"Transformamos vidas"

A partir de mañana y hasta el domingo se llevará a cabo la tradicional Feria El Rastrillo, en el Museo El Chicó de Bogotá, la cual busca “obtener recursos para beneficiar a niños y adolescentes en situación de desamparo”.

De 11 a.m. a 9 p.m., el público podrá adquirir desde tapetes persas hasta productos de panadería hechos por los mismos niños de la fundación, dice Fanny Gutiérrez de Sarmiento. / Luis Ángel - El Espectador

¿Cómo nace la Fundación Nuevo Futuro y qué busca?
Nace con la señora Cecilia Santamaría de Cárdenas, quien creó la idea de la fundación y de El Rastrillo, feria que Nuevo Futuro organiza anualmente. Desde la feria y la fundación se busca obtener recursos para beneficiar a niños y adolescentes en situación de desamparo, a través de hogares que les garanticen una mejor calidad de vida.

¿Qué la motivó a trabajar en la fundación?
Tengo cinco hijos y once nietos —te podrás imaginar—, he estado rodeada de ellos siempre y les tengo un amor infinito. Pero al ver que había tantos niños carentes de afecto, protección y oportunidades, decidí apostarle a trabajar por su futuro, y eso me hace muy feliz.

¿Qué otras cosas la apasionan?
Mi hogar, mis hijos. Me gustan la música, el arte, compartir con mis amigas y sobre todo aportar un granito de arena para que los niños sean más felices.

¿Cómo es la dinámica de selección de esos niños?
Trabajamos con el Instituto de Bienestar Familiar. Ellos nos envían niños que han tenido problemas de maltrato, falta de cariño, violación, etc., es decir, que han sufrido traumas físicos, pero especialmente psicológicos.

Y después de recibirlos, ¿qué tratamiento se les da?
Les asignamos un hogar. Cada hogar cuenta con una estructura familiar: padre y madre están acompañando constantemente a los niños, ayudándolos en su proceso de formación, de educación y, junto con un equipo especializados de psicólogos, médicos, terapeutas, profesores de arte, etc., potenciamos sus talentos.

¿Cómo es un día de los niños? ¿Qué actividades realizan?
Primero está el componente educativo: van al colegio todos los días y los padres asignados los acompañan y ayudan para orientar su proceso. Luego está la parte lúdica: pueden escoger entre varias líneas de énfasis según sus habilidades y gustos. Están la huerta, la panadería, costura, sistemas...

¿Cuántos hogares están asistiendo?
Tenemos cinco casas en La Calera y una en Cartagena. Cada una alberga a unos quince o 20 niños y cuando, por algún motivo, se retiran —sea que cumplen la mayoría de edad o que una familia los adopta—, el cupo queda abierto para un nuevo niño.

¿Cuánto tiempo en promedio permanece un niño y cuál es el cambio que logran ver durante su proceso?
Los niños se quedan en promedio unos 15 años y el cambio es impresionante: la mayoría son callados, no se ríen mucho, algunos lloran o incluso no hablan una sola palabra. Pero después de un mes, la diferencia es notoria. Juegan, ríen, participan activamente en las actividades que proponemos. Así que, con propiedad, podemos decir que transformamos vidas.

La tradicional Feria El Rastrillo, que ya cumplió 20 años, se llevará a cabo en Bogotá esta semana. ¿Qué sorpresas habrá?
Hemos tenido un gran éxito. El dinero que recolectamos se destina a la manutención de los hogares. Algo muy bello es que, por ejemplo, algunas de las variedades que encontramos en la feria, como golosinas y productos de panadería, son elaboradas por los niños. Para ello hay un stand que se llama El Café de los Niños. También habrá mercado de antigüedades, tapetes persas, juguetería y buena mesa.

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