El estadista

Regresó al país en 1954 y reanudó sus actividades como consultor
económico. No obstante, cuando el ex presidente Alberto Lleras
emprendió la empresa de enfrentar la dictadura de Rojas Pinilla, Lleras
Restrepo se sumó entusiasta y, escribiendo manifiestos o coordinando
reuniones políticas, ayudó a la constitución del bloque de resistencia
civil contra el gobierno militar. Cuando se firmaron los pactos de
Sitges y Benidorm y se abrió paso el Frente Nacional, fue un entusiasta
animador del plebiscito que protocolizó el nuevo orden político.<br />

Recobrada la democracia, y siempre presto a las necesidades de su partido, en 1958 obró como jefe nacional de debate para las elecciones parlamentarias, pero súbitamente, argumentando discrepancias con la política nacional, anunció su retiro y viajó con su familia a Europa. Pero sus copartidarios no pensaban lo mismo y en 1960 fue elegido como Designado a la Presidencia de la República. Por eso retornó al país, fundó el semanario Política y algo más, y regresó a la Dirección del Partido Liberal.    

En apoyo a las políticas del Frente Nacional, mientras él regresaba al Senado de la República, respaldó el acceso al poder del dirigente conservador Guillermo León Valencia en 1962. Un año después, intentó que el liberalismo aprobara unos nuevos estatutos, pero al fracasar en su tarea, se retiró de la Dirección. Su apoyo al presidente Valencia se mantuvo y varias veces instó a sus colegas del Congreso a que entendieran que se le servía mejor al país ayudándolo que tratando de probar que había sido un error haberlo elegido. Su actitud conciliadora le fue tributando adhesiones y para 1965 ya era inminente su candidatura presidencial.    

Su campaña bipartidista  se basó en resaltar los beneficios del Frente Nacional, a través de varios objetivos: la renuncia a la violencia y a la utilización indebida del poder público, el apoyo a los campesinos y en favor de ellos a las políticas agrarias, la democratización de los partidos políticos y la reorientación de desarrollo económico para respaldar el ingenio y la laboriosidad de los colombianos. Fue tal el entusiasmo por su candidatura que a ella se sumaron, entre otros, Hernando Agudelo Villa, Belisario Betancur, Virgilio Barco, Misael Pastrana, Fabio Lozano Simoneli y Alberto Lleras.

El primero de mayo de 1966, por arrolladora mayoría, tal como estaba previsto por los analistas políticos, Carlos Lleras Restrepo, a sus 58 años de edad, alcanzó la Presidencia de la República. Obtuvo 1.891.175 votos, correspondientes al 71,39 % de los votos escrutados. Más de un millón de votos de ventaja frente a su contendor José Jaramillo Giraldo. El 7 de agosto de 1966, durante su discurso de posesión, resumió en una frase del preámbulo, el talante de su gobierno: “Desde el amanecer de la patria quisimos ser una República de leyes”.

Su equipo de ministros, consejeros y secretarios reunió a una pléyade de personalidades políticas y económicas y, desde el primer día, Lleras Restrepo les señaló un norte muy preciso: “Les demando un celoso cuidado en el desempeño de sus cargos, honestidad y delicadeza intachables, consideración y respeto para con los ciudadanos, preparación, disciplina y fervor (...) deberán conceder primordial atención a la conducta de sus dependientes, hasta lograr un funcionamiento eficaz y pulquérrimo de los respectivos servicios”.

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