Una empresa paisa que mitiga el impacto de los productos plásticos

En el 2012 se calculaba que cada año los humanos producimos 300 millones de toneladas al año. Plásticos que tienen un tiempo de vida útil absurdamente corto, como el caso de los pitillos o los cubiertos desechables. Empresas como Bioplast son creadas para mitigar este impacto. Se trata de un emprendimiento que nació en Antioquia hace 5 años y que busca recuperar y transforman residuos plásticos. 
 
Fredy Andrés Marín es el gerente del proyecto y cuenta que la compañía nació hace 3 años, con dos socios más, que tenían el deseo de generar un emprendimiento que impactara a la sociedad y al medio ambiente. “El reciclador de a pie lleva los residuos sólidos a las cooperativas, fundaciones y unidades productivas, que en este caso serían los captadores de residuo solidos plásticos, Bioplast le compra a estas empresas el residuo plástico debidamente separado, luego lo pasamos por procesos de granulado, limpieza y un proceso térmico donde sale de nuevo granulado y homogenizado, listo para incorporarlo en la cadena productiva y comercial”, explica Fredy Marín. 
 
Uno de los grandes apoyos de Bioplast es el programa  In-pactamos, que hace parte de la línea de emprendimiento de la Fundación Bancolombia que, en su primera versión ha acompañado a 20 compañías en Bogotá y 20 en Medellín, para fortalecer el crecimiento sostenible del país. Estos negocios tienen un enfoque: son modelos de negocio rentables y sostenibles que contribuyen a  solucionar problemas sociales y ambientales. In-pactamos está orientado a que los emprendedores tengan mentores voluntarios de Bancolombia en seis frentes estratégicos: visión y planeación del negocio, calidad del producto o servicio, mercadeo y comercialización, talento e innovación, acceso a financiación y consolidación operativa. 
 
Los proyectos recibieron asesoría en propiedad intelectual, patentes, disolución de sociedades, levantamiento y documentación de procesos, comercio exterior, análisis financiero, estructura de costos, lineamientos de primera infancia, medio ambiente y sostenibilidad. Gracias a este apoyo, la compañía ha logrado recuperar más de 960 mil kilos de residuos plásticos. 
 
Pero, además de favorecer el medio ambiente, Bio Plast es un emprendimiento que favorece a diversas comunidades vulnerables de Medellín, que está ubicada en la comuna 4 de la ciudad de Medellín en Moravia, que es un barrio con tradición de reciclaje, (1977 una parte de Moravia fue decretada botadero de basura). Palermo y los Álamos, barrios vecinos, son altamente poblados, en condiciones de hacinamiento, con alta presión por los usos del suelo, insuficiente estructura para la educación, salud y vivienda. Además estas comunidades se enfrentan a un flujo migratorio de familias desplazadas que llegan a esta zona, la más densamente poblada del país (40 hectáreas, 37 mil habitantes). Bioplast trabaja con personas de estos barrios, la mayoría en condición de desplazamiento. 
 
Los objetivos de Fredy y sus socios son claros y contundentes, como los que deben tener los emprendedores y, especialmente, si su objetivo es la transformación social: “Para el 2020 pensamos emplear 40 personas de forma directa, vender 10.000 millones de pesos al año y tener un laboratorio ágil para fichar técnicamente los productos”.