'No interpreto un personaje, soy yo'

La catalana siempre lleva su nariz roja por si hay una emergencia. Como payasa, disfruta de cualquier error o fallo y tiene las puertas abiertas a las sorpresas.

A Pepa Plana la hace feliz vivir y en cada actuación busca a su amor entre el público, su espectador favorito. / Andrés Torres - El Espectador

¿Cómo llegó al mundo del teatro?

Quería ser artista sin saber que se podía estudiar. Durante mi infancia hice teatro en la escuela hasta que mi profesora me dijo, a los 11 o 12 años, que si quería entrar al Teatro Nacional.

¿El obstáculo más grande que ha enfrentado como payasa?

Contar qué es eso de ser payasa mujer y en qué circuito encajaba este tipo de espectáculos.

¿De dónde sale la inspiración de cada actuación?

En cada función busco dónde está mi amor en el público, un espectador concreto, y le dedico la función a esa persona, así lo estaré dedicando a todo el mundo.

¿Cuál es la actuación que más le ha gustado hacer?

Depende del lugar, del público, del teatro, esa es la suerte de tener repertorio. Giulietta es un espectáculo que me encantó hacer.

¿Qué es lo que más disfruta de ser payasa?

Que no interpreto a una persona, soy yo. De alguna manera, con la nariz te camuflas, pero no finges y eres honesta.

¿Y lo que menos le gusta?

Que el público no me entienda o no me quiera, no conseguir esa magia tan sutil y frágil que se requiere.

¿Siente alguna limitación al momento de actuar?

Todo es posible: ante cualquier error o fallo, el payaso está ahí para disfrutarlo. En cada función pasan cosas mágicas, siempre hay puertas abiertas a las sorpresas.

¿Cómo se ve en el futuro?

Haciendo lo mismo, siendo viejecita, siendo señora Plana.

De no ser payasa, ¿qué le hubiese gustado ser?

Me fascina el arte de la escritura, pero no lo elegiría, prefiero la pintura pero no tengo ningún talento para pintar (risas).

¿Cuál ha sido la persona clave en su recorrido artístico?

He conocido personas a lo largo del camino que sin duda son imprescindibles. El primer director que tuve murió hace dos años y me doy cuenta de que él, sin duda, es una de las personas más influyentes en mi vida.

Un objeto indispensable.

La nariz roja de payasa. Siempre la llevo encima por si hay una emergencia.

Un objeto que no necesite.

No tengo teléfono. Soy una persona muy importante. Imagínate no tener teléfono en este momento de la vida, es genial.

¿Qué la hace feliz?

Vivir, es un regalo tan precioso. Soy feliz de vivir.

¿Y qué le molesta?

Las jerarquías, los poderes absolutos. No creo que nadie sea absoluto, creo que todo el mundo es imprescindible.

¿Cómo es Pepa Plana?

Tozuda, muy cabezota y optimista, vivo en el país del sí y me apasionan un montón de cosas.

¿El país del sí?

Tiene sus problemas, pero no te arrepientes: dije sí y ahora sé lo que es arriesgarse, pero si dices no, nunca sabes qué tren dejaste escapar.

¿A qué le teme?

A que sufran las personas de mi entorno más que yo. Mi hijo, mi compañero, mis padres, a que enfermen.

Siendo payasa, ¿cómo la ve su familia?

Mi hijo antes se preguntaba por qué su madre era payasa, y no le gustaba nada. Ahora hace parte de todo y a veces hace giras conmigo, manejando las luces.

¿Por qué su casa es el lugar favorito?

Eso es de Ernest Hemingway. Él decía: “Mi casa no es un sitio donde vivir, es un sitio donde volver”. Lo echo de menos porque me quedo muy poquito cuando voy, y es un lugar que elegí recientemente. Desde hace años no estoy una semana entera en mi casa.

¿Cuál es su lugar ideal para vivir?

El campo. Es ser feliz, levantarte feliz, te cambia al despertar.

 

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