Un trombón búlgaro en la Filarmónica

Dice que ama a Colombia por ser el país que le ha dado todo en la vida y cree que, a pesar de la nacionalidad, en una orquesta “todos hablamos el mismo idioma”.

El búlgaro Néstor Slavov se nacionalizó colombiano hace dos años, haciendo de esta su segunda patria. / Gustavo Torrijos

¿A que edad decidió que iba a ser músico?

Desde los seis años comencé a tocar violín durante aproximadamente cuatro años en mi ciudad natal, Sliven. Me fue difícil porque quería jugar más, pero después dejé el violín y volví a hacerme músico a los 14 años.

¿Qué lo enamoró del trombón?

Escuchar los conciertos de la Orquesta Filarmónica y la Ópera de Sofía. Siempre me gustó el sonido del trombón. Era un instrumento noble, con gran potencia, y tiene un sonido que te estremece de emoción.

Si no hubiera sido este instrumento, ¿cuál habría elegido?

Es muy difícil responder, pero posiblemente el violonchelo.

¿A qué edad ofreció el primer concierto con trombón?

A los 15 años, cuando estaba estudiando en la Escuela Media de Música de Sofía. Allí participé en una de las presentaciones de la clase de trombón del profesor Pavel Iakovchev, quien fue mi primer maestro de trombón, interpretando por primera vez el concierto para trombón de Friedebald Gräfe.

¿Qué es lo que más nostalgia le produce de su país?

Mi inolvidable infancia, con mi abuelo durante las vacaciones de verano en las que salíamos temprano al campo con su carreta y sus caballos, íbamos a su finca, donde cultivaba uvas para hacer vino.

¿Qué lo enamora de Colombia?

La calidez de la gente. La cantidad de talento musical que hay en este país es lo que me ofrece un gran material de trabajo y desarrollo en mi profesión.

¿Cuáles han sido sus más gratos momentos con la Orquesta Filarmónica de Bogotá?

En toda mi carrera en Colombia, ya casi 19 años, uno de los más gratos fue cuando a la orquesta le otorgaron el premio Grammy Latino. Otro fue tener el honor de estrenar el primer concierto para trombón y gran orquesta sinfónica de un compositor colombiano, mi gran amigo y músico sin igual Jorge Humberto Pinzón.

¿Compartir con músicos de tantas nacionalidades es una buena experiencia para el alma?

Por supuesto. Pero independientemente de la nacionalidad, en una orquesta todos hablamos el mismo idioma: la música. No importa nada más, porque la música une nuestras almas.

A nivel musical, ¿cuál es la composición más difícil de interpretar en trombón?

La técnica de la grabación del Invierno del famoso ciclo de las Cuatro estaciones de Antonio Vivaldi, interpretada por el más grande trombonista de nuestra época, Christian Lindberg.

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