Un ejecutivo de alto vuelo

El caleño fue galardonado por la revista ‘Latin Trade’ como el CFO del año por la creación y ejecución del plan financiero de expansión y renovación de flota que transformó Avianca.

Cuando Gerardo Grajales conoce una ciudad nueva, pregunta cuál es el mejor restaurante típico, para comer y guardar el sabor en su mente. / Cristian Garavito

¿Cómo encontró su vocación financiera?

Por casualidad. Yo realmente arranqué en el sector bancario, de ahí salté a Gillette en el área financiera y fue como una inercia que me fue llevando.

 

Muchos huyen de las finanzas, ¿qué es lo más difícil de dedicarse a esto?

Siempre están pidiendo que se ahorre plata, que se produzca, uno es el malo del paseo, pero también el salvador de muchas situaciones. Tiene una connotación de responsabilidad muy grande.

Hizo una especialización en mercado y tiene experiencia en el tema ¿porqué no siguió por ahí?

Fue un experimento de irme formando en varias áreas para tomar cargos de mayor responsabilidad, pero me enfoqué en las finanzas de nuevo, aunque a veces me gusta más la estrategia y la parte comercial. Tengo una vocación comercial que siempre saco a relucir.

¿Alguna vez pensó que al ser nombrado vicepresidente financiero tendría que enfrentarse a una empresa al borde de la quiebra?

Lo que no esperé fue encontrarme a los seis meses con una situación financiera tan crítica. Afortunadamente también sirvió para aprender cómo reestructurar una compañía de grandes ligas y en una corte internacional, que muy pocas compañías colombianas lo han hecho.

¿Cómo se salvó Avianca de la bancarrota?

Nos enfocamos en el cliente, en la reestructuración financiera, en la operacional, en la organización, hacerla mucho más eficiente, medir todo lo que hacíamos y recompensar la gente basados en resultados.

Recibió de Latin Trade el premio al mejor CFO del año, ¿qué opina de esto?

Es el reconocimiento a un esfuerzo que se ha hecho durante muchos años por todo un grupo humano. Hemos trabajado duro para tener las soluciones precisas que se requieren desde el punto de vista financiero para que la compañía crezca.

Consejos para manejar finanzas:

La clave es disciplina y la receta siempre la tiene uno a flor de labios: ahorre más, gaste menos. En los tiempos de crisis se debe tener conciencia de tomar las decisiones en el momento adecuado.

¿Cuál es su avión favorito?

El Airbus 330 es bastante interesante, cómodo, seguro y para ir muy relajado en viajes largos.

¿Cuáles son sus destinos turísticos preferidos?

Reconozco más la ciudad por su gastronomía, teatro y parte informal que por la turística. Cada una tiene su encanto. Me encantan Nueva York, la Londres de a pie, Barcelona, Praga, Madrid y Buenos Aires. Les guardo respeto.

Y hablando de Colombia...

Cartagena, haber vivido en la ciudad histórica, recorrer las calles y sentarme en un parque, disfrutar de una buena comida o un buen trago, conocer el vallenato de cerca. También añoro mi Cali, mi salsa, salir a bailar.

¿Practica algún deporte?

Salir al campo y disfrutar, caminar, montar bicicleta, jugar golf.

¿Colecciona algo?

Cuando empecé a viajar mucho me dediqué a coleccionar cucharitas de las diferentes ciudades y me aburrí de cargar tantas cucharas. Prefiero ir a una ciudad y preguntar cuál es el mejor restaurante típico que tienen, y guardar el sabor.

Para usted, la gastronomía es un punto clave, ¿qué es lo que más le gusta comer?

Muero por el sancocho en todas sus formas. No hay nada más rico que un sancocho de Ginebra, un aborrajado y hasta un fiambre. Cada vez que llego a Cali quiero comerme toda la ciudad.

¿Cómo es en familia?

Tenemos una familia muy bonita, con mi esposa y cinco hijos. Cada uno tiene su propia personalidad pero todos se complementan muy bien.

¿Y alguno quiere ser piloto?

(Risas) No, afortunadamente, ni financiero.