Seguridad del país: ancla para la inversión

María Eugenia Fanjul asegura que la firma, líder mundial en consultoría y presente en 39 países, llega para aprovechar el dinamismo de la economía nacional. Sectores minero y petrolero sus principales objetivos.

Hoy se realizará un foro para celebrar la llegada al país de la firma, presidida por María Eugenia Fanjul. / Cortesía

¿Por qué A.T. Kearney decidió abrir una oficina en Colombia?

Ya estábamos en el país desde hace tiempo, pero trabajamos con empresas extranjeras. La decisión fue fruto de dos factores: que este negocio es cada vez mayor y que estamos dentro de un plan de crecimiento bastante agresivo que los socios de la compañía definimos.

¿Hay un sector específico en el que ya tengan puestos los ojos?

Nos interesan sectores que tengan potencial porque representan un porcentaje en el Producto Interno Bruto del país. Nos queremos enfocar en que nos conozcan rápidamente y vean la calidad de nuestros servicios, sobre todo en los sectores petrolero, minero, energético y de instituciones financieras.

¿Cuál es la principal dificultad de las empresas mineras y petroleras en el país?

Según el tipo de producto que se esté extrayendo, la problemática puede ser distinta. En algunos casos pueden ser proyectos estratégicos, como dónde abrir nuevas operaciones o dónde crecer. Pero nosotros nos encargamos más de asuntos productivos, lo referente a la optimización de las labores extractivas y a temas de logística y transporte.

Tendrían que dar una batalla fuerte en un asunto que se sale de sus manos: la falta de infraestructura.

Es una limitación importante, pero hay cosas que se pueden hacer, especialmente las empresas mineras, que podrían participar en la creación de infraestructura a través de iniciativas públicas o privadas. La creación de infraestructura no es sólo cuestión de decidir cómo se va a transportar.

El grueso de la economía colombiana lo conforman las pymes. ¿Qué planes tienen para estas organizaciones?

Es complicado que trabajemos con pymes, salvo —y es una de las estrategias que queremos poner en marcha— que sea a través de agremiaciones o agrupaciones de empresas que se puedan beneficiar conjuntamente en un tipo de asesoría.

¿Qué diferencia hay entre los mercados de México y São Paulo, donde ustedes ya tienen oficinas, con respecto al de Colombia?

Brasil y México son mercados más maduros que el colombiano, en dos aspectos, uno de ellos desde el punto de vista de la consultoría, que es fundamental, es decir, por el uso que hacen las empresas de este servicio y el provecho que sacan de las consultorías. Y en Brasil, la profesionalización de las compañías desde el punto de vista de desarrollo de estrategias comerciales y desarrollos de modelos de gestión.

La imagen de Colombia en el exterior es la de un país inseguro. ¿Por qué las empresas se están arriesgando?

Hay una mejora muy significativa de las condiciones de seguridad en el país, y esto se reconoce, aunque no en toda la medida que se merece, pero evidentemente se reconoce externamente. Esa mejora todavía no es suficiente, pero la imagen que hay afuera de Colombia no se corresponde con la real.

¿En qué otros países esperan incursionar?

Una de las áreas que estamos viendo es África. Allí abrimos una oficina recientemente. En Latinoamérica, tendríamos dos oficinas más, en Chile y en Perú.

Ustedes se caracterizan por tener entre su equipo de trabajo a profesionales de alta calidad. ¿Cómo ve a los profesionales colombianos?

El profesional colombiano está bien preparado. La gente tiene ganas de aprender. Muchos profesionales tienen maestrías del exterior. Para nosotros es importante que las personas viajen, porque nos gusta tener personas con bagaje cultural.

¿Cómo ve a su competencia?

El sector de la consultoría no está maduro todavía.