¿Se está perdiendo la lucha contra el cambio climático?

Durante la cumbre contra el cambio climático realizada en París y la Conferencia de Cambio Climático (COP23) se hizo un llamado al sector industrial para reducir sus emisiones de CO2 y con ello, intentar frenar los efectos del calentamiento global.

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El pasado noviembre más de 23.000 personas de 197 países se reunieron en Bonn, Alemania, en la Conferencia de Cambio Climático (COP23) para discutir sobre la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y con ello acelerar los acuerdos pactados en París en el 2015, en la que se definió que para fin de siglo las temperaturas globales no deben aumentar más de 1,5°C. (También puede leer: El programa de becas que le ha permitido cumplir un sueño a 1.300 jóvenes)

En este espacio, los investigadores del Proyecto Global del Carbono dieron la alarmante noticia que indica que para finales de este año las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aumentaran en un 2% en comparación con el 2016. En otras palabras, el incremento del uso de los combustibles fósiles generados por el ser humano y la industria será de alrededor de 41 mil millones de toneladas, dato similar al de 2015 cuando se batió el primer récord.

La frase memorable que dejó la cumbre, a la que asisten líderes políticos, ambientalistas, empresarios e investigadores, fue: “El tiempo se está agotando”. Esto para hacer un llamado a la necesidad de reducir las emisiones de CO2 ocasionadas, en su mayoría, por la quema de combustibles fósiles, la industria y los cambios en el uso del suelo, como ocurre con la deforestación. (Lea también: El cambio climático es la mayor amenaza del medio ambiente)

En la COP 23 también se evidenció que China es el primer país emisor del mundo, acumulando el 28.5% del dióxido de carbono. Le sigue Estados Unidos, con el 14.4%, ambos países con un alta demanda energética.Todo esto reafirmó que el 90% del dióxido de carbono que se produce está directamente relacionado con los combustibles fósiles y la industria.

De ahí que se prendieran todas las alarmas y desde distintos sectores se impulsen iniciativas que promuevan acciones para frenar los efectos del calentamiento global. Uno de estos es la cumbre contra el cambio climático realizada en París —conmemoración del segundo aniversario del acuerdo de París — en la que Emmanuel Macron, presidente francés, hizo un llamado para movilizar a los poderes locales y el mundo financiero en esa lucha. (También le recomendamos leer: La estrategia que le paga a los campesinos por cuidar los ecosistemas de Colombia)

En esta lucha, el papel que juega Colombia, según Corinne Le Quéré, directora del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático en la Universidad de East Anglia, es el mismo que tienen todos los países que están en desarrollo y es que las emisiones de CO2 pueden aumentar en la medida en la que los nuevos procesos económicos y las políticas internas no le den la importancia que merecen las energías renovables.

Es por esto que el trabajo de empresas como el Grupo Bancolombia, una de las cuatro entidades líderes de América Latina en generar estrategias para enfrentar el cambio climático, se ha convertido en un modelo para otros, porque sus estrategias son acordes con las necesidades no solamente de su sector, sino también de la sociedad y el medio ambiente. (Lea también: Sostenibilidad es ser responsable económica, social y ambientalmente con el planeta)

“En el Grupo Bancolombia sabemos que el cambio climático plantea riesgos y oportunidades que pueden afectar estratégica y financieramente nuestros negocios y los de nuestros clientes, al igual que el desarrollo sostenible de las comunidades donde estamos presentes. Por ello, definimos la Política y la Estrategia de Cambio Climático y hacemos parte del Carbon Disclosure Project desde 2014”, explica Beatriz Ocampo, gerente de Sostenibilidad de Bancolombia.

En ese sentido, su estrategia, que está alineada con las preocupaciones expresadas en las cumbres internacionales sobre cambio climático, incluyen: velar por la actualización y el seguimiento de la estrategia de ecoeficiencia que han definido para garantizar mejoras continuas sobre los impactos directos que se generan en la actividad financiera, y desarrollar políticas, medidas y acciones que limiten el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero sin comprometer el desarrollo sostenible de la empresa y sus grupos de interés. 

Así mismo, identificar, promover y apoyar la financiación e implementación de medidas de adaptación y mitigación al cambio climático, que incluyan los impactos propios de la variabilidad climática, en especial en aquellas poblaciones, actividades productivas y ecosistemas que son vulnerables.

Otra estrategia es servir de instrumento rector para las actividades de mitigación y adaptación relativas al cambio climático en los países donde tienen presencia. Además, promover, por medio de su Banca Universal, el desarrollo y la utilización de soluciones financieras para hacer frente a los desafíos que plantea el cambio climático.

Es una realidad que es hora de renunciar a las energías contaminantes y abrirles paso a todos los procesos de innovación que permiten desarrollar actividades con energías limpias. Ya no bastan los acuerdos diplomáticos multilaterales. Por eso es necesario entender el cambio climático como un compromiso de todos y con todos, lo que significa que cada aporte que usted haga desde su casa, empresa o en la cotidianidad, suma en ese proceso por minimizar las emisiones de CO2 y mitigar los riesgos y daños al medio ambiente. (Vea también: Diez consejos sobre sostenibilidad que le ayudarán a ahorrar)

La cumbre de París no busca firmar un documento en el que todos tengan compromisos, sino que más bien es la oportunidad de que sus participantes presenten proyectos dedicados a frenar el cambio climático y a proteger a los países en vías de desarrollo que ya sufren sus efectos.

Es por esto, que Bancolombia se vincula a través de su campaña “la sostenibilidad #NoEsUnFavor, es lo que haces por ti y por todos”. Esta es una semilla que lucha por crear conciencia en las personas y las empresas, una invitación a no esperar a que el tiempo pase, sino a emprender acciones cotidianas que creen un ejemplo a seguir, y que además traen beneficios de diferente índole para las personas, no solo para el planeta. 

Porque como lo dijo Emmanuel Macron en la cumbre, “aquí se juega una nueva etapa en nuestro combate colectivo”. (Lea también: El compromiso de las nuevas generaciones con el medio ambiente y la sociedad)