Una biblioteca que une voluntades

La nariñense, administradora y bibliotecóloga, centra su labor en formar y motivar la lectura en zonas rurales, lo que le valió el reconocimiento del Ministerio de Cultura.

Lucely Narváez , oriunda de Samaniego (Nariño), ganó la tercera edición del  Premio Nacional de Bibliotecas. / Cortesía
Lucely Narváez , oriunda de Samaniego (Nariño), ganó la tercera edición del Premio Nacional de Bibliotecas. / Cortesía

¿Cuál es la historia de su biblioteca?

Nació en los años 20, cuando los primeros bachilleres que tuvo Samaniego fundaron una sociedad que se llamó Juventud Laboriosa. Ellos hicieron la biblioteca y contrataron al primer bibliotecario. También contribuyeron a otras obras públicas, como carreteras y acueductos.

¿Cómo ha sido la evolución de la biblioteca en estos años?

En 2005, el alcalde de ese entonces nos hizo abrir la biblioteca en jornada continua y los fines de semana. Se nombró a tres personas para hacer los turnos y nos puso la tarea de organizar un conversatorio mensual. En ese momento la biblioteca comenzó a convertirse en un motor de desarrollo social.

¿Qué papel tiene la biblioteca dentro de la comunidad?

Es importantes para el desarrollo de un pueblo, porque en ellas convergen todos en igualdad de condiciones. Es un lugar donde la comunidad accede a la información. Entre más libros tengan a la mano, más capacitados van a estar para aportarle al país.

¿Cómo fue su formación como bibliotecaria?

Acepté el trabajo porque pensé que iba a poder estudiar, pero me encontré un lugar lleno de actividad. Poco a poco saqué tiempo para estudiar, a distancia, administración de empresas y me di cuenta de que era muy afín a la gestión que requiere la biblioteca. Más adelante estudié bibliotecología a través del Sena y la Universidad del Quindío.

¿Cuál es la relación de los usuarios con la biblioteca?

Cuando se les ofrece los servicios de la biblioteca y se dan cuenta de que son para todos, la gente se forma y se anima a vivir. Por eso la biblioteca no puede esperar que la busquen, debe que salir y mostrarle a la gente que tiene oportunidades de leer.

¿Cómo se formó el Grupo de Amigos de la Biblioteca?

Surgió cuando vinculamos a los docentes del municipio. Con ellos pusimos a circular libros en las áreas rurales a través de maletas viajeras. Luego integramos a las madres comunitarias y así fuimos organizando un proyecto que se llama “Forjando caminos de cultura y paz”. También vinculamos a los profesionales del pueblo y a los promotores de lectura que hemos ido formando.

¿Ha sido difícil realizar su trabajo en medio del conflicto?

En este momento tenemos promotores de lectura en todo el sector rural del municipio y en las partes del sector montañoso a las que se puede entrar. Samaniego es una zona minada. El que nosotros podamos entrar y salir a esos lugares con nuestros libros ha sido una ganancia enorme.

¿Por qué es importante la biblioteca para los sectores rurales?

A los sectores campesinos no llegan la formación musical, ni los grupos de teatro o de danza. La única oportunidad educativa de los niños es la escuela e, incluso en esos lugares hemos encontrado cajas de libros que nunca se han abierto. Nuestra tarea en esos casos es mostrarle al usuario que es digno de llevarse el libro, de compartirlo en familia y de regresarlo.

¿Cómo se inculca la devolución de los libros?

Cuando los adultos y los niños reciben confianza, regresan los libros y los cuidan. Incluso cuando pasan cosas, como que en sus casas se filtra el agua o el libro se mancha, nuestra tarea queda hecha porque logramos ofrecer un acceso a la lectura.

¿Por qué es importante formar lectores?

El libro transforma corazones y abre posibilidades. Si un niño lee la biografía de Nelson Mandela y ve que jamás se desmoronó, a pesar de haber pasado tanto tiempo en la cárcel, encuentra un ejemplo para esforzarse y seguir adelante. Lo mismo pasa si el libro es de fútbol o de cocina.

¿Cómo se financia la biblioteca?

Hemos tenido alcaldes muy respetuosos de los recursos de la biblioteca. A eso se añade la gestión que hacemos por medio de proyectos. En este momento, la Gobernación está a punto de financiar una iniciativa para que la biblioteca albergue el archivo histórico y fotográfico del municipio.

¿Qué van a hacer con el dinero del Premio Nacional de Bibliotecas?

Queremos tener un bibliobús para llegar de una mejor manera a las veredas. No sabemos si los recursos van a alcanzar para lo que soñamos, pero también necesitamos mejorar nuestro catálogo de libros, nuestros muebles e instalaciones. Debemos ofrecer el mejor servicio a nuestros usuarios.

 

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