No es fácil defender el arte: Julián Burgos

Después de Botero, es el único colombiano que ha logrado exponer en los Campos Elíseos.

¿Qué idea pretende reflejar con su exposición?

Estos óleos y videos representan, sobre todo, momentos de transformación. Cuando uno sueña hay saltos de imágenes repentinos en cada sueño, todo cambia súbitamente y es este cambio, esta transformación repentina de las cosas, lo que busco reflejar.

Usted decidió realizar una documentación audiovisual. ¿Es una forma de suplir lo que la pintura no logra expresar?

Cuando hacía mis obras entendí que el producto final no mostraba todo lo que había detrás, no reflejaba todo lo que pasaba durante el proceso creativo. El espectador no veía la etapa de construcción, sólo el final. Es por ello que vi que mediante el registro stop motion lograba documentar cómo las cosas tomaban vida propia. Es lo más parecido a un sueño o una pesadilla que he podido lograr.

Entonces, ¿qué distancia hay entre la pintura y la creación audiovisual?

Se trata de una distancia puramente técnica. La diferencia está en que la pintura es inmediata, “estática”, en cambio el video requiere una lectura en el tiempo, pero al final prácticamente pueden expresar lo mismo.

¿Por qué decidió hacer arte?

Hacerlo es una necesidad, pero ser artista y defender el arte no es fácil. Hay que hacerlo como se pueda, debo decir que este oficio no es sencillo, he tenido momentos muy difíciles.

¿Qué significó exponer en los Campos Elíseos?

Vivirlo fue una gran experiencia. Cuando estás allí, estás al lado de un río humano, pasa mucha gente y fue increíble ver cómo interactuaban con mi obra. Incluso me tocaba cada dos días retocarla porque sufría ciertos daños, fue algo increíble, un privilegio.

¿Cuál es su muestra preferida?

El video que usó U2, Plastic surgery, fue la expresión de un gran momento de creatividad. En principio busqué crear una calavera con bolitas de plastilina, pero cuando terminé todo se empezó a convertir en una historia, en un sueño, que no quería terminar. Entonces la calavera se convertía en más cosas, fue un momento de creatividad muy pura.

¿Por qué hacer de la plastilina arte y no optar por el óleo o carboncillo?

A mí me gusta trabajar con diferentes técnicas y cada una me exige una solución particular. En el caso específico de la plastilina, ésta no reemplaza a las demás, pero se trata de un material con cualidades ideales para el stop motion.

En el arte contemporáneo, ¿todo vale?

No. Hay cosas que no valen nada.

¿Cómo responde al cambio en las tendencias artísticas?

Si son tendencias dadas por innovaciones tecnológicas, las estudio. Pero si son simplemente una moda, no me interesan.

¿Siente que es una representación de Pereira?

Uno lleva en el disco duro los primeros años de su vida, éstos marcan y determinan. Nací en Pereira y de alguna manera soy una expresión de mi tierra, claro, con muchas cosas que he ido adquiriendo con el tiempo.

Viviendo en el exterior, ¿cómo ve el panorama artístico en Colombia?

Colombia está pasando por un muy buen momento en muchos aspectos y esta prosperidad contagia de algún modo al mundo del arte y la cultura. Hay varios eventos internacionales como Artbo y la Bienal del Caribe que muestran un panorama enérgico y contemporáneo.

Entonces, ¿qué retos le esperan al país en este área?

Diría que seguir posicionando los eventos y ferias existentes, así como lograr que haya realmente un mejor apoyo por parte del Gobierno para los entes culturales.

¿Cómo un artista termina siendo un éxito?

Con un 10% de talento, 80% de trabajo y el resto es suerte.

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