“La radio jamás será un capítulo cerrado”: María José Martínez

Luego de su éxito como escritora, María José Martínez se dedicó a la actuación. Tras haberse alejado de la locución, dice que regresará porque extraña el contacto con el público.

María José Martínez escribió “El príncipe azul se destiñe con la primera lavada”. / Cortesía Carolina Osejo

¿Cuándo se interesó por actuar?

Desde niña me gustó mucho la idea de ser actriz. Empecé haciendo comerciales y cuando tenía 13 años tuve la oportunidad de participar en Conjunto cerrado. Fue la primera vez que actuaba en televisión y tenía que grabar los sábados y domingos, porque entre semana estaba estudiando

¿Qué le decían por empezar tan temprano?

En mi familia todos tienen profesiones muy normales y nadie es artista. No sé de dónde saque esa vena, pero ellos siempre representaron un apoyo incondicional para mí. Cuando les dije que quería dedicarme a la actuación, me acompañaron en esa decisión y nunca dudaron de mí.

¿Por qué estudió mercadeo?

Mis papás insistieron en que me iban a apoyar con la actuación pero debía seguir estudiando. Entré a la universidad para hacer mercadeo y publicidad, aunque todo el tiempo estuve actuando. Creo que mis papás hicieron bien, porque tener 18 años y no hacer nada distinto a esperar que aparezca un casting no es tan buena idea.

¿Cómo fue la universidad?

A los 18 años uno no tiene claras muchas cosas. La época de universidad fue dura porque me tocaba sacar tiempo tanto para estudiar como para la actuación. Afortunadamente, siempre fui muy juiciosa y creo que eso me ayudó a sacar las cosas adelante.

¿Piensa volver a trabajar en la radio?

Estuve diez años en radio: primero en Radioactiva, luego en Los 40 Principales y más adelante con Darío Arizmendi. La radio jamás será un capítulo cerrado, lo que pasa es que combinarla con la actuación es complicado. La radio tiene horarios fijos y es muy difícil lograr que coincida con algo más. Volveré, porque extraño el contacto directo con el público.

¿Cómo se preparó para “La ley del corazón”?

Era la primera vez que hacía un papel así y me tocó estudiar mucho, porque era muy importante que el personaje tuviera mucha credibilidad. Me puse a ver muchas actuaciones en películas y series con temática judicial y tuve que ensayar mucho para que mi papel estuviera a punto.

¿Cómo es la fiscal López en la novela?

Mi papel es una persona muy dura que trabaja con casos de agresión contra la mujer. Es inflexible en cuanto a sus principios y por eso no le gusta que lo personal se empiece a mezclar con su trabajo. Es una mujer íntegra y muy inteligente que ha dedicado toda su vida a su carrera.

¿Por qué cree que las novelas con temas judiciales tienen tanto éxito?

Todos nos desviamos del camino en algún momento y eso tiene consecuencias. El ser humano siempre comete errores y el derecho se creó para hacer justicia y restaurar el orden. Creo que como espectadores nos gusta mucho ver cómo la gente resuelve los problemas que causan sus faltas y por eso son tan apasionantes los dramas judiciales.

¿Qué proyectos tiene para este año?

Voy a estar en La dinastía Morales. Es una novela del Canal Caracol sobre la vida de Kaleth Morales. Ya estamos a punto de terminar las grabaciones y en ella voy interpretar a la suegra del protagonista. Es un cambio total frente a lo que estoy haciendo en La ley del corazón.

¿Por qué ha sido tan distinto?

Desde la caracterización hay un cambio muy fuerte. Son personas opuestas y eso ha hecho que el proceso haya sido muy divertido. Además, es la primera vez que interpreto a una persona un poco desequilibrada mentalmente y ha sido muy interesante.

¿Cómo nació su empresa de moda?

Siempre me gustó la moda y el año pasado tuve la oportunidad de ir a Londres para dedicarme a estudiarla formalmente. Antes de irme, llevaba un poco más de un año confeccionando zapatos para mí y, tras mi regreso, me puse más seria con el tema y arranqué con mi propia empresa, Fifi & Mugre.

¿Qué tal fue ese año fuera del país?

Fue una experiencia transformadora que cambió mi percepción de la moda, la estética y el arte. Todo eso le aportó mucho a mi marca, aunque viajé a Londres sin tener en mente nada relacionado con mi empresa. Estudié moda para mí, porque siempre me había llamado la atención, y tuve que regresar para que la idea empezara a tomar forma.

 

Temas relacionados
últimas noticias