Un vistazo al futuro de las carrozas del Carnaval de Blancos y Negros

Jair Barrera es de la generación más joven de un clan de artesanos dedicados al Carnaval de Negros y Blancos de Pasto. Este año estuvo detrás de la primera carroza con movimientos animatrónicos.

Jair Barrera programó el software que controlaba el movimiento de la carroza.
Jair Barrera programó el software que controlaba el movimiento de la carroza.Juan Pinzón

¿Desde cuándo comenzó su interés por los temas relacionados con circuitos eléctricos?

Inicié mis estudios en una vereda del municipio de Chachagüí y terminé el bachillerato en el Itsim (Institución Educativa Técnico Industrial) de Pasto. Allí enfoqué mis estudios en los circuitos eléctricos, porque desde niño me la pasaba desarmando cosas para ver cómo funcionaban.

¿Por qué decidió irse a estudiar a otra ciudad?

Cuando terminé el colegio, mi papá me preguntó qué quería como regalo de grado. Mi sueño siempre había sido poder salir de Pasto para estudiar y se lo pedí. Él, que desafortunadamente ya no está entre nosotros, me dio el impulso para lograr estudiar en Medellín.

¿Qué lo hizo inclinarse por la ingeniería mecatrónica?

Pasé en la Universidad de Antioquia para estudiar ingeniería eléctrica, pero también logré entrar a mecatrónica en el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín. Me decidí por la última, porque combinaba el diseño de “software”, la mecánica, la electrónica y también, hasta cierto punto, el dibujo.

¿Cómo fue la llegada a Medellín?

Llegué a vivir donde unos familiares y después viví solo durante una época. Ahora vivo con un compañero de la universidad y a pesar de que no ha sido fácil no nos hemos dejado vencer y seguimos luchando por lograr lo que nos propusimos cuando salimos de Pasto.

¿Cómo empezó su relación con el carnaval?

Empecé como han empezado todos, cubriendo de papel con cola las esculturas de icopor. Por un tiempo estuve alejado del carnaval, porque el deporte me empezó a interesar más y porque al estudiar en otra ciudad, llegaba de vacaciones para dedicarle todo mi tiempo a mi familia.

¿Cuándo nació la idea de aplicar la mecatrónica a la carroza?

Se me ocurrió la propuesta como una alternativa para lograr que las estructuras de las carrozas tuvieran movimiento. Un amigo trató de desanimarme porque había gente que lo había intentado sin conseguirlo, pero para mí eso fue un incentivo para seguir trabajando.

¿Cuánto tiempo trabajó en el proyecto?

Llegué de vacaciones y desde entonces me puse a programar el software controlador y la electrónica de los movimientos mecánicos. En esta ocasión, las figuras logran cuatro movimientos, pero el próximo año queremos que tengan más y que sean cada vez más grandes.

¿Piensa seguir trabajando en carrozas?

Esto es el comienzo. La carroza que hicimos este año me ha permitido poner en práctica la teoría que he ido aprendiendo en la universidad y estoy muy satisfecho con lo que hemos conseguido.

¿Y cómo piensa perfeccionar desde la academia ese talento que ya demostró en los carnavales?

Quiero hacer una maestría en electrónica, robótica o matemáticas. Me encantaría ser docente en el futuro, porque sé que en los municipios y corregimientos periféricos hay un talento muy grande del que la gente no se da cuenta y que necesita mucho apoyo para prosperar.

¿Cómo se siente al realizar esta contribución al carnaval?

Esto es un orgullo para mí y para mi familia. Queremos dejar una marca en la historia de los carnavales de Pasto. El proyecto engrandece nuestra fiesta y espero que, en adelante, los maestros incluyan movimientos animatrónicos en escalas cada vez más grandes.

 

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