La vida a bordo de un bus de conocimientos

El Bus Escuela de Bancolombia recorre el país enseñando información financiera. Helmer Peláez cuenta cómo es vivir viajando y enseñando por el país.

Un bus amarillo recorre las carreteras colombianas. Llega a municipios y sus zonas rurales. Se estaciona en los parques, plazas, colegios, universidades o empresas. Van entregando información para enseñarles a las comunidades a manejar sus finanzas, a cuidar su dinero, a usar los canales electrónicos y a prevenirlos sobre fraudes bancarios. (Lea: Una ruta para la inclusión financiera)
 
Sobre ese bus ruedan Luis Carlos Caicedo, Juan David Buitrago, Helmer Peláez y Yuly Huertas. Viajan 11 de los 12 meses del año entregándoles a los demás sus conocimientos. Helmer, sicólogo nacido en el Valle hace 31 años, direccionardor en el Bus Escuela, cuenta la rutina diaria a bordo de este Bus Escuela: “Siempre que llegamos a un municipio se parquea el bus, desayunamos en el restaurante del pueblo. Luego invitamos a la gente del municipio para que suban a bordo a recibir la información. Empezamos la actividad entre 9:30 y 10 de la mañana hasta antes de las 5 de la tarde. Ahora, por ejemplo estamos en Sogamoso y vamos para Aquitania, luego para Casanare”. 
 
Luis Carlos Zapata, el coordinador, un comunicador social de Medellín, explica con detalle las labores que realizan: “En una charla hablamos sobre temas de ahorro, de dinero informal a través de una alcancía o debajo del colchón, o de manera formal cuando entregan el dinero a una entidad financiera. Para nosotros es indiferente si ingresa una persona  con servicios de otro banco o si nunca ha tenido relación con uno, aunque para nosotros es importante bancarizar, porque aún encontramos gente que ahorra por las cadenas o incluso por pirámides. Muchas veces tienen mitos de que si ahorran les quitan dinero, les cobran intereses. Todos esos mitos se los despejamos, ellos nos cuentan sobre su experiencia y nosotros les decimos la nuestra, porque a veces en las comunidades no saben qué es una cuenta de ahorros, corriente, o el 4 x mil”.
 
Además de poder transmitir sus conocimientos, otras de las bondades de este trabajo que Helmer lleva haciendo por 7 años, es conocer la cultura colombiana a lo largo del país. “Mis lugares preferidos son Boyacá y el Eje Cafetero por sus paisajes. Esto no se puede describir. Siempre le había pedido a Dios tener la posibilidad de conocer mi país cuando apareció esta oportunidad laboral. Ha sido una experiencia gratificante en lo personal y profesional, pues estoy laborando en un área social donde las personas quieren ser escuchadas y encuentran una ayuda a muchas de sus dudas e incidentes en su vidas”.
 
Helmer tiene una hija de 3 años, Guadalupe, a quien le está construyendo una casa para mudarse junto con su novia y mamá de su hija. Gracias a este empleo y a conocimientos sobre el ahorro, pudo terminar su carrera y ahora se está capitalizando.