Contenido desarrollado en alianza con la Universidad El Bosque

Las carreras del futuro

Uno de los retos más frecuentes es acompañar a las personas a elegir carrera. Voceros de la Universidad El Bosque hablarán en la Filbo de opciones para trascender en el tiempo.

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En el trascurso del año, 300 mil estudiantes de grado once, según datos del Ministerio de Educación, presentarán las pruebas Saber para acceder a la educación superior. Una cifra que representa una oportunidad para las universidades de formar nuevos talentos con habilidades no solo técnicas, sino relacionadas con adaptación al cambio, innovación y liderazgo, que en el mercado son escasas, pero determinantes para crear sinergias entre la parte académica y el sector empresarial.

Además, las Instituciones de Educación Superior deben adaptarse y contar con programas atractivos que satisfagan las necesidades de los estudiantes, quienes buscan programas globalizados y con dinámicas de aprendizaje disruptivas que les permita entender el mundo y prepararse para generar soluciones.

Estos requerimientos les exigen a las universidades cambios de paradigma y una apuesta por diseñar programas que se enfoquen en el futuro y que realmente generen esas habilidades que requiere el mercado yla sociedad.

Una tarea que ya se está realizando y que, por ejemplo, la Universidad El Bosque, en el marco de la Feria del Libro, realizará un conversatorio el 28 de abril en el que expertos como Antonio Alonso González, decano de la Facultad de Ciencias Económicas, y Julio César Sandoval, decano de la Facultad de Ingeniería, hablarán de las carreras del futuro y su empleabilidad.

 Entre los temas a tratar se destacan carreras técnicas vs. profesionales, que ya están enfrentando una transformación y que seguramente, como lo señala Antonio Alonso González, “los contenidos de los programas se tendrán que modernizar y enfrentarse a profesiones como youtubers, gamers o hackers éticos, que se desenvuelven en sus trabajos, pero que desde la academia no se tiene una hoja de ruta para formarlos”.

El reto es crear esos programas para ampliar la oferta, pero estos son algunos ejemplos de carreras que van apareciendo con la cuarta revolución y que van a seguir modificando la forma de vivir y de trabajar.

“Uno de los aspectos que no se puede olvidar es que los jóvenes hoy buscan carreras que transformen sus entornos, que sean más tecnológicas y que tengan un propósito superior, más acorde con los derechos humanos y con un alto sentido de investigación”, dice Diego Hernández Losada, director de Colciencias, quien explica cómo los jóvenes también se interesan por espacios en los que puedan emprender, crear nuevas cosas y fortalecer habilidades como trabajo en equipo, toma de decisiones, asumir riesgos y poder conectarse con entornos que los reten a mejorar sus capacidades.

Realidad que la academia está enfrentando al trabajar en equipo con el sector empresarial, pues una de las dinámicas es que en un diálogo se presenten a las universidades las necesidades de las empresas, y los grupos de investigación se encargan de darle solución.

“Esto permite fortalecer los lazos entre ambas partes y entender los tiempos de trabajo. Es un ejercicio enriquecedor, porque los estudiantes sienten que sus ideas sí pueden aportar a un cambio real y la academia ha sido clave”, dice Mario Niño, VP Innovación y Nutrición de Grupo Nutresa.

La relación entre la academia y el sector empresarial ha permitido entender que las carreras tradicionales no van a desaparecer, sino que se van a transformar, con un alto componente digital, pero como lo afirma Iván Anzola, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, de la Universidad El Bosque “no se puede perder esa fraternidad del ser humano, de la búsqueda de esos entornos que piensen en el bien común y que trabajen para cambiar realidades de guerra, corrupción y esas malas noticias que se presentan a diario. Es formarlos con un alto sentido de esperanza y que a las herramientas se les dé un uso que logre aprovechar al máximo sus beneficios”. El docente también explica que las carreras van a transformarse, pero su esencia sigue intacta.

Por eso hay profesiones que van a prevalecer y se potenciarán como la ingeniería, que su esencia es aplicar las ciencias básicas como las matemáticas, la física y la química en la conceptualización, diseño y operación de dispositivos o procesos que impacten de forma positiva en la sociedad.

Con estas características, y los elementos que la componen, “podemos afirmar que la ingeniería forma parte de las carreras del futuro, porque busca mejorar la calidad de vida y es capaz de innovar para contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, señala Julio César Sandoval, decano de la Facultad de Ingeniería.

Además, son carreras que con sus transformaciones van a generar nuevos liderazgos, que dejen a una la individualidad y piensen en colectivo. Esto también va a impactar en la administración de empresas y ciencias económicas.

“La tarea desde la academia, como nosotros lo estamos haciendo, es crear entornos con una visión de futuro que sea esperanzadora”, señala Iván Anzola, quien forma parte de la estrategia Acople Perfecto de la Universidad de El Bosque, que busca sembrar en sus estudiantes esa visión de trabajar para construir un país con una cultura esperanzadora, de alegría, que piense en los demás y que puedan disfrutar de los diferentes procesos en la vida, y más la universidad, que es donde se preparan para adquirir esos conocimientos, adaptarse al cambio, apostarle a la inmersión tecnológica y cultural, así como asegurar una transición correcta de la universidad al mundo profesional y laboral.

El foro se realizará el domingo 28 de abril a las 2:00 pm en Corferias.

 

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