La política cafetera

Tuve el privilegio de conocer al doctor Carlos Lleras con motivo de mi
primer libro. En 1978 terminamos con Luis Jorge Garay un texto (1)
evaluando los primeros diez años del Grupo Andino y el ex presidente
Lleras aceptó escribir un completo prólogo al mismo.

Luego, en 1980, fui invitado por Ernesto Gutiérrez Arango (ex gobernador de Caldas y rector de la Universidad Autónoma de Manizales) a un seminario sobre el café, presidido por el ilustre estadista. Viajamos juntos en el avión y tuvimos la oportunidad de dialogar en forma amplia en el seminario; me di cuenta de que dominaba todos los aspectos de la política cafetera, desde los temas internacionales hasta las paradojas de la retención cafetera, los determinantes del precio interno y el impuesto ad valórem a las exportaciones.

Al entrar a trabajar a la Federación en 1981, la gerencia de la entidad me delegó la responsabilidad de mantener bien informado al doctor Lleras sobre la situación del sector. Lo visité innumerables veces en su biblioteca y conversábamos de café y asuntos económicos en un ambiente grato y amable; unos años más tarde coincidimos durante seis años como miembros de la junta directiva del Banco Sudameris. Al terminar la junta me pedía las últimas cifras de la situación del café en los ámbitos nacional e internacional y luego procesaba toda esa información en escritos para la Nueva Frontera.

El doctor Lleras me contaba que su primer contacto con el café fue hacia 1930 en la finca de la familia Cortés, en Tolima. Se trataba de un hermoso cafetal en el municipio de Santa Isabel, donde pasó varias semanas recién casado. En 1937 publicó su primer artículo sobre el café en la revista de la Contraloría General de la República. En ese texto adelantó un análisis muy completo de la situación internacional y de la crisis cafetera que se vivía en ese momento.

Como Ministro de Hacienda entre 1940 y 1942 participó activamente en la negociación del Pacto Interamericano de Cuotas y en la creación del Fondo Nacional del Café con don Manuel Mejía. En el Congreso de la República un senador influyente les pronosticó que acabarían siendo incinerados en una gran pira de café con gorgojo (el pacto implicaba acumular existencias). Afortunadamente eso no sucedió y después de la guerra esos inventarios se valorizaron y el Fondo se convirtió en el principal instrumento de la política cafetera colombiana.

Don Arturo Gómez Jaramillo nos decía con frecuencia que él admiraba la visión de estos dos líderes, ya que le dieron unas bases sólidas a lo que fue el principal sector de la economía colombiana en el siglo XX. El Fondo permitió tener una política internacional activa y en el interior permitió financiar la investigación, la extensión, la estabilización del ingreso de los caficultores, la renovación, la tecnificación y el crédito a los productores, la infraestructura física y social, y los programas de promoción. El doctor Lleras fue miembro del Comité Nacional de Cafeteros y durante años aportó recomendaciones útiles para el desarrollo del sector.

En esta breve nota no puedo examinar todos los escritos cafeteros del doctor Lleras. Al lector interesado me permito remitirlo al libro Política cafetera que recoge sus principales textos sobre este tema escritos entre 1937 y 1978 (1). En la revista Nueva Frontera también hay varios artículos y en el libro que preparamos con el doctor Otto Morales sobre don Manuel Mejía (2), incluimos un valioso texto preparado por el doctor Lleras.

“El desempeño del café en el comercio exterior del país ha influido de manera poderosa, sobre todo en el movimiento de la economía nacional”, escribió el doctor Lleras en 1990 (3). Es claro que fue el principal sector de la economía colombiana en el siglo XX.

“Trabajar por el café es trabajar por el país”, me decía el doctor Lleras. “Por eso yo dedicaba casi la mitad de mi tiempo al examen de los asuntos cafeteros cuando era Ministro de Hacienda”, agregaba. Cuando fue Presidente (1966-1970) también dedicó atención especial al sector y asistió a los congresos cafeteros.

Al conmemorarse el primer centenario del nacimiento de este distinguido estadista, debemos anotar que el sector cafetero continúa siendo de vital importancia para la estabilidad política y social del país y para el bienestar de amplias comunidades rurales. Las reflexiones y los aportes conceptuales del doctor Lleras deben seguir siendo fuente de inspiración para el manejo y el desarrollo del sector.

* Ex consejero Económico de la Presidencia de la República.

(1) Luis J. Garay y Diego Pizano, Grupo Andino, “Objetivos, estrategias, mecanismos y avances”. Prólogo de Carlos Lleras Restrepo. Bogotá, Editorial Pluma, 1979.

(2) Carlos Lleras Restrepo, “Política cafetera” 1937/1978. Bogotá, Osprey Impresores, 1979.

(3)Otto Morales Benítez y Diego Pizano Salazar (coord.), “Don Manuel: Mr. Coffee”. Bogotá, Fondo Cultural Cafetero, 1989.

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