'Política, el obstáculo del deporte paralímpico'

Elkin Serna, el primer deportista colombiano en obtener una medalla de plata en los Juegos Paralímpicos habla de sus inicios, las posibilidades para Londres 2012 y los retos para los deportistas discapacitados del país.

Usted es considerado uno de los mejores deportistas paralímpicos del país, ¿cómo fueron sus inicios?

Empecé a correr inicialmente como un deportista sin ninguna discapacidad. Así participé en 2003 en el campeonato nacional juvenil en la prueba de los 10 mil metros, donde obtuve medalla de bronce. Hice parte de la Liga de Atletismo de Antioquia y me di cuenta de que por medio del deporte podía obtener algunos recursos. En las competencias fácilmente quedaba entre los primeros puestos, hasta que por mi limitación visual tuve que pasar al deporte paralímpico.  Ver Video

¿Qué importancia dio el país a los Juegos Parapanamericanos de Río de Janeiro que le dieron el cupo para viajar a las Olimpiadas de Pekín?

Para muchos era nuevo el sistema paralímpico, los medios no le daban suficiente difusión. Para mí sí fue algo grande, haber sido medallista, cambió mucho mi forma de vida. Hizo que Coldeportes me apoyara con un sueldo, que me permitió concentrarme en mi preparación para Pekín.

¿Cómo vivió la clasificación a Pekín 2008?

Fue muy duro. Me enfermé, encontré al médico de la delegación colombiana 24 horas antes de la competencia, ya era muy tarde; entonces corrí con gripa, y así con malestar y todo quedé segundo. Tengo mucho coraje ante cualquier cosa y no me rindo.

El día en el que se bañó en plata…

La medalla de plata que gané en Pekín —la primera para un deportista en unos Juegos Paralímpicos— fue casi inesperada; estaba enfocado en la competencia de los 10 mil metros planos, donde quedé cuarto. La maratón era una prueba en la que no tenía experiencia y no había muchas posibilidades de medalla. Sin embargo, ya en competencia decidí atacar, lideré parte de la carrera hasta que me pasó el chino Qi Shun, quien finalmente se llevó el oro de la categoría. De todas maneras fue un día glorioso.

¿Qué cambió después de este triunfo en Pekín?

Se me abrieron muchas puertas. Gracias al trabajo en tierra asiática, por primera vez un medallista paralímpico era más reconocido que un deportista convencional.

¿Siente que esta es una sociedad excluyente?

El asunto es que aquí no se fijan lo suficiente en las necesidades de la gente. Hay iniciativas como la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, en las que sólo se habla pero no se ven resultados. En el aspecto deportivo el Comité Olímpico Internacional envió un mensaje al mundo al avalar para Londres 2012 la participación de Óscar Pistorius —el primer deportista que pasará de competir en un Juegos Paralímpicos a unos Juegos Olímpicos—. Un llamado a la inclusión, un mensaje contundente para la humanidad.

En 2008 corrió por los desplazados ¿qué lo motivó a encabezar esta iniciativa?

Con mi familia fuimos desplazados por la violencia. Cuando llegué a la ciudad me di cuenta de las dificultades que tienen los campesinos para vivir en una ciudad. El hecho de coger un bus representa un gran reto si se tiene en cuenta que en el campo, en ocasiones, no se aprende a leer.

¿Cuál es la dificultad más grande del deporte paralímpico en Colombia?

La política. Para Pekín hubo más apoyo, en ese entonces los deportistas paralímpicos estábamos en todos los eventos organizados para el deporte convencional. Para Londres 2012 no ha sido así. Pese a que hay más talento que hace unos años, hay menos recursos. Ojalá este año se muestren buenos resultados para que se fijen más en nosotros.

 

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