"La moda está volviendo a sus raíces"

Laura Mejía Flórez asegura que los trabajos artesanales hechos a mano han cobrado relevancia y que los jóvenes se
han interesado en desempeñar esos oficios.

Laura Mejía asumió la dirección de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo. / David Campuzano
Laura Mejía asumió la dirección de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo. / David Campuzano

¿Cuál es la función de la Escuela de Artes y Oficios Santo Domingo?

Buscamos preservar algunos oficios artesanales. Para esto tenemos programas de formación y capacitación para artesanos y no artesanos. Nuestros cursos se enfocan en los oficios de la madera, el cuero, el bordado y la platería. También dictamos clases de gestión administrativa, dibujo técnico, dibujo lineal, bocetación y otros cursos de diseño.

¿Qué tan interesadas están las personas en este tipo de oficios?

Bastante. Cada vez los trabajos tienen que ver más con temas específicos. Si uno recibe formación en algo particular, las personas se vuelven útiles para empresas que trabajen en eso. Por ejemplo, el bordado. La moda está volviendo a las raíces, a lo orgánico, y nosotros preparamos a las personas pensando en ese tipo de necesidades.

¿Los jóvenes también vienen?

Un gran porcentaje de nuestros alumnos son jóvenes. Muchos de ellos están entendiendo que las profesiones no son únicamente las tradicionales, que existen muchas otras. También hay personas que ya se jubilaron y quieren realizar una actividad diferente y se redescubren.

¿Vienen estudiantes de universidades a fortalecer conocimientos en algunas áreas?

Especialmente para las carreras de artes plásticas y diseño. Nuestra escuela cuenta con programas hechos a la medida para estas universidades, para que los estudiantes vengan y consoliden sus capacidades.

¿Cuál será el eje de su gestión?

La labor que ha venido desempeñando la escuela a lo largo de estos años es importante. Por esa razón yo creo necesaria la continuidad cuando uno viene a ocupar un cargo como el que ahora tengo. Tenemos un tema nuevo, que es el oficio textil, y apenas lo estamos incluyendo en nuestros programas.

¿Cómo ha influido que la industria se esté interesando por lo artesanal?

La industria tiene su maquinaria y el mercado del objeto hecho a mano ya ha sufrido debido a esto. Sin embargo, cada trabajo tiene su público. Creo que lo manual ya está ocupando el espacio que le corresponde sin necesidad de competir.

¿El Gobierno apoya este tipo de trabajos?

Se ha trabajado desde el programa Artesanías de Colombia. Una maravillosa labor desde el fomento y la divulgación del producto hecho a mano.

¿En Colombia se ha menospreciado esta profesión?

No creería. En este momento hay mucha gente estudiando el tema y que quiere formarse. Esos estudios les suman a las personas, porque lo único que no le quitan a uno en la vida es la educación.


Le falta difusión a la escuela, ¿no le parece?

¿Por qué es el secreto mejor guardado?, como me preguntaron una vez (risas). Nos hemos enfocado en construir y en la medida en que las personas se encuentran con la sede, dejan sus datos y luego los llamamos. Esperamos que en los próximos años podamos convertirnos en un referente nacional e internacional.