La nueva generación del joropo

El metense ha llevado la música llanera a escenarios internacionales. Planea seguir expandiendo las fronteras del género mientras se mantiene fiel a sus raíces.

John Onofre se presenta hoy en el Festival del Retorno de Acacías, Meta. / Óscar Pérez

¿Cuándo empezó su historia con el joropo?

Desde pequeño tuve contacto con la música llanera y siempre me gustó. Los primeros casetes que escuché fueron de los grandes maestros del joropo, como Aries Vigoth.

¿Cuál fue el papel de su familia en su formación musical?

Mi familia tenía otras expectativas para mí. Sin embargo, siempre me gustó la música. En el colegio, cuando estábamos en las semanas culturales, siempre busqué cómo participar bien fuera bailando o cantando. Así me fui acercando poco a poco cada vez más a la música llanera.

¿A qué le canta el joropo para poder llegar a tanta gente?

La mayoría de canciones llaneras son poemas que cantan al amor y a las experiencias de la gente. Mi música busca usar un lenguaje universal para que, acompañado por cuatro, arpa y maracas, pueda sembrar joropo en los corazones de todos los colombianos.

¿Por qué rescatar esa tradición folclórica?

He estado en escenarios internacionales en los que el joropo es totalmente desconocido y, a pesar de eso, cuando la gente lo empieza a escuchar tiene una recepción muy buena. La música llanera está enfrascada en los departamentos del llano colombo-venezolano y hay que sacarlo de allí para que el género pueda conquistar nuevos seguidores.

¿Por qué la música llanera ha tenido menos protagonismo que otras formas de folclor?

Lo que expresa un artista llanero con sus letras y la instrumentalización tiene una gran riqueza, pero es muy difícil de lograr técnicamente. A pesar de eso, la música llanera atraviesa un muy buen momento.

¿Qué trajo “A otro nivel” a su carrera musical?

Me permitió llegar a muchos colombianos y gente de otros países. Fue una oportunidad para que la música llanera superara en competencia al género urbano, al popular y al vallenato. Nos demostró que sí se puede y que lo que hace falta es más visibilidad y proyección.

¿Cómo recibió su triunfo en el concurso?

Fue una bendición. No lo veo como un triunfo porque quiero tener los pies sobre la tierra. Me quedan muchos niveles por los que avanzar hasta cumplir mi objetivo de hacer que el joropo llegue a cada rincón, no sólo de Colombia, sino del mundo.

¿Cómo fue grabar “Vivencias”?

Hice ese álbum pensando en alcanzar mayor proyección internacional. Me asesoró el barítono cubano Ramón Calzadilla. Él fue quien me dijo que tomara canciones reconocidas mundialmente para interpretarlas con instrumentos llaneros.

¿Qué implica para usted ser embajador de la música llanera

Es una gran responsabilidad. Hay que ser fiel a los grandes representantes del joropo mientras se trabaja por llegar a nuevas generaciones. A pesar de que quiero hacer el género más universal, también quiero mantener su esencia.

¿Cuáles son sus proyectos a futuro?

Estamos trabajando en el nuevo disco. Planeamos colaboraciones con artistas que me respaldan, lo que es posible porque la música llanera no entra a competir con ningún otro género sino que llega para refrescar el mercado musical.

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