.C.: Los niños deben ser el centro, trabajar con ellos y para ellos.
A.T.: ...Y añado: divertida, con humor, sin perder de vista la mirada regional, la especificidad cultural, las necesidades de desarrollo según la edad y “ver” la TV como el potenciador de procesos de comunicación que van más allá de la pantalla (interactividad, redes sociales, uso en escuela y diálogo en familia).

Pareciera que su misión es tan difícil como pescar en río revuelto…

P.C.: ...Y pescar tritones y sirenas y no bocachicos con bigote.

A.T.: Hemos pescado en el camino también unos bagres bien corruptos y envidiosos.

¿Qué significa haber hecho el documental ‘Seguimos adelante (El Espectador)’?

P.C.: Era un símbolo frente al horror. Guillermo Cano había sido asesinado tres años antes y sus hijos seguían dando la pelea. Ahora viendo la serie Escobar, el patrón del mal parece increíble la situación a la que sobrevivió el país.

A.T.: Logramos retratar en prime time y con gran audiencia en Gran Bretaña (BBC) y Francia (FR3), la mirada de los Cano, su valentía y resistencia al horror del cartel de Medellín, y una perspectiva más compleja sobre la guerra contra la droga… Pronto se emitirá en la Muestra Documental Internacional y en Señal Colombia —y por primera vez en el país— como parte de nuestros 25 años.

¿Cómo recuerdan la producción del documental ‘La ley del monte’?

P.C.: Fascinante. A veces creo que el “detrás de cámaras” habría que recrearlo como ficción: los personajes que conocimos, lo aparatoso de filmar en la selva, las hamacas con mosquitero colgadas de lado a lado de las de los raspachines... Para no hablar de cómo conseguimos el apoyo para terminarla en Londres y emitirla en varios canales.

A.T.: …Y eso que a Patricia no le tocó en la preproducción dormir en la cama del comandante Avelino, del frente 14, donde conocimos al Mono Jojoy… O explicarle al productor ejecutivo de la BBC que la película no era sobre cacao y gorilas (que era como él entendía “coca and guerrillas”).

¿La historia está condenada a repetirse?

P.C.: Así parece en este país... A morderse la cola.

A.T.: Sí, pero hay gente muy valiente que nos da permanentes lecciones de humildad y que tiene hoy más acceso a los medios y a la tecnología para contar sus historias y contrarrestar a los violentos y a los intolerantes.


¿Qué película colombiana recomiendan?

Los colores de la montaña y La sirga.

 

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