“Tendemos puentes entre las culturas”: Sarah Bordes

Esta mujer es una de las intérpretes francesas más reconocidas en el mundo, nos habla de la historia del oficio de la interpretación simultánea y de los convenios firmados con la Universidad EAN para facilitar la formación de colombianos en el país y el exterior.

Sarah Bordes está en el país por un convenio firmado entre el Isit y la Universidad EAN para la formación de intérpretes en el país. / Óscar Pérez - El Espectador
Sarah Bordes está en el país por un convenio firmado entre el Isit y la Universidad EAN para la formación de intérpretes en el país. / Óscar Pérez - El Espectador

¿Por qué eligió el oficio de traductora e intérprete?

Siempre me gustaron los idiomas. A los doce años, durante el verano, tomaba clases de inglés en Inglaterra y me hospedaba con una familia nativa. Fue algo que repetía varios años. Como estaba tan joven, el enlace afectivo que construí fue muy fuerte, algo clave para un aprendizaje profundo de las lenguas. Entre más relaciones sociales construimos, más fuerte es el vínculo con la lengua.

Entonces, el inglés fue el primer idioma, pero no el único.

Así es, luego vino el alemán. Mi primer novio fue alemán y eso fue clave para aprender ese idioma de forma fluida. Al terminar el colegio quería ser actriz y, en paralelo, comencé la carrera de literatura y civilización inglesa, pero luego decidí desistir e ingresé al ISIT (Instituto de referencia mundial para el multilingüismo y las competencias interculturales) al programa de traducción, y finalmente al de intérprete de conferencias. Esto fue hace 30 años y nunca me he arrepentido.

¿Cuál es su oficio?

La interpretación de conferencias. Mi idioma materno es el francés, pero también interpreto el inglés, que es mi segundo idioma activo, y desde el castellano y el alemán al francés. También soy la directora de la maestría en interpretación de conferencias en el ISIT.

¿Desde qué momento de la historia la interpretación es un oficio?

La profesión como la conocemos empezó en Europa a principios del siglo XX, de la mano de organismos internacionales como la Liga de las Naciones y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Luego de la Segunda Guerra Mundial, se consolidó el papel de los intérpretes en los Juicios de Núremberg, ya que ahí, por primera vez se interpretó en una cabina en cuatro idiomas diferentes. Con todo esto vinieron las escuelas de formación y entrenamiento para intérpretes. El ISIT fue fundado en 1957, al mismo tiempo que fueron firmados los Tratados de Roma. Formamos intérpretes, quienes tendemos puentes entre las culturas.

¿Qué diferencia la traducción a la interpretación?

La traducción hace referencia a lo escrito y uno podría decir que la interpretación es una traducción oral. Tanto el traductor como el intérprete deben entender muy bien el idioma y la cultura del texto o del discurso original para traducir todos los matices y tener un dominio perfecto del idioma que van a traducir o interpretar, lo cual vale tanto para los traductores como para los intérpretes.

¿Qué caracteriza a un intérprete?

Debe tener una amplia cultura general, además debe estar cómodo hablando en público, tiene que ser un profesional de la comunicación, muy ágil, inteligente y veloz, porque en la interpretación de conferencias no se puede interrumpir al orador. Es un reto.

¿Qué piensa de la frase “Traduttore, traditore”?

Es un simple cliché. Si un traductor está bien formado, será fiel al contexto, al discurso y al autor. Por supuesto, cabe la subjetividad, porque el oficio del traductor profesional también plantea trasladar el contenido a otro idioma y a otra cultura. Pero ello no es una traición.

¿En qué lugares del mundo se utilizan más intérpretes?

En Europa, pero desde hace quince años se han requerido muchos intérpretes en China. Por supuesto, siempre están el mercado privado y los organismos internacionales. Todo con los mayores índices de calidad. Los contratantes entienden el valor añadido a su evento, ya que le da una gran universalidad.

Usted está en Colombia para hacer parte de una serie de cursos que pretenden consolidar un programa de interpretación simultánea en Colombia. ¿De qué se trata?

Vengo en representación del ISIT. Hemos firmado un convenio con la Universidad EAN que nos permite hace un intercambio de estudiantes. También firmamos un convenio que permite a los estudiantes de lenguas modernas de la EAN, ir a París un año y obtener su maestría en Management Intercultural en el ISIT, que está reconocido para trabajar en Francia. También tenemos proyectos en el campo de la interpretación de conferencias. El curso de verano que tiene lugar en este momento en la EAN es una primera etapa. A mediano plazo, quisiéramos proponer también una Maestría en interpretación de conferencias en la EAN. Esto es clave, porque en América Latina no hay ningún programa de posgrado en interpretación de conferencias.

¿Qué tanto han incidido las organizaciones internacionales en la consolidación de la interpretación?

Mucho. Por ejemplo, la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC) cuenta con 3000 miembros por todo el mundo, y realmente organizó la interpretación como oficio, como profesión, estableciendo un código de ética profesional y también normas para los equipos técnicos, las cabinas, el sonido, todo ello, que muchas veces pasa desapercibido, pero que es vital para nuestro oficio.

¿Podrán las aplicaciones telefónicas remplazar a los intérpretes?

Aunque el número de personas que habla inglés ha venido aumentando con los años, muchas personas no lo hablan en un nivel óptimo como para seguir una conferencia al ciento por ciento. Además, las aplicaciones son tan sólo para algo momentáneo como una pregunta de turista. Una aplicación nunca podrá reemplazar a un intérprete.

¿Qué le diría a quienes quieren ser intérpretes simultáneos?

Se trata de una de las profesiones más gratificantes del mundo, porque somos observadores privilegiados de la historia. Un día podemos estar en el mundo artístico y al otro presenciando a un gran científico. Una semana en África, otra en Estados Unidos y otra en Europa. Pocas profesiones ofrecen esa posibilidad.