Teatro para voyeristas

Juan Aguirre es uno de los protagonistas de la obra dirigida por Roberto Herrera, un formato que se desarrollará por capítulos en una habitación de hotel en la que 20 espectadores invadirán el espacio íntimo de los tres personajes de la obra.

El actor caleño Juan Aguirre será parte de un trío amoroso que se desarrollará en una habitación del hotel Viaggio. /Óscar Pérez - El Espectador
“Manage A 3” es la historia de un trío amoroso. ¿Viviría una situación parecida?
 
No, para nada. Soy una persona muy celosa, no podría. Creo que lo único en lo que me identifico con mi personaje, Santiago, es que es muy hogareño.
 
El formato de teatro en serie es nuevo en este país. ¿Cómo lograr que el público se enganche con esta propuesta?
 
Es un formato que en algunos países, como España, ha tenido buena acogida. El secreto está en el primer capítulo: si en 60 minutos el espectador se conecta con la historia y con los personajes, va a seguir la trama mes a mes, como una novela. De igual forma tratamos de mantener la expectativa en el público a través de las redes sociales, subiendo fotos de los protagonistas, o sea, nosotros, en diferentes planes. Es una obra bastante interesante, dirigida por Roberto Herrera.
 
¿Qué se siente actuar para un público que va a estar en la misma habitación con los protagonistas?
 
Son 20 espectadores los que van a estar siguiendo la historia minuto a minuto dentro de la habitación del hotel Viaggio, lo que aproxima al público a la experiencia que vivimos los actores cuando salimos a escena. Por eso se llama voyerista, porque invade el espacio íntimo de los protagonistas.
 
A propósito, ¿se considera voyerista?
 
Creo que todos somos voyeristas en algún punto de la vida. Sin embargo, desde lo que no hago, pero disfruto ver, podría decir que no soy capaz de lanzarme de un paracaídas o montarme en una montaña rusa, pero disfruto ver la adrenalina y el miedo que experimentan otros.
 
Pero es paradójico, porque estudió en un colegio militar...
 
Sí, pero viví otro tipo de situaciones. Cuando estudiaba en la Academia Militar Cabal, en Cali, el panorama de la ciudad estaba dado por la guerra de carteles y lo que más nos daba miedo, como militares, era entrar a reemplazar a los soldados del batallón en una posible guerra, como reservistas.
 
¿En algún momento pensó en continuar una carrera militar?
 
Sí, cuando estaba en mi último año de estudio, pero también tenía presente que la actuación me gustaba mucho, y el gusto pudo más.
 
¿Qué le queda de esa experiencia?
 
La disciplina para mi profesión como actor. Aprendí a manipular armas, lo que me ayuda para mis personajes de malo en algunos proyectos.
 
¿Y qué aprendió durante su estadía de cinco años en Argentina?
 
A ser más independiente. Fui a estudiar actuación en el Centro de Investigación Cinematográfica, en Buenos Aires. Mientras estuve allí trabajé dos años como mesero y barman en varios restaurantes para pagar la alimentación y el apartamento. Luego trabajé en varias obras de teatro e hice algunas apariciones en televisión.
 
¿Por qué regresó a Colombia?
 
En Argentina es complicado tener la oportunidad de trabajar en televisión, sobre todo por los acentos, y aunque a ellos les gusta, en lo cotidiano, el acento de los colombianos, en la televisión no pasa lo mismo. Para lo único que funcionó mi acento fue para hacer amigos y contactos.
 
Aprovecho para preguntar, ¿por qué se le conoce como Juan, si su nombre real es Jhon Edwin Aguirre?
 
En Argentina el nombre Jhon es muy americano, así que mi mánager me cambió el nombre por Juan y así quedé. Con frecuencia me llaman Mono, una característica que me ha servido para interpretar papeles de extranjero.