'La nueva cara de Christian Tappan'

Hace tres meses era un peligroso narco en ‘Escobar, el patrón del mal’. Ahora encarna a un detective cuya hija es víctima de la trata de blancas en ‘La promesa’.

Christian Tappan confiesa que cuando se disgusta se le salen alguna expresiones mexicanas. / Gustavo Torrijos - El Espectador
Christian Tappan confiesa que cuando se disgusta se le salen alguna expresiones mexicanas. / Gustavo Torrijos - El Espectador

¿Qué le llamó la atención del personaje que interpreta en ‘La promesa’?

Presenté la audición convencido de que el personaje me gustaba. Me gustaron el tema, la historia, la trama y la realización con la productora CMO. Mi personaje tenía muchas dolencias, requería mucho corazón porque Roberto Aristizábal es una persona con muchas dolencias.

¿Cuáles son los conflictos de Roberto Aristizábal?

Una vida familiar muy caótica, le gusta mucho el alcohol. Sentirse incomprendido por todo el mundo, a pesar de tener la razón. Eso le pasa a muchas personas que quieren decir: “¡Hey! A mí me pasa esto”, pero nadie las escucha y sin embargo siguen adelante. Es una persona muy triste, un héroe criollo.

¿Ha sentido esos conflictos en su vida?

No, para nada. Ni con este personaje ni con los otros que he hecho. Termino muy bajo de energía al final de las grabaciones, pero precisamente por el compromiso que tenía con lo que estábamos contando, porque tratar un tema como la trata de personas siempre va a ser duro.

¿Cómo preparó al personaje?

Se fue dando en el camino, como muchos personajes de la televisión, porque el medio lo permite. Me cuestioné y hablé mucho con el director.

¿Qué expectativas tiene?

Después de mi personaje en la serie de Pablo Escobar se crearon nuevos retos. Y después de mi trabajo, la gente quiere ver cosas cada vez mejores. Estoy esperando para ver qué tan buena recepción tiene este papel, porque lo he trabajado a conciencia, honestamente y con el corazón.

¿Qué lo impactó del tema?

Siempre será un tema preocupante que ataca a nuestro país. Y es un tema de responsabilidad social. Cuando uno como actor aborda temas tan sensibles debe contar verdades, por eso los personajes deben ser lo más reales que se pueda, para que generen impacto.

¿Qué haría si estuviera en los zapatos de Roberto Aristizábal?

Más adelante podrán ver las decisiones que toma el personaje. Yo haría exactamente lo mismo: luchar hasta el final por recuperar a mi hija.

Una anécdota de las grabaciones.

Demostrar los sentimientos de un ser humano es muy complejo. No hay muchas anécdotas o momentos chistosos porque el tema no da para eso. Era un personaje tan lleno de carga que siempre terminaba con la “pila descargada”. Tuvimos un excelente grupo de trabajo y un ambiente muy agradable.

Algunas personas critican los contenidos de la televisión colombiana. ¿Qué puede decirles de esta producción?

Con esta serie queremos que las personas entiendan que la trata de blancas es un delito, y cómo vive una persona que pasa por ello. Es necesario que se cuente de la forma como lo hemos hecho. Esto no podríamos contarlo en un programa de niños, ni en la tarde.

Tuvo que investigar sobre el tema. ¿Qué desconocía?

Todo. No sabía que es el tercer delito a nivel mundial, que ataca a todas las clases sociales. No se necesita ser muy inteligente, ni muy intelectual para caer. Ataca por la parte noble de la familia.

¿Cómo prevenirlo?

Acercándose a la familia. Sabiendo cómo está cada una de las personas de nuestro hogar. Con mucha comunicación. El núcleo familiar debe estar blindado desde el amor.

¿Cómo describe este momento de su carrera?

Estoy muy feliz, no solamente por mi trabajo sino también por mi familia, mi esposa, mis hijos y la gente que me rodea.

¿A qué promesa faltó?

A ninguna grave. Tal vez a compromisos pequeños que olvido, pero nada trascendental.

¿Qué tiene de mexicano?

El amor por la comida, que cuando me emberraco me salen muchas palabras mexicanas, y mi familia. Pero soy muy colombiano.

 

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