"Si no se denuncia, no se investiga"

El exdirector de la Comisión Independiente contra la Corrupción en Hong Kong está de visita en Colombia.

¿Por qué proponerle al presidente Juan Manuel Santos que escribiera el prólogo de su libro?

De hecho, yo no se lo pedí, fue una sugerencia de mi traductora y recibí con alegría su respuesta.

¿Qué opina de la frase del expresidente Julio César Turbay “Tenemos que reducir la corrupción a sus justas proporciones”, a la que Santos se refiere en el prólogo?

Si he entendido correctamente, lo que quería expresar el predecesor del presidente era que el objetivo de eliminar la corrupción por completo no es realista. Y estoy de acuerdo en que hay que reducirla al punto en que no socave lo que estamos construyendo a nivel social, económico y político.

¿Qué hace que las naciones de Latinoamérica sean propicias a la corrupción?

Difiero de esa posición. Latinoamérica puede tener problemas de corrupción, pero hay que saber que ésta golpea a todos los países del mundo, especialmente a los países en desarrollo o en transición, condiciones que los hacen frágiles.

Entonces, ¿la corrupción es un síntoma de inmadurez?

Me temo que no, la diferencia es que en un país frágil la corrupción es mucho más destructiva. En el Reino Unido, donde nací, hay mucha corrupción, pero los efectos no se comparan con los que tiene en un país en desarrollo, porque las instituciones allí, y en países como Francia, Inglaterra, España, Alemania o los EE.UU., fueron creadas hace mucho tiempo.

¿Cuál es el primer paso para combatir la corrupción?

En mi libro expongo siete elementos. El primero es la voluntad política, que no sólo implica a las altas esferas del país sino también a la comunidad que quiere luchar contra la corrupción.

¿Siente que hay voluntad política en Colombia?

Parece que en este momento existe, por eso hay que aprovechar esta época, pues es una voluntad frágil que puede no durar tanto.

¿Cómo convencer a los colombianos de que crean en las instituciones que por años han estado directamente relacionadas con la corrupción?

Este pensamiento puede ser correcto, pero también incorrecto. Hasta que los alegatos de corrupción se investiguen y se haga algo al respecto, no se sabe cuánta corrupción hay. Sus periódicos hablan todos los días de corrupción, entonces quienes habitan Colombia no tienen otra alternativa que pensar que todos alrededor son corruptos, excepto ellos. El aire se contamina y hace que todo se sienta sucio. Tener un cuerpo efectivo anticorrupción, que investigue correctamente los casos, permitirá, con el tiempo, purificar el aire y darnos cuenta de que no somos tan corruptos como lo pensábamos.

¿Quiénes están haciendo bien la tarea en Latinoamérica?

No lo sé, no conozco los casos específicos latinoamericanos. Pero sé que tienen casi los mismos niveles de percepción de corrupción que hace 20 años, lo que indica que no la están combatiendo de la manera correcta.

Entonces se equivocan los latinos que piensan que la corrupción es, además, una característica cultural...

Sí. Es como pasó con los chinos de Hong Kong. Ellos creyeron que por tener una cultura milenaria no tenían posibilidades de cambio y ahora vemos que pocos lugares se han podido trasformar en materia de corrupción como esa región.

¿Qué otros casos podría mencionar?

Singapur, Botswana en África, que ahora es el país menos corrupto del continente, y Madagascar, que siendo muy pobre ha establecido estrategias anticorrupción y en cuatro años ha visto los cambios.

¿Cuál es el papel de los ciudadanos en la lucha contra la corrupción?

Ante todo deben comprender que la corrupción es negativa, deben ser conscientes de la relación que existe entre su pobreza y la corrupción, para luego comenzar a actuar: así acudirán a las autoridades y rechazarán las acciones equivocadas, no aceptarán sobornos y denunciarán, pues si no se denuncia no se investiga.

¿De qué ha privado la corrupción a las naciones?

De todo. Ha congelado el crecimiento económico y ha herido las esferas políticas y la democracia.

Las organizaciones internacionales de lucha contra la corrupción ¿son efectivas?

Si le soy sincero, no creo que a nivel internacional se pueda hacer la diferencia. Cada país tiene su propio conjunto de leyes y su propio sistema de justicia. Cada comunidad debe velar por sus propios valores para convencerse de que las malas prácticas son inaceptables.

¿Cuál puede ser una estrategia para sanear a las instituciones públicas de la corrupción?

El camino no es sólo la represión; también se necesita prevención y educación pública. Estos tres elementos articulados son un arma poderosa para sanear.

¿Cómo convencer a una generación que toda su vida ha estado gobernada por instituciones permeadas por la corrupción de que es posible vivir en un país correcto?

No es fácil convencer a la gente y toma tiempo. Pero cuando se tienen buenas políticas en las altas esferas, se puede estar convencido de que se ha dado el paso más importante.

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