“Este es un país educado para el castigo”: Emilssen González de Cancino

La directora del departamento de Derecho Romano en la Universidad Externado asegura que no debe haber pruebas de aptitud para las parejas del mismo sexo que quieran adoptar.

Usted es una autoridad en materia de genética y bioética. ¿Por qué terminó interesándose en estos temas?

Siempre me han gustado los temas científicos. Comencé curioseando los asuntos relacionados con la reproducción asistida que incide en el análisis de la filiación y por ese camino fui llegando a las reflexiones sobre la clonación y la investigación con células madres, las patentes sobre genes y células humanas, los biobancos. Son temas que exceden el ámbito meramente médico.

¿Cuál es su posición frente al alquiler de vientres? ¿Que tan fácil es hacerlo en Colombia?

En cuanto a la realidad que se vive en nuestro país, es seguro que numerosos niños han nacido en virtud de los acuerdos de maternidad por encargo en cualquiera de sus modalidades; de eso da fe incluso la Corte Constitucional en la sentencia T-906 de 2009, en la que exhorta al Congreso a legislar sobre ellos. Personalmente, tiendo a no ser prohibicionista. Creo que lograr una buena reglamentación es un tanto difícil pero no imposible. Los asuntos de derecho internacional privado que se plantean a propósito del nacimiento, en el exterior, de hijos de colombianos en desarrollo de tales acuerdos son importantes y ya están ocupando la atención de las instancias judiciales más altas en Colombia.

¿Que conceptuó usted ante la Corte Constitucional para que los transexuales no tuvieran que sacar la libreta militar?

Se trató de un concepto en mi calidad de miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia en el que, con base en autorizadas opiniones científicas, expuse que las personas que llamamos transgeneristas, en realidad no han transitado de un género a otro, pues ellas han vivido su identidad desde siempre sobre la base de la pertenencia al género que los demás vemos como punto de llegada de un tránsito que en verdad nunca existió. No se trata de varones obligados a definir su servicio militar ahora que son mujeres, sino que desde siempre han sido mujeres, es decir, personas no sujetas al servicio militar obligatorio.

¿Cual es la razón para que los abogados parezcan especializados en enredarlo todo?

Está muy bien redactada la pregunta: parece, sólo parece. Lo que sucede es que las relaciones sociales –objeto principal del Derecho– son cada vez más complejas y siempre podrán ser miradas desde ángulos distintos. No debemos olvidar que uno de los motivos por los cuales seguimos encontrando en el Derecho Romano inspiración para solucionar muchos problemas modernos se centra en que, como alguien dijo, los juristas clásicos contemplaron “todos los posibles posibles”.

Su esposo, Antonio José Cancino, fue objeto de un atentado hace veinte años. ¿Su caso sigue impune?

Dolorosamente, sí. Igual que otros tantos crímenes en Colombia.

¿Sufre cuando ve a su hijo, el penalista Iván Cancino, en procesos tan complejos como defensor de José Obdulio Gaviria o Francisco Gómez?

Claro que sufro, porque temo que la intolerancia de nuestro medio no perdone su profundo compromiso con la defensa de sus clientes. Los defensores suelen ser más incomprendidos que los acusadores, en un país educado fundamentalmente para el castigo.

¿Cómo ve usted la participación de la mujer en la administración de la justicia?

A estas alturas del partido ya no deberían existir razones para formular esa pregunta.

¿Qué opina de la adopción para parejas del mismo sexo?

Con todos los avances de la jurisprudencia constitucional sobre las familias constituidas por personas del mismo sexo, parecería lógico responder que tales parejas no deberían ser sometidas a estudios de aptitud o idoneidad diferentes a los realizados a las parejas heterosexuales o las personas solteras que adelantan procesos de adopción.

Desde su visión académica, ¿cómo debe prepararse el país para el posconflicto?

En la historia podemos encontrar motivos aunque sea para la esperanza. Cuando un pueblo asimila el tránsito hacia nuevas realidades encuentra las condiciones para salir adelante. Patricios y plebeyos lograron puntos de encuentro para el establecimiento de un sistema republicano que incluyera los dos “bandos”. La guerra civil, en cambio, terminó con la República y lo que Ortega y Gasset llamara la “ley de la necesidad” impuso el principado que inició el camino hacia el absolutismo.

¿Hace falta Fernando Hinestrosa en la academia?

Si. En la Academia con mayúsculas, en las universidades colombianas, latinoamericanas y europeas. Especialmente se siente su ausencia en el Derecho privado en general y en el Romano, en particular.

 

últimas noticias