Tiples y guitarras infantiles

En el XXVII Festival Nacional de la Música Colombiana, en Ibagué, los Jardines Musicales han sido los principales protagonistas. Crónica de una iniciativa que ya educa entre sus filas a más de 340 niños.

Este es el coro musical del barrio Ricaurte, en Ibagué, compuesto por menores entre los 5 y los 16 años.  / Cortesía
Este es el coro musical del barrio Ricaurte, en Ibagué, compuesto por menores entre los 5 y los 16 años. / Cortesía

David tiene ocho años de edad, vive en el barrio Ibagué 2000 y con gran esfuerzo estudia en una escuelita de la zona. Su papá, tiplero y cantante, mantiene a su familia a punta de serenatas. De ahí el talento de David, quien desde muy pequeño cantaba en el baño, en el aula de clases y en las novenas de Navidad con una voz que según sus vecinos es angelical.

“Estoy feliz”, es todo lo que tímidamente dice David, quien forma parte de los 340 niños de 17 barrios de Ibagué, muchos de ellos con dificultades económicas, que fueron descubiertos por la Fundación Musical de Colombia a través del proyecto Jardines Musicales para la Convivencia, con el fin de que integren los coros que pretenden perpetuar la música colombiana.

Este programa fue creado hace cinco años con el liderazgo del maestro César Augusto Zambrano y es apoyado por el Ministerio de Cultura, la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Ibagué. “Nació con la idea de llevar la música colombiana a los más pequeños (entre 5 y 16 años de edad) para que la aprendan, la difundan y perdure en el tiempo”, dice Zambrano.

El grupo que ayuda al maestro ha cumplido la tarea de llegar a los barrios más deprimidos de la ciudad, donde se hacen las convocatorias. Los menores estudian estimulación vocal cuatro horas a la semana, utilizando diferentes espacios como salones comunales o aulas escolares. Una vez preparados, se organizan los coros y luego se implementan los instrumentos musicales como tiples, violines, guitarras, entre otros.

Un hecho que destaca Carolina Torres, directora del coro infantil de la Universidad del Tolima, es la presencia de 26 menores de las fundaciones San Ezequiel y Chanitas, de Ibagué, actualmente sometidos a tratamientos de cáncer y otras enfermedades.

“Se ha buscado a través de la música, del canto y la actividad corporal llevarles salud y que su vida sea más agradable”, asevera.

Un grupo de 100 niños seleccionados por el director César Augusto Zambrano ha sido en varias oportunidades encargado de abrir los conciertos de gala en Bogotá del Festival Nacional de la Música Colombiana.

Han dejado escuchar sus hermosas voces en escenarios importantes, como los teatros de Bellas y el Julio Mario Santo Domingo (Bogotá), y en la Ciudad Musical en el Teatro Tolima, el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo, el Auditorio Mayor de la Música y el Auditorio Rafael Parga Cortés de la Universidad del Tolima, parroquias y sedes de los Jardines Musicales.

Por estos días ofrecen conciertos en diferentes espacios, donde le dan el toque infantil especial al XXVII Festival Nacional de la Música Colombiana y al XIX Concurso Nacional de Duetos Príncipes de la Canción.