'Seguiremos en el exilio'

La decisión del alcalde Gustavo Petro, de prohibir las corridas en la plaza de toros de Santamaría, no ha bajado la llama taurina bogotana. La ganadería de Mondoñedo organizará un encierro en Puente Piedra, a la entrada de Subachoque en Cundinamarca.

Gonzalo Sanz de Santamaría organiza el evento que será acompañado por una feria. / Gustavo Torrijos

¿Por qué surgen estas corridas de toros en municipios cercanos a Bogotá?

Porque la plaza de toros fue cerrada por el alcalde arbitrariamente. La plaza de Bogotá va para 85 años. La hizo mi bisabuelo. Decidimos montar una corrida para mantener viva la llama taurina de Bogotá. Es un grito de libertad.

¿Qué van a encontrar los bogotanos en la corrida del domingo?

Estamos montando esta corrida en el exilio. La vamos a dar en Puente Piedra, que es la entrada a Subachoque. Es una feria de comidas y de exposición de arte taurino.

¿Van a seguir en el exilio?

Mientras no podamos volver a nuestra plaza, lo seguiremos haciendo en cualquier municipio cercano a Bogotá.

¿Por qué es importante que se mantenga la fiesta brava?

Es parte de nuestra historia y de nuestra herencia. La gente piensa que nos divertimos con el martirio de un pobre animal.

Entonces, ¿cuál es la diversión?

La historia de la tauromaquia es sencilla. El hombre primitivo empieza a adorar al toro. Es un animal que se distingue en la naturaleza porque es el único que no le huye al peligro. Se vuelve una divinidad. Siendo un dios, tenía que morir porque era una fuente de alimento. Y muere como todos los animales.

Pero no muere como todos los animales, ¿por qué?

Al toro no lo podían matar en un vulgar matadero. Lo tenían que matar de frente, en un templo, rodeado de su gente que lo admiraba.

Los taurinos son una minoría. ¿Cree que no los respetan?

A las otras minorías las respetan porque la gente las entiende. En cuanto a los toros, no le hemos sabido explicar a la gente de dónde vienen. Es el animal que vive con más respeto en la naturaleza. El toro bravo tiene cuatro años de vida privilegiada. Al caballo lo montan. A la vaca la ordeñan. La gallina no puede ver la luz. El toro vive en un resort. Es un rey y le llega el turno. Pero se le da el turno de mostrar las cosas por las cuales ha sido dios.

¿Qué pasaría si se acaba la fiesta brava?

Se acaba una especie.

 ¿Cuánta gente vive de los toros?

La tauromaquia genera más de 40.000 empleos en Colombia, entre directos e indirectos.

En términos sociales y políticos, ¿qué le aporta esta fiesta al país?

Es tal vez el único espectáculo donde se reúne una clase alta, muy alta, con una clase baja, muy baja.

¿Qué diferencia a los toros de Mondoñedo de las demás ganaderías?

Su historia. Se ha mantenido, en sus 92 años, a la cabeza de la ganadería brava colombiana. Tercero, los ganaderos hemos conservado una línea en donde lo que nos interesa es el público, no el torero.

¿Por qué las grandes figuras no lo torean?

A los toreros les gusta un toro más tranquilo, más comercial, más fácil. El toro nuestro no es fácil. Hay que hacerle las cosas bien. Es un toro para aficionados, más que para toreros. Descubre quién es buen torero y quién es mal torero. Estos toros pueden hacer quedar mal.

¿Qué implica eso? ¿Es bueno o malo?

Malo. Al aficionado le encantaría ver a un buen torero con un buen toro. El verdadero aficionado va a ver la corrida de Mondoñedo como quien se deleita con un buen vino. Al buen aficionado le gusta el vino con más cuerpo, con buqué, más astringente. Tenemos un público que ve al toro, no al torero.

Entonces, ¿hay dos tipos de afición?

Sí. Una afición rancia y tradicional y otra que va por el plan y la diversión.

Con los toros anunciados para este domingo, ¿con cuál se queda?

(Risas) Nunca le apuesto a uno solo, ni a dos, ni a tres. A veces le apuesto a uno y el que menos creía resulta siendo el mejor, o viceversa. Le apuesto al conjunto.