Carlos Lleras: Le debo la vida a la estadística

“Benemérito organizador de la estadística nacional", reza un texto bajo
la figura de Carlos Lleras Restrepo que engalana la entrada del moderno
auditorio del Departamento Administrativo Nacional de Estadística
DANE.  Este homenaje al ex presidente hecho por la entidad, es
justamente merecido, por haber sido el gran modernizador de tan
esencial servicio.

Con algo de sorna solía decir el doctor Lleras que le debía la vida a la Estadística, y luego explicaba: me había hecho el propósito de terminar el libro “La Estadística Nacional: su organización, sus problemas” y el tiempo corría sin que las ocupaciones como Contralor General de la República le permitieran avanzar con celeridad en la redacción de los textos, por tanto, decidió dedicar por completo un fin de semana a esa tarea desechando una invitación oficial de alto compromiso.

Esa decisión lo salvó de estar entre las víctimas de la conocida “tragedia de Santa Ana”, el 24 de julio de 1938, cuando durante la presentación de una revista militar, en la que estaban presentes los presidentes, entrante Alfonso López Pumarejo  y saliente Eduardo Santos. Un avión que estaba realizando acrobacias, rozó una de las tribunas y se vino a tierra ocasionando centenares de muertos y heridos.

El destino permitió que el gran estadista le diera nueva vida al servicio de estadística. Aunque para esa época ya habían pasado más de cien años desde la creación de la primera oficina central de estadística el 25 de abril de 1825, la suerte no había acompañado la institucionalidad del ente encargado de hacer los censos y producir los datos estadísticos oficiales. Requería de una organización formal, un presupuesto suficiente y total autonomía técnica.

Si bien no podría calificarse al presidente Lleras Restrepo como un experto en la ciencia y en las técnicas de la estadística, le dedicó no pocos esfuerzos a la modernización del sistema nacional de información, ellos hacían parte del esmero con que tomaba las decisiones públicas. Las estadísticas le daban certeza en el diagnostico del problema y le permitían inferir el futuro.

En 1937, dentro de la Contraloría organizó un grupo de estudios con calificados matemáticos y economistas, para estudiar los problemas colombianos a la luz de las cifras y no simplemente entregarlas crudas como material manipulable a favor de cualquier causa. En 1968, ya dentro del DANE, conformó la Dirección de Análisis Estadístico, esta vez con la incorporación adicional de los nuevos sociólogos formados en la Universidad Nacional, entonces considerados por la extrema derecha, como revolucionarios de profesión.

Correspondió al contralor Lleras Restrepo la ejecución del Censo de 1938, esa gigantesca operación estadística que hacen periódicamente todos los países.  Alfonso Romero Aguirre, en la presentación de los resultados censales, escribe: el Censo contiene “una serie importantísima de aspectos que nunca antes ofrecieron los censos colombianos hechos en el siglo pasado y en el presente siglo (XX)”.  Este magnifico resultado fue posible, no sólo por la muy buena concepción sino por la aplicación, por primera vez en Colombia, de una tecnología desarrollada por el Bureau de los Censos de Estados Unidos, en 1890. Lleras tomó el riesgo y adquirió en 1937 las modernas máquinas Powers para el manejo de tarjetas perforadas de 45 columnas.

Con igual claridad sobre la estrecha relación entre las tecnologías de la información y la estadística decidió autorizar en 1968, como Presidente, la adquisición para el DANE de un enorme computador de tercera generación.  Con el uso de ese, para entonces poderoso equipo, empezaron las estadísticas colombianas a tener una muy importante cualidad, la oportunidad.  A partir de la nueva organización del DANE hecha bajo la Presidencia de Lleras Restrepo, fue posible ampliar las investigaciones, se introdujeron las encuestas de hogares por muestra que permitían reemplazar las incipientes mediciones del mercado laboral que hacia una universidad, hacer pronósticos de cosechas, renovar la canasta familiar para medir el costo de vida, la pobreza y la calidad de vida.

De gran importancia para la autonomía técnica de la institución oficial de Estadística, fue la decisión tomada por el Presidente Carlos Lleras de entregarle al DANE  la responsabilidad de llevar las cuentas nacionales,  o estadísticas derivadas,  que hasta entonces venía asumiendo uno de los rectores de la economía nacional, el Banco de la República.  De singular trascendencia también fue su decisión de sustraer a la institución de cualquier reparto burocrático entre partidos y gremios en el poder.

El alto prestigio de la institución estadística colombiana que le llevó recientemente a presidir la Conferencia de Estadística de las Américas, es fruto del impulso continuado de mejoramiento que Carlos Lleras Restrepo le dio desde la Contraloría General de la República y desde la Presidencia de la República.  

* Ex director del DANE

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