'Soy una rockmántica': Adriana Botina

La artista presenta su nueva producción musical ‘Mi diseñador’, que para ella es Dios, a quien ‘imagina como un pintor haciendo sobre nosotros trazos de vida y felicidad’.

¿Quién es ‘su diseñador’?

Mi diseñador es Dios. Él es el verdadero “artista”, quien con amor nos creó y quiere seguir haciendo muchas cosas lindas en nosotros. Lo imagino como un pintor con una paleta llena de colores, con su pincel haciendo sobre nosotros trazos de vida y felicidad.

¿Tendremos un álbum con contenido netamente religioso?

No es religioso. Como alguien dijo: “Las religiones son esfuerzos infructuosos de las personas para llegar a Dios”. Dios no es una religión, Dios es una relación. Este álbum es un trabajo de amor y gratitud dedicado a “Mi diseñador”. Cada vez más somos los artistas que después de tener un encuentro con él, queremos dedicarle algo sólo para él y eso no es señal de que se nos “zafó un tornillo” (risas). Un ejemplo claro es Juan Luis Guerra, quien le canta a Dios y sigue siendo aceptado y querido por todo el mundo.

¿Busca alienar a quienes lo escuchen?

Eso suena como a lavar cerebros (risas). Muchos creen que la música góspel tiene un mensaje tremendista como: “Conviértete” o “arrepiéntete o te vas para el Infierno”. Pero no. Este es un mensaje sencillo y sin pretensiones de ‘convertir’ o ‘transformar’ a nadie; creo que el público tomará de este disco lo que necesite y Dios hará el resto en cada uno.

Actriz o cantante, ¿con qué se siente más cómoda?

La verdad, me siento mejor cantando, aunque eso no quiere decir que no quiera volver a actuar.

Recientemente ha llevado su música a batallones militares y cárceles del departamento de Boyacá. ¿A qué le apunta con esto?

En este mundo tan convulsionado, materialista y cada vez más escaso de valores, los seres humanos nos estamos sumiendo en el egoísmo y la falta de esperanza. Necesitamos volver a creer, de lo contrario, por más avances y tecnología que alcancemos, nada va a tener sentido. Estoy convencida de que todos necesitamos un ‘alto’ en la vida, por eso busco animar a otros por medio de la música y de mi historia, a que vuelvan los ojos a Dios y confíen en él.

Lo que pocos conocen de usted.

Que también canto en el baño y a veces gasto mucha agua (risas). Sé que es antiecológico, pero ya estoy trabajando en eso.

¿Cómo califica este punto de su carrera musical?

Integral, es decir, coherente con lo que pienso, hablo y hago; es más que otra producción musical. Es dar un testimonio de ponerle música a lo que vivo.

¿Qué palabras definen su estilo?

“Rockmántica”.

¿Dónde nace la inspiración?

La inspiración nace en la pasión por algo. En mi caso, soy una apasionada por Dios, por mi esposo, por mi hija, por mi trabajo, por la música… por la vida. Así que mientras vivas apasionado, siempre habrá inspiración.

¿Qué expectativas vienen con este nuevo álbum?

Volver al pop, recomenzar una carrera discográfica y cantar letras que inspiren a la juventud a imaginar y vivir un país mejor. No me interesa criticar otros géneros, pero me parece que debemos rescatar y promover las letras con buenos mensajes para los jóvenes, más allá de que la rumba, el sexo y los vicios son el único fin.

¿Qué vivencias se ven reflejadas en su nuevo álbum?

Que cuando el amor se daña… no es mejor cambiarlo en vez de repararlo (risas). Siempre hay una oportunidad para volver a empezar y tomar la senda correcta.

¿En algún momento la abrumó la fama?

Sí, bastante. En un tiempo me creí el cuento de que yo era “lo que hacía y lo que tenía”, pero me sirvió para darme cuenta y entender lo que definitivamente no soy. Hoy la “fama” la vivo con otros ojos. Si eres reconocido, eso debe ser aprovechado para influir positivamente, para ser ejemplo, para servir y no para que te tiendan el tapete rojo a donde quiera que vayas.

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