Por una TV más moderna

Alexandra Falla es la cuarta de los cinco miembros que componen la junta directiva de la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), entidad que asumió este año las funciones de la Comisión Nacional de Televisión.

¿Qué contrastes hay entre la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) y la hoy extinta Comisión Nacional de Televisión (CNTV)?
Una entidad más pequeña, un presupuesto de funcionamiento menor, requisitos de inscripción más exigentes para los miembros de la junta, procesos de selección a través de rigurosos exámenes que adelantan universidades —también para los miembros de la junta— y un desafío mayor de ponerse a tono con una televisión más moderna, en un escenario de grandes cambios para el campo de lo audiovisual.

¿Cuáles fueron los mayores pecados de la CNTV?
No sintonizarse en ocasiones con el ciudadano y con las expectativas de un sector tan importante para el país. Su deterioro de imagen hizo que su gestión fuera permanentemente cuestionada.

¿Quiénes fueron los ganadores y los perdedores con su eliminación?
Perdió la Constitución, que sufrió una reforma más; ganó el erario, que bajó los costos de una entidad con una planta de funcionamiento abultada, y ganamos los ciudadanos, que tendremos una autoridad a tono con la industria del momento.

¿Qué le falta a la televisión pública para competir con el contenido de las grandes cadenas?
La televisión pública regional necesita más presupuesto departamental, esta es una industria donde el talento y la tecnología cuestan sumas importantes, por lo que el compromiso de las regiones resulta fundamental.

¿Hay crisis en los contenidos de la TV en Colombia?
No. Tenemos una de las mejores televisiones de América Latina, exportamos a todo el mundo, producimos con alta calidad y somos un referente internacional. Eso no quiere decir que no haya contenidos que uno quisiera ver más en la pantalla, pero para eso necesitamos unos televidentes más críticos y exigentes.

¿Qué tan necesario es el tercer canal privado para el país?
La apertura de mercado es la respuesta al momento que vive Colombia, al crecimiento económico y al TLC.

¿Cómo no repetir los errores de la pasada licitación?
Cada momento histórico es distinto. Este proceso pertenece a una nueva entidad, con nuevos criterios. Hemos iniciado uno que permitirá tener los elementos técnicos, jurídicos y económicos para tomar la mejor decisión.

¿Cuántas compañías de televisión por suscripción podrán entrar al mercado colombiano?
No hay un tope. Las que cumplan los requisitos.

¿Es buena tanta competencia para el mercado colombiano?
Se benefician, sobre todo, los usuarios. La competencia siempre será buena. La incompetencia no.

¿Qué tan buena televidente es?
Muy buena, me gusta mucho ver televisión, analizarla y debatirla. La televisión es mi responsabilidad, una que disfruto mucho.

Usted trabajó en la docencia, Canal Capital, entre otros. ¿Cuál es el mejor sector: el público, el privado o la academia?
Soy todo terreno, procuro aprender de todos, no hay uno mejor o uno peor… Asumo todas las responsabilidades con compromiso. En cada uno de estos escenarios he tenido muchas satisfacciones.

¿Qué se pretende con proyectos como la televisión satelital social?
Atérrense. Cerca del 20% del país no recibe televisión nacional. Eso en el siglo XXI, y después de casi 60 años de televisión, no es aceptable. Nuestro deseo es llegar a cada rincón del país aprovechando la tecnología actual.

¿Cómo será la televisión colombiana en los próximos 20 años?

Será una televisión sintonizada con el televidente, con el país y con el mundo.

 

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