'Quiero ser la voz del ahorro'

Ricardo Arias, presidente del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), es el encargado de hacer que los colombianos guarden una parte de su salario para poder comprar su casa.

Ricardo Arias encuentra enseñanzas en el carácter animal, si fuera uno sería un rinoceronte. / Cortesía

¿Tiene casa propia?
Sí, la compré fruto del trabajo con unas cuotas iniciales y con un crédito.

¿Qué debe hacer un colombiano para acceder a una vivienda?
Ahorrar, es conjugar el verbo, ¿cuánto? Tanto como se pueda.

Usted es ingeniero civil ¿dónde ha quedado esto?
Me sigue acompañando, la ingeniería civil tiene razón de ser en el ingenio, la creatividad y creo que este aporte se sigue a diario en esta institución.

¿Cómo llega al FNA?
El señor presidente de la república tuvo a bien invitarme a conducir una parte muy importante de la locomotora de la vivienda que es el FNA.

Hablando de política, ¿en qué quedaron los escándalos?
Nunca existieron, siempre hubo explicaciones para cualquier pregunta. Nos hemos dedicado a avanzar sin mirar atrás.

¿Volvería a la política?
Política se hace todos los días, la sola expresión de ahorro significa desarrollar políticas de ahorro en beneficio de una sociedad. De pronto lo que si no volvería a hacer seria desempeñarme en el sector legislativo que lo recorrí todo, pero política de otro orden si me gusta desarrollar.

¿Qué le gusta leer?
Testimonios, biografías, todo lo que signifique transformación de una sociedad, esos temas me gustan mucho y busco autores que se dediquen a desarrollar temas que le convengan a una sociedad.

¿Alguna recomendación?
John Maxwell y Erwin Lutzer son autores que escriben sobre construcción y edificación de sociedad. ‘Una vida con propósito’ es un libro que recomendaría.

Hablando de transformaciones de sociedad, ¿cuál es su top cinco de ciudades ejemplares?
Por su comportamiento Popayán; Medellín por su calidad innovadora; Armenia por las razones afectuosas y Mompox por su tradición e historia. A título mundial, Barcelona sigue siendo un referente en lo que significa el desarrollo de una ciudad y de una sociedad.

¿Colecciona algo?
Animales, estudio su carácter, allí encuentra uno muchas enseñanzas para su vida personal.

Si fuera un animal, ¿cuál sería?
El rinoceronte (Risas) porque no se detiene ante el obstáculo sino que emprende con fijación sobre lo que está buscando. Y en el carácter, el león siempre me ha gustado por la autoridad que expresa y el rugido que emana.

El mayor lujo que se ha dado en la vida.
Aun no me lo doy, es un viaje que quiero hacer con mi familia a Isarel.

¿Cuáles son las claves del ahorro?
Virtud y atributo personal, es la clave del ahorro. El ahorro no es un requisito, como se nos ha enseñado, es un atributo, porque es una virtud, no sé porque en Colombia, cuando el sistema financiero invita a ahorrar lo pone como requisito.

¿Alguna vez le regalaron una alcancía?
Sí (risas) incluso tengo una con gran recuerdo, la de la caja social de ahorros, es una alcancía que Colombia reconoce.

¿Y recuerda cuánto ahorró?
Hay una alcancía muy artesanal que hacemos en casa y la primera vez que la abrimos teníamos 300 mil pesos.

¿Cuál es el ahorro que se ha gastado con más satisfacción?
La educación de mi hijo, me parece que ha correspondido muy bien con todos estos temas y ha sido un magnifico estudiante.

¿Quiere crear una empresa propia?
Quiero poder organizar más que una empresa, un organismo no gubernamental que propenda por políticas de ahorro, pero ya no nacional sino continental, quiero llevar la voz del ahorro por todo el continente americano, demostrar la conveniencia de que todas las naciones ahorren como valor principal.

Una cita literaria.
Una de Franklin, “Si no quieres caer en el olvido después de la muerte, haz cosas dignas de leerse o lee cosas dignas de escribirse”.