Pekín quiere unos Olímpicos libres de polución

Pekín ha inmovilizado la mitad de sus vehículos oficiales, que permanecerán aparcados hasta el próximo 19 de julio, como medida para disminuir las emisiones a la atmósfera y lograr el anunciado objetivo de unos Juegos Olímpicos "verdes".

Además, entre el 1 y el 19 de julio, el 30 por ciento de los vehículos militares y de la Policía se quedarán en el garaje, mientras que los vehículos que no cumplan con los estándares mínimos de emisiones tendrán prohibido circular hasta el 20 de septiembre, una vez hayan finalizado los Juegos Paralímpicos.

Así lo anunció hoy el gobierno local en el periódico ‘Beijing Youth Daily', al tiempo que animó a los pequineses a desplazarse en transporte público o en bicicleta, un medio de locomoción que ha venido perdiendo auge de manera inversamente proporcional al aumento del nivel de vida de la población.

"Ciudadanos y amigos: contribuir, servir y consagrarse a los Juegos Olímpicos es nuestra gloria y orgullo. También es nuestra responsabilidad y obligación", dice el anuncio, que recuerda a los pequineses la solemne promesa que Pekín ha hecho a la comunidad internacional.

La ciudad ha amanecido hoy envuelta en una densa capa gris de contaminación, lo que da la razón a los escépticos que ven imposible que la capital china consiga ofrecer unos Juegos libres de polución.

Sin embargo Pekín no se rinde. El pasado viernes anunció que durante los JJOO los conductores sólo podrán hacer uso de sus vehículos los días pares si su matrícula es par y viceversa, práctica que ya se realizó con éxito anteriormente.

Aunque Pekín señala al terrorismo como la principal amenaza a los Juegos, la contaminación podría dar al traste con todo el tiempo y dinero invertido para conseguir un evento de relumbrón si antes no ataja el problema de la polución, que la convierten en una de las ciudades más irrespirables del planeta.