1954, el momento de los antioqueños

Atlético Nacional se coronó campeón del fútbol profesional colombiano por primera vez. Lo hizo con 31 puntos, superando a Quindío, que llegó a 25.

Atlético Nacional logró su primer título en el rentado nacional en 1954.

Desde 1951 la fecha estaba marcada. De conformidad con el 'Pacto de Lima', en octubre de 1954 debía terminar la llamada “Liga Pirata” de Colombia y las luminarias de Argentina y otros países del sur del continente estaban obligados a retornar a sus clubes de origen.  La época de El Dorado terminaba y el fútbol colombiano volvía a tocar su piso. Varios equipos se retiraron, otros optaron por jugar con juveniles o veteranos al borde del retiro. Solo diez confirmaron su participación a partir de abril.

Entre tanto, como en los primeros años del fútbol rentado, otros deportes dominaron. El ciclismo era el protagonista y una vez más Ramón Hoyos Vallejo fue el ganador de la Vuelta a Colombia. Se disputó entre el 12 y el 31 de enero y, con la divisa de las Fuerzas Armadas, Hoyos alcanzó su segundo título consecutivo. La prueba arrancó con la etapa Bogotá-Sogamoso que ganó Héctor Mesa y concluyó con la jornada Girardot-Bogotá con victoria de Efraín Forero.

Cuando todavía resonaban los ecos de la victoria de Ramón Hoyos, su nombre reapareció como triunfador al ganar la medalla de oro en la prueba de ruta por equipos en los VII Juegos Centroamericanos que se disputaron en México entre el 5 y el 20 de marzo. Sus compañeros de equipo fueron Héctor Mesa, Justo Londoño y Efraín Forero. El evento dio siete preseas doradas más para Colombia, en ciclismo, esgrima, natación y tiro. La victoria más celebrada fue la del atleta Jaime Aparicio, otra vez en 400 metros con vallas.

Después de este preámbulo deportivo, el 4 de abril se inició el séptimo campeonato profesional de fútbol. El vigente campeón Millonarios derrotó al Cali 3-1, y la novedad fue la presencia de un equipo amateur para representar al onceno de la Sultana del Valle. Sin embargo, ese día la figura de la cancha fue el juvenil Eusebio ‘Locomotora’ Escobar con la casaca del cuadro azucarero, que después tuvo una larga figuración en el fútbol nacional. En su registro personal quedaron 159 goles en 334 partidos.

Como lo señala el historiador del balompié nacional, Guillermo Ruíz Bonilla, en su obra ‘ABC del fútbol colombiano’, aunque tenía problemas de fundamentación, Eusebio Escobar siempre tuvo facilidad para anotar. Lo hizo en todos los equipos en los que jugó: Cali, Bucaramanga, América, Deportivo Manizales, Pereira, Medellín, Quindío y Nacional. En Pereira es muy recordado porque les dejó 99 goles. Además, fue el autor del gol colombiano con el que se logró la clasificación al Mundial de Chile 1962.

En esa primera jornada del torneo la contundencia estuvo a cargo del Atlético Nacional, que arrolló al Unión Magdalena por marcador 8-1. En su libro ‘Historia del Atlético Nacional’, su autor Carlos E. Serna, refiere que dos meses antes dejó la dirección técnica del equipo José Saule y retornó un conocido de la afición: el argentino Fernando Paternoster, capitán del seleccionado albiceleste en el Mundial de 1930 en Uruguay, y director técnico de la primera selección de Colombia en 1938.

Desde las primeras fechas del torneo, el reclamo común fue la falta de público en los estadios, pues ya no existía el entusiasmo de la época de El Dorado. Por eso, a pocos sorprendió que Millonarios amenazara con retirarse del campeonato. Su argumentación fue que debido a su alta nómina prefería irse a jugar partidos al exterior. Ante sus presiones, la Dimayor aceptó que los equipos jugaran campeonatos amistosos internacionales en medio del torneo nacional, cobrando altos precios en los primeros.

No obstante, Santa Fe y América amenazaron con retirarse de la Dimayor si le aprobaban a Millonarios esa fórmula, lo que provocó que los dirigentes del fútbol le dieran un portazo a Alfonso Senior y los suyos. En medio de las deliberaciones, el 11 de abril midieron fuerzas los dos equipos que mostraban un mejor desempeño: Millonarios y Nacional. El partido concluyó 1-1 y la figura de la cancha fue el arquero Gabriel Ochoa Uribe, de los azules, que le detuvo un penalti al delantero argentino Carlos Alberto Gambina.

El equipo bogotano no puso su nómina titular y por eso se agudizó la pelea con los dirigentes y fue necesario convocar una reunión extraordinaria del Consejo Directivo de la Dimayor. El presidente de Millonarios Alfonso Senior anunció que la escuadra se iba de gira por Centroamérica, situación que provocó que los delegados de Nacional, Quindío, Cali, Medellín y Santa Fe se unieran para reclamarle a la Dimayor que no autorizara ese viaje. Esa semana era la antesala del clásico bogotano y la pelea lo incluyó.

Sin prejuicio alguno, Millonarios le propuso a Santa Fe, que oficiaba como local, quedarse con el 50 % de la taquilla si presentaba los jugadores titulares. El asunto no prosperó y jugaron los suplentes que ganaron  1-0 con gol de penalti de Mario Fernández. Al domingo siguiente, Quindío le empacó cinco al equipo azul, pero poco importó a sus dirigentes que ya habían decidido irse de gira por Brasil. Con un agregado: dinero en mano logró cuatro refuerzos: dos del Boca Juniors, uno de Nacional y el otro de Medellín.

De esta manera, Millonarios se fue de periplo futbolístico con su nómina encabezada por Pedernera, ‘Cobo’ Zuluaga o Julio Cozzi y los refuerzos Solano Patiño y Genes, de Boca Juniors, Bernasconi de Nacional y Guillermo Faín de Medellín. A falta del espectáculo de los azules, el equipo que trascendió fue Nacional que el 2 de mayo le dio una tunda a Santa Fe por 8-2. Ese día en Bogotá anotaron Carlos Alberto Gambina, Alfredo Mosquera, Miguel Zazzini, Moyano y en tres ocasiones el mejor jugador del equipo: Humberto ‘Turrón’ Álvarez.

De Brasil llegaron noticias de que la selección había goleado a Millonarios 4-1, pero también de que la prensa no se cansaba de elogiar al arquero suplente Gabriel Ochoa Uribe. Tiempo después, el guardameta antioqueño fue contratado por el América de Río de Janeiro. Cuando el equipo regresó al país, siguió con suplentes. Por eso sufrió de entrada la derrota con el juvenil Atlético Manizales 2-0. Luego, el cuadro embajador venció a Medellín por el mismo marcador con una novedad: el árbitro fue Alfredo Cuezzo, que después de ser campeón con Deportes Caldas se volvió juez.

El 30 de mayo concluyó la primera vuelta del torneo de 1954, con Nacional invicto y líder. Su nómina titular incluía al uruguayo Ulises Terra, a los argentinos Atilio Miotti, Nicolás Gianastasio, Miguel Zazzini y Carlos Alberto Gambina, el paraguayo Casimiro Avalos, que había llegado del Pereira, y los nacionales Hernán Escobar Echeverri, Ignacio Calle y Humberto ‘Turrón’ Álvarez. Todo estaba previsto para el inicio de la segunda vuelta, pero sobrevino un hecho político y judicial que aplazó la fiesta del fútbol.

En la tarde del 7 de junio, cuando un grupo de estudiantes de la Universidad Nacional regresaba del Cementerio Central, donde había rendido homenaje a la memoria del estudiante Gonzalo Bravo Pérez, cuya muerte trágica había ocurrido 25 años atrás, se presentó un incidente con la fuerza pública en el que murió el alumno Uriel Gutiérrez. Al día siguiente, 8 de junio, los estudiantes salieron a protestar en la Avenida Jiménez con Carrera Séptima, el ejército abrió fuego contra la multitud y murieron ocho estudiantes.

Este episodio, no solo fue el preámbulo de la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla, sino que le aguó la fiesta que tenía preparada para celebrar su primer año en la Casa de Nariño. No obstante, el 13 de junio de 1954, a través de una alocución especial, Rojas presidió la primera jornada de transmisión de la televisión colombiana. Faltaba mucho tiempo para que se convirtiera en la aliada fundamental del fútbol colombiano. Aquellos eran días de radio, que en el fútbol volvieron el 17 de junio después de una pausa de partidos internacionales.

El retorno del campeonato coincidió con el comienzo del Mundial de fútbol en Suiza, de tal modo que la prensa se concentró más en el torneo orbital que en la liga criolla. Aun así, en accidentado juego Millonarios derrotó 4-1 a Nacional con sus titulares. El partido hizo parte de la pausa por el Mundial y también le permitió al equipo antioqueño jugar un inolvidable amistoso con el Vasco da Gama al que derrotó por 1-0 con un refuerzo de lujo con la camiseta verde para ese duelo: Néstor Raúl Rossi.

Según el citado Carlos Serna, fuera del pasaje y el hotel a Rossi le cancelaron 700 pesos. En adelante, tal vez buscando como ganar la afición perdida, Nacional decidió viajar con periodistas invitados para sus juegos como visitante. Cuando concluyó el Mundial, el 8 de julio, con Alemania como campeón ante Hungría en el juego que pasó a la historia como el ‘Milagro de Berna’, el fútbol nacional retornó a los estadios. Fue el 15 de agosto, con el comienzo de la segunda vuelta, Cali y Millonarios dividieron honores y Nacional derrotó al Unión.

La fecha clave llegó el 22 de agosto cuando se midieron con todas sus estrellas, Nacional y Millonarios. La victoria fue para el cuadro antioqueño 3-2. Zazzini abrió el marcador y a los pocos minutos el goleador Alfredo Castillo igualó la pizarra. Así se fue el primer tiempo. A los 12 del complemento, Millonarios se puso en ventaja con gol de Contreras. Dos minutos después empató el paraguayo Avalos y, cuando el reloj marcaba el minuto 34, el argentino Gambina selló la victoria. Ante el amago de pelea, Cuezzo calmó a los rivales.

De ahí en adelante, Nacional no volvió a ceder terreno. El 29 de agosto le ganó al Cali 4-3, mientras Millonarios goleaba a Santa Fe por 6-0. A comienzos de septiembre, Quindío derrotó a Millonarios 3-0, mientras Nacional lo hizo sobre Manizales 2-1. Una semana después mientras el equipo antioqueño aventajaba a Santa Fe por 2-0, Millonarios prefirió jugar un partido internacional con el cuadro Ciclista Lima de Perú, al que derrotó por 1-0. Prácticamente el equipo antioqueño ya tenía asegurado el campeonato.

Lo demás fue trámite. Desde el 19 de marzo de 1953, cuando se llenó el Atanasio Girardot para su inauguración oficial, no se daba una circunstancia similar en el coliseo paisa. Se logró el 26 de septiembre del 54 para el partido Nacional vs. Medellín que le aseguró el título al equipo de Fernando Paternoster. El gol lo hizo Gambina a los 12 minutos del segundo tiempo. Esa tarde los jugadores del cuadro verde salieron en hombros porque hubo invasión de campo, y en medio del tumulto solo se vieron al aire carteras, sombreros y ponchos.

A la fecha siguiente, el 3 de octubre, en su propia casa Nacional perdió  4-3 con Boca Juniors. Ese día cayó el invicto de 16 fechas que tenía el Nacional, pero ya no había objeto porque tenía suficiente ventaja sobre Quindío para alzarse con el título. Tres días después, en el Cerro de Nutibara fue la celebración de los campeones. El campeonato terminó el 10 de octubre, justo en el momento en que se cumplía el ‘Pacto de Lima’ que le dio el puntillazo a El Dorado y Nacional cerró con goleada al América 6-2.

Nacional fue campeón con 31 puntos, seguido por el Quindío que llegó a 25. Medellín fue tercero con 24 y Manizales cuarto con 20. Fue la primera vez que los equipos bogotanos no quedaron arriba. Millonarios fue quinto con apenas 18 puntos y Santa Fe último del campeonato, con cinco puntos. Ese año, después de muchas despedidas, definitivamente se fue del fútbol como jugador Adolfo Pedernera, y quedó en evidencia para Colombia que un espectáculo le había robado el protagonismo al fútbol: las carreras de caballos.

Eran otros tiempos y como lo registra Carlos Serna, la primera felicitación para el nuevo campeón provino de su rival de plaza, Medellín. “A las muchas voces de merecida felicitación, uno la mía, la más sencilla seguramente, pero la más sincera porque la siento de todo corazón. Un cordial abrazo”, quedó escrito en la misiva. El ‘Pacto de Lima’ entró en vigencia el 20 de octubre y Alfonso Senior, inventor de El Dorado y presidente de Millonarios, anunció que para el año 55 su fórmula ganadora iba a ser importar jugadores de ascenso.