Víctor Sánchez: tras los pasos del “Cacique”

El periodista samario recopiló fotografías de las últimas giras que realizó Diomedes Díaz por Europa, en un libro con el que pretende mostrar al cantante como ser humano, en medio de sus alegrías y falencias por sus enfermedades.

Víctor Sánchez fue periodista de “El Universal”, de Cartagena, y “El Meridiano”, de Córdoba.
Víctor Sánchez fue periodista de “El Universal”, de Cartagena, y “El Meridiano”, de Córdoba. Foto: Mauricio Alvarado

¿Cuál fue su primer encuentro con Diomedes Díaz?

Soy diomedista desde antes de nacer. En la Costa uno no escuchaba el susurro del mar, sino las canciones de Diomedes. Como periodista lo seguí permanente hasta volverlo mi obsesión, pero en el primer encuentro él me despreció y eso me marcó y me derrotó. Después de la muerte de Juancho Rois tuve la oportunidad de entrevistarlo y lo primero que vi en él fue una persona destrozada, que siempre se tomaba una botella de aguardiente Cristal.

¿Quién era Diomedes Díaz?

Era un niño. A él lo peinaban y le amarraban los zapatos, porque su enfermedad, el Guillén Barré, le había limitado el movimiento de sus manos. Todo giraba en torno a él. Muchas veces han criticado a la esposa, pero creo que es muy valerosa porque aguantar a Diomedes no fue tarea fácil para ninguna de sus mujeres.

¿Cómo logró crear una relación tan estrecha con él?

Si viviera en Colombia no hubiera tenido acceso a Diomedes, porque vivía de noche y dormía de día, además tenía un cerco de personas que lo rodeaban y eran muy celosas, por sus excesos. Gracias a Betsi Liliana, su exesposa, lo conocí en España y a partir de ahí era la persona que cada vez que él viajaba a Europa lo recibía en el aeropuerto y lo acompañaba a todas sus presentaciones. Desde ese momento me gané su confianza.

¿Cómo era el carácter del cantante?

Era una persona bipolar. A veces era eufórico y al momento estaba destrozado y decaído. Hay una foto en el libro en la que él se aleja y me dio la sensación que no lo iba a volver a ver. Estábamos en el aeropuerto de Barajas y tuvo una decaída que lo obligó a cancelar una gira. Ese fue su último viaje a Europa, en 2010. Luego no volví a tener ningún contacto con él.

¿Cuéntenos algunas de las experiencias oscuras de Diomedes?

 

Hay una parte que él habla de Doris Adriana Niño y asegura que él nunca la vio muerta. De los excesos, no los tenía que contar porque los veía y por respeto a su imagen, creo que todo el mundo ya sabe de eso. No podemos tapar el sol con los dedos, son cosas que pasaron y creo que sobraba decir, así como hay cosas que guardaré para mí.

¿Cómo se enteró de su muerte?

Me llamaron como a las tres de la mañana y no creí. Cuando vi que los medios nacionales anunciaron su muerte no supe cómo reaccionar. Al día siguiente me llamaron para una entrevista y me derrumbé, no pensaba que detrás de esa figura siguiera existiendo un aprecio.

¿Cuándo decidió hacer el libro?

 

Inicialmente era un libro para mí, pero al ver tanto material decidí sacarlo con mis propios recursos, porque las editoriales querían que fuera escandaloso y polémico, y yo quería mostrar a un Diomedes humano, que él mismo se contara a sí mismo. A través de la entrevista y de lo que lo conocí él se muestra y eso me dio motivos para creer en mi proyecto.

¿Cómo hizo para seleccionar el material?

Fue difícil. Hay más de mil fotos sin publicar. Duré semanas editando y seleccionando el material, y fue duro porque muchos criticaron la foto de portada, debido a que hay fotos más bonitas que esa, pero quería mostrarlo real, con el ojo gacho, como lo veíamos todos.

¿De qué trata el libro?

Es una entrevista con muchas imágenes de la gira. Quise venir al país a demostrar que ese material me pertenece, porque en redes sociales está circulando sin créditos. En verdad, es un libro multimedia que viene acompañado de un documental que realicé durante los cinco años con Diomedes Díaz en Europa, luego de salir de la cárcel. El primer concierto que realizó fue en Madrid y allí están las imágenes de esa presentación.

¿Cuándo hizo la entrevista?

Siempre lo estaba grabando en sus giras, pero lo chistoso es que a veces me pedía dejar de grabar para que habláramos, pero eran conversaciones con un ser humano normal. Había momentos lúcidos de él y otros donde estaba en medio de sus demonios. Diomedes tuvo sus excesos y creo que murió muy joven.

¿Qué ha dicho la familia de Diomedes del libro?

Sé que a Luz Consuelo, la esposa, le gustó. Me cuentan que Martín Elías mandó a enmarcar algunas imágenes.

¿Qué le faltó al libro?

Creo que haber hablado con alguno de sus hijos. No sé si a futuro pueda sacar una nueva edición con más imágenes.

¿Ha pensado hacer lo mismo con otros artistas?

Cada vez que Silvestre Dangond va de gira a Europa lo estoy grabando, porque con él hay una gran relación estrecha y espero poder sentarme a hablar con él horas y desnudar sus sentimientos para hacer una cosa más extensa y en profundidad.

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