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hace 3 horas

Pintora Ana Mercedes Hoyos rinde homenaje a los negros

Trazando la fiesta del pueblo palenquero de San Basilio, la artista bogotana reafirma, en el Día de la Raza, que América les debe a sus esclavos el levantamiento del continente.

¿Qué celebrará este 12 de octubre?

Celebro la consanguinidad. América es realmente el compendio de tres razas, culturas, pedazos del mundo que se juntaron en un momento determinado.

¿Qué ‘lazos de sangre’ tiene con las negritudes?

Todos. Y son los mismos que tengo con una persona de raza blanca o india. Somos todos iguales.

¿Cuál es el sentir detrás de su muestra ‘Lazos de sangre’?

Estos lazos de sangre no son de la sangre de la guerra. Quise hablar de la consanguinidad, rescatando con símbolos lo que significa el aporte de África en América.

Dorado y plateado. ¿Qué lugar ocupan estos colores en su obra?

Son colores de luz, pero también tienen una connotación histórica importante. La esclavitud en el descubrimiento del continente y de sus tesoros fue la mayor fuente de ingreso económico. Por eso se le llamó el oro negro, los humanos se convirtieron en la mercancía más costosa. Fue horrible.

¿Qué le debe América a sus esclavos?

La construcción del continente.

¿Qué lugar ocupa San Basilio de Palenque en su exposición?

Es el protagonista. Su historia de esclavitud es amplia, intensa y difícil de abarcar. San Basilio de Palenque conjuga en 2.700 habitantes todas las aproximaciones hacia un pueblo negro que conserva sus costumbres ancestrales.

¿Qué detalles de Palenque quiso destacar?

Su fiesta, sintetizada en unos lazos que utilizan las jovencitas en las celebraciones de San Basilio y que ellas mismas confeccionan.

¿Qué es lo que más le gusta del folclor negro colombiano?

Mi gran admiración llegó directamente por el Sexteto Tabalá, quienes creaban sus propios instrumentos, conservando sus características africanas.

¿Y dónde se enamoró de ellos?

En realidad hay una empatía tan grande con el Palenque de San Basilio, que todo viene junto. Ellos y sus ancestros son de allí. Estos son pueblos de ‘para adentro’, que al escapar de la esclavitud tuvieron que mantenerse aislados por muchos años. Sus raíces son fuertes y su pasado importante. Se cerraron al resto del mundo e hicieron de su cultura un tesoro.

¿Qué le debe el país a sus negros?

El reconocimiento de que ellos construyeron el país y que muchas de nuestras tradiciones son las suyas.

¿Por qué decidió no ir a la universidad?

Fui a mi manera. Los rigores del arte se los impone uno y es muy difícil enseñarle a alguien a ser artista. Saqué lo que más me interesaba de la historia y la técnica, pero descubrí que tenía que construirme yo misma. Aunque no me escapé del título, pues la Universidad de Antioquia me nombró Doctora Honoris Causa en Bellas Artes.

¿Cual es el sexto sentido del artista?

La intuición.

Después de más de 40 años de haber pintado su reconocida obra ‘Ventanas’, ¿cómo se acerca a ella?

Es la misma. En los últimos días he llegado a la conclusión de que soy pintora de atmósferas. Las ventanas fueron la atmósfera de mi casa... y ahora quiero centrarme en la atmósfera social.

Ha pintado al óleo, trazado dibujos y moldeado esculturas... pero, ¿cuál es la técnica que siente más suya?

Siempre será el dibujo.

¿El pintor nace o se hace?

Las dos. Ser artista es una vocación con la que se nace, pero que se debe ir construyendo.

¿Cuál es su pasión detrás de los bodegones?

Los bodegones no son mi pasión, son una representación de Palenque. Es la idea de organizar un plato con unos objetos que plantean una estética del balance visual y de peso.

¿Cuál fue la primera obra que expuso?

Un par de dibujos de mi casa. Era una puerta de mi apartamento que miraba hacia la cocina y de allí a un paisaje. Lo recuerdo y lo tengo aún conmigo.

De niña, ¿qué soñaba ser?

No podía soñar mucho, porque crecí en una familia donde las cosas estaban un poco predestinadas. Me tocó rebelarme contra todo eso para convertirme en lo que ahora soy.

¿Y ahora con qué sueña?

Me encantan las cuatro paredes de mi casa y mi estudio. Sueño con seguir trabajando allí en todos mis cuentos, tengo todo por mitad de camino...

Exposición ‘Lazos de sangre’, Galería Alonso Garcés. Cra. 5 #26-92. Bogotá.

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