1958, el regreso del primer campeón

Independiente Santa Fe, con 17 juegos ganados, 14 empatados y solo cinco perdidos, logró la segunda estrella a su escudo.

Santa Fe se coronó campeón en 1958.

Sin que se resolviera el campeonato colombiano de 1957, cuyo vencedor Medellín solo logró su título hasta marzo, el año futbolístico 1958 a nivel mundial empezó con tragedia. El 6 de febrero, cuando regresaban a Inglaterra tras disputar los cuartos de final de la Copa de Campeones de Europa frente al Estrella Roja de Belgrado (Yugoslavia), ocho jugadores, dos entrenadores y un directivo del popular club Manchester United perdieron la vida cuando el avión en que se transportaban se estrelló en un sector cercano al aeropuerto de Munich (Alemania).

El avión hizo escala técnica en Munich, pero al momento del despegue fallaron los motores, no alcanzó la altura requerida y se precipitó sobre una casa sin habitantes a escasa distancia del aeropuerto. 23 ocupantes perdieron la vida. Además de 11  integrantes del plantel, perecieron ocho periodistas, dos miembros de la tripulación, un agente de viajes y un aficionado.  Sobrevivieron 21 viajeros, entre ellos nueve futbolistas y el técnico Matt Busby. Desde ese día, el equipo empezó a reconstruirse a partir de un célebre sobreviviente: el popular Bobby Charlton.

La noticia de la tragedia del Manchester United se dio en momentos en los que en Colombia se vivían contrastados sucesos para su desarrollo futbolístico. De manera paralela a la habitual temporada internacional, con presencia de equipos del sur del continente, se vivió el desenlace del torneo 1957. Y como Medellín era protagonista de esa recta final, esa doble circunstancia se desarrolló, de  manera intensa, en la capital antioqueña. Botafogo de Brasil, Independiente, San Lorenzo, River y Newells pasaron por el Atanasio Girardot.

En casi todos los encuentros el rival colombiano fue Nacional, pero Medellín también lo hizo y le sirvió para llegar más sólido a sus finales con Cúcuta que le dieron el título de 1957. Lo paradójico del asunto es que el 12 de marzo, cuando se acercaba la fecha del comienzo del torneo profesional de 1958, sorpresivamente los directivos de Nacional anunciaron que, por apremios económicos, el equipo había sido liquidado. Tres semanas después, luego de salir campeón 1957, Medellín también hizo público que el plantel se disolvía por la misma razón.

En medio de la coyuntura paisa, sumada al retiro del Boca de Cali y la inscripción de apenas nueve equipos, surgió una inesperada solución antioqueña. El 3 de mayo se anunció la creación del Independiente Nacional, mixtura entre jugadores de Medellín y Nacional, dirigida por Ricardo “Tanque” Ruiz, estratega verdolaga. Aunque dos de los campeones con Medellín, Hugo Contreras y Orlando Larraz, pasaron a Millonarios, al estilo “natillera”, es decir, repartiendo el recaudo de la taquilla entre los jugadores, el nuevo equipo se integró al torneo.

Con otra novedad que también pospuso su iniciación. 24 horas antes del anuncio de la creación del Independiente Nacional, el 2 de mayo de 1958, se produjeron graves hechos de orden público en Bogotá que mantuvieron en vilo a Colombia. El coronel del Ejército Hernando Forero Gómez, con apoyo de algunos oficiales y suboficiales, pusieron presos a cuatro integrantes de la Junta Militar de gobierno y al candidato presidencial Alberto Lleras Camargo, con el propósito golpista de abortar el Frente Nacional y forzar el regreso de Rojas Pinilla.

Por fortuna, la intentona golpista fue controlada y el 4 de mayo, en representación del Partido Liberal, fue elegido primer presidente del Frente Nacional, Alberto Lleras Camargo. Cuando esa decisión en las urnas se produjo, apenas empezaba el torneo profesional de fútbol de 1958. Que se inició con debut victorioso del Independiente Nacional 2-1 sobre Quindío en Armenia. Esa fue la noticia del 11 de mayo, porque el nuevo equipo era una especie de selección de Antioquia pues no contaba con jugadores extranjeros.

El combinado paisa jugó con ‘Caimán’ Sánchez, Darío ‘Patillas’ Zapata, Hernán Escobar Echeverry, Hernando ‘Canino’ Caicedo, Ranulfo Vidal, Ignacio Calle, Orlando Vásquez, Humberto ‘Turrón’ Álvarez, Jaime ‘Manco’ Gutiérrez, Delio ‘Maravilla’ Gamboa y Jaime ‘Niño’ Arias. Un equipo de estrellas nacionales que, sin embargo, no pudo validar las expectativas. En contraste, los que también ganaron ese día y luego se afianzaron en el liderazgo, fueron Independiente Santa Fe y Millonarios, que hasta la última fecha se iban a pelear el título.

El primer choque entre los dos equipos bogotanos se presentó el 1 de junio. Bajo un torrencial aguacero y apenas 8.000 personas en las graderías, el equipo albirrojo derrotó a Millonarios 3-0. El primer gol llegó en un rebote pescado por el alero derecho Miguel ‘Pecas’ Vega. El segundo lo hizo el goleador argentino José Vicente Grecco en un globo que bañó al arquero paraguayo Pablo Centurión, golpeó en el horizontal y se fue al fondo de la red. El tercero, ya en el segundo tiempo, fue obra del delantero argentino Juan José Ferraro.

A partir de ese momento, Santa Fe tomó el comando de la tabla, mostrándole a su afición que tenía equipo para pelear el campeonato. De hecho, con el apoyo económico de los empresarios Jorge Ferro Mancera y Gonzalo Rueda, ese año se había armado un plantel con todos los fierros. Del Boca de Cali llegó el ‘Maestro’ Julio Tocker y con él se sumaron al equipo dos argentinos estelares: Juan José Ferraro, que venía precedido de éxitos en Boca y Vélez de su país; y José Vicente Grecco, que había quedado campeón con Medellín en 1957.

Junto a los también argentinos Carlos Pellegrino, Nicolás Gianastasio, Carlos Alberto Bolla y Rodolfo Bediale, hicieron parte habitual de la nómina titular de Santa Fe los colombianos Manuel Pacheco, César Álvarez, Carlos Rodríguez, Hernando Tovar, Miguel Vega, Norberto ‘Gallito’ Hernández, entre otros. El día del primer clásico derrotaron a un Millonarios que también empezaba un proceso exitoso con Pablo Centurión, Juan Gallego, Orlando Larraz, Hernando Moyano, ‘Cobo’ Zuluaga, Alberto Masucho y Ricardo ‘Pibe’ Díaz, entre otros.

El 8 de junio, día que empezó el Mundial de Suecia 1958, las noticias deportivas en Colombia resaltaban el liderazgo de Santa Fe con 11 puntos, acompañado del Deportes Tolima, que seguía dando la sorpresa. Ese medio año estuvo cargado de información deportiva, no solo procedente de la justa mundialista, sino también del comienzo de la tradicional Vuelta a Colombia en bicicleta, que volvió a ganar Ramón Hoyos Vallejo. Fue su quinta y última victoria en esta prueba emblemática del ciclismo nacional. En breve llegarían los relevos.

Dos semanas después concluyó la primera etapa del torneo pactado a cuatro vueltas. Santa Fe venció 3-1 a Manizales y Millonarios empató a cero goles con Cúcuta. Con dos puntos de diferencia, el equipo albirrojo terminó primero. Sin embargo, por esos días la atención principal llegaba desde Suecia donde la selección de Brasil sacaba la cara por América y el mundo asistía al nacimiento del nuevo rey del balompié internacional: Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé’. El 24 de junio le hizo tres goles a Francia, tras un contundente 5-2.

A los cinco días, el 28 de junio, Brasil se coronó campeón del mundo al derrotar en la final al local Suecia por 5-2 con dos goles de Vavá, dos de Pelé y uno de Mario Zagallo. Con la conducción técnica de Vicente Feola, ese equipo marcó historia con una línea titular que la afición de la época recitaba de memoria: Gilmar, Djalma Santos, Nilton Santos, Bellini, Orlando, Garrincha, Didí, Vavá, Pelé y Zagallo. Después de varios intentos, por fin el fútbol brasileño le demostró al mundo que llegaba para quedarse en la ruta de los campeones mundiales.

Tras la conclusión del Mundial, al día siguiente comenzó la segunda vuelta del torneo en Colombia. Santa Fe amplió su ventaja tras derrotar a Cúcuta 3-0 y Millonarios fue goleado por Bucaramanga 4-2. La diferencia entre los cuadros bogotanos quedó plantada en cuatro puntos. El día nacional, el 20 de julio, la ventaja llegó a cinco porque a pesar de que el cuadro albirrojo cedió un empate con Tolima 1-1, su rival cayó con Manizales por la mínima diferencia. Todo quedó listo para el clásico del 27 de julio. Como en los tiempos de El Dorado, la afición volvió a llenar El Campín.

Ese domingo, desde tempranas horas, en el estadio no se habló de otro asunto que del clásico y de la primicia del día anterior, con la coronación de la colombiana Luz Marina Zuluaga como primera Miss Universo. El partido se liquidó con empate 1-1, goles de Rodolfo Bediale por Santa Fe y Marino Klinger por Millonarios. El más criticado fue el árbitro Ovidio Orrego por permitir el juego brusco. Santa Fe continuó en el tope de la tabla con 22 puntos, cinco más que Millonarios. Pereira, que estaba en la lucha, fue apabullado por Independiente Nacional 4-0.

El final de la segunda vuelta estuvo enmarcado por altibajos de los equipos bogotanos y las noticias de la política. El 7 de agosto empezó el Frente Nacional y al gabinete mixto de Alberto Lleras llegaron, entre otros, Julio César Turbay, Germán Zea, Hernando Agudelo, Hernán Echavarría, Virgilio Barco, Raimundo Emiliani Román y Abel Naranjo Villegas. Desde distintos ámbitos de la vida pública, académica o empresarial, todos dieron de qué hablar en el Estado y en ese momento representaban un segundo aire contra la violencia y la dictadura.

En cuanto al fútbol, el 10 de agosto Santa Fe sacó un valioso empate en Medellín con Independiente Nacional 2-2 en un comentado juego, pero Millonarios desaprovechó en El Campín al empatar con Tolima 1-1. A la semana siguiente, en el cierre de la segunda vuelta, Santa Fe empató agónicamente con Manizales 3-3, gracias a un penalti ejecutado por Grecco, pero una vez más Millonarios despilfarró la opción al salir derrotado por Cúcuta 3-2. La tabla de posiciones dejó a Santa Fe en la punta con 25 puntos, seguido de Millonarios y Pereira con 22.

El comienzo de la tercera vuelta apretó el campeonato porque ambos equipos bogotanos perdieron. Santa Fe con Cúcuta 3-1 y Millonarios con Bucaramanga 2-1. De nuevo el equipo leopardo le hizo la fiesta al onceno embajador, con un equipo que también fue protagonista en 1958 y que, entre otros jugadores, mostró a dos que hicieron historia en el plantel. El argentino y goleador José Américo Montanini, apodado “La bordadora” por su extraordinaria capacidad para eludir rivales y Herman “Cuca” Aceros que apenas iniciaba su larga trayectoria como delantero.

Sin novedades en el frente, los capitalinos cabalgaron la tercera vuelta, hasta que se enfrentaron en la crucial jornada del 21 de septiembre. Ese día, Millonarios se alzó con la victoria 2-0, con goles de Acevedo y Marino Klinger. Fue la tercera derrota del cuadro albirrojo en el torneo, pero se sostuvo como líder con 30 puntos. Millonarios llegó a 27 junto a Tolima, y el beneficiado de la jornada fue Pereira que derrotó a Nacional 4-3 en encuentro que concluyó en airadas protestas contra el juez por la validación de un gol agónico de los matecañas.

A partir de la última semana de septiembre, el inicio del juicio político al expresidente Rojas Pinilla en el Congreso calentó los ánimos del país. En medio de manifestaciones de apoyo al Frente Nacional, el exmandatario fue acusado de indignidad, con cargos penales de prevaricato y abuso de autoridad. La fórmula para balancear la candente atmósfera fue el fútbol. En especial porque la disputa por el título entre los equipos bogotanos se tornó dramática. El 28 de septiembre, ambos ganaron. Pero el 5 de octubre, un nuevo revés de Santa Fe le dio vida a los azules.

Ese día, mientras Santa Fe caía con Pereira 1-0, en Bogotá Millonarios venció a Quindío 3-0. Sin embargo, la noticia fue la insólita intervención del polémico juez Guillermo “Chato” Velásquez, que no vio problema en enfrentarse con los jugadores del visitante, tras expulsar a cuatro de ellos: Bonilla, Marcolini, Díaz y Arroyo. Regresaron los rumores de favorecimiento a los embajadores, pero no hubo sanciones para nadie. Santa Fe conservó la punta con 33 unidades y Millonarios llegó a 31. Pereira, Tolima e Independiente Nacional quedaron con 30.

La cuarta y definitiva vuelta empezó el 26 de octubre. Santa Fe cedió un empate en Bogotá con Cúcuta, pero Millonarios volvió a perder con Bucaramanga y cayó al tercer lugar. A ocho minutos del cierre, un taponazo de Montanini puso a celebrar a la afición local. Sinisterra, Ayala, Suárez, Casalli, Janiot, Castronovo, Aceros, Castro, Zazini, Montanini y Otero alienaron ese día en el equipo leopardo. El 1 de noviembre, Santa Fe igualó con América 4-4, pero Millonarios y Pereira, los inmediatos rivales del líder, se afectaron con empate 2-2.

La fecha del 9 de noviembre le hizo saber a los santafereños que estaban cerca del título. Su victoria 3-1 sobre Quindío contrastó con la derrota de Millonarios con Nacional 1-0. Con 41 puntos, cuatro de ventaja sobre Pereira y cinco sobre Millonarios, nada parecía amenazar el horizonte. Pero todo lo de Santa Fe ha sido y será peleado. A la semana siguiente, Millonarios ganó a  Manizales 3-2 y Santa Fe empató 1-1 con Tolima. Con estos marcadores, el domingo 23 de noviembre llegó el momento cumbre: el clásico en El Campín.

La derrota de Santa Fe no estaba en sus planes, pero a siete minutos del final, con estadio a reventar, un cabezazo de Orlando Larraz a centro de Ulilo Acevedo, liquidó el juego. A la siguiente fecha, con dos goles de Marino Klinger, uno de Hugo Contreras y el cuarto de Roa, Millonarios arrolló a América 4-1. Con muchas dificultades, Santa Fe logró empatar a Bucaramanga 2-2. A tres fechas del final, el conjunto albiazul, que desde septiembre empezó a ser orientado por Gabriel Ochoa Uribe, se puso a un punto del líder Santa Fe.

El 7 de diciembre ambos ganaron. Santa Fe a Pereira 4-2 y Millonarios a Quindío 3-0. Una semana después, Millonarios ganó a Tolima 4-1, pero Santa Fe apenas pudo empatar con Independiente Nacional 1-1 en una jornada para no olvidar. El goleador argentino Juan José Ferraro había desperdiciado un penalti y todo parecía encaminarse a la derrota, pero el mismo delantero, con gol de chilena, logró la igualdad en los minutos finales. Con 46 puntos, los equipos bogotanos quedaron líderes, Pereira resignó cualquier opción con 42 puntos.

La tercera semana de diciembre de 1958 en Bogotá fue crítica. Empezó con una las tragedias más dolorosas en la historia capitalina. Por un cortocircuito en el populoso almacén Vida, situado entre las calles 12 y 13, sobre la carrera 7ª, se desató un voraz incendio. Era también la antesala de Navidad y el establecimiento estaba repleto de compradores. Por falta de salidas en la parte posterior del local, muchas personas quedaron atrapadas. El saldo final fue de 88 personas muertas. 37 de ellas fueron jóvenes empleadas del almacén.

Con dolor a cuestas y muchas familias bogotanas enlutadas, llegó el 21 de diciembre. Por extrañezas del reglamento, en vez de que Santa Fe y Millonarios jugaran sus partidos a la misma hora, se decidió que el cuadro cardenal lo hiciera hacia el mediodía en Bogotá con Manizales y que, en la tarde, conociendo el resultado de su rival, lo hiciera Millonarios con Cúcuta en el estadio General Santander. Después de puntear todo el campeonato, como de costumbre en sus victorias, al rojo lo había alcanzado su rival de plaza en la penúltima fecha.

Ese día Santa Fe saltó a la cancha con Manuel Pacheco, Carlos Bolla, César Álvarez, Norberto “Gallito” Hernández, Juan Carlos Pellegrino, Hernando Tovar, Mario Bustamante, González, Juan José Ferraro, José Vicente Grecco y Rodolfo Bediale. Aunque la afición empezó a desesperarse porque no encontraba la forma de romper el arco del penúltimo de la tabla, Manizales, la angustia se disipó al minuto 30 en un rebote tras un tiro de esquina. Con estadio repleto, el argentino Grecco puso a celebrar a los parciales del local.

El segundo tiempo no fue menos tenso. A pesar del dominio santafereño, el segundo gol sólo llegó hasta el minuto 31 en los pies del argentino Ferraro ante centro de Mario Bustamante. Con esa victoria, Santa Fe llegó a 48 puntos. Ahora debía esperar el juego en Cúcuta para saber si debía jugar serie extra con Millonarios. La radio fue protagonista ese día porque en Bogotá, era la única opción para saber lo que estaba sucediendo. Entre tanto, en la  capital nortesantandereana, fue tal el entusiasmo que llegaron también decenas de turistas venezolanos.

El primer tiempo terminó sin goles. Pero al minuto 12, el argentino Alberto Masucho hizo el primero para los azules. Siete minutos después, Ulilo Acevedo logró el segundo. En Bogotá, ya se daba por descontada la serie extra con el rival de patio, pero en el minuto 33, José Hilario López descontó para Cúcuta y tres minutos después empató Felipe Marino. Con algo de descuento, luego fueron diez minutos interminables para los santafereños, hasta que el juez central pitó el final del encuentro. Por un punto de ventaja, Santa Fe era de nuevo campeón.

Con 17 juegos ganados, 14 empatados y solo cinco perdidos, el equipo bogotano sumó la segunda estrella a su escudo. La celebración de sus hinchas fue mayor pues se hizo a costa de su antagonista principal. El goleador del torneo, con 36 anotaciones, fue el argentino Américo Montanini, al servicio del Bucaramanga, que terminó tercero en la tabla de posiciones. También descollaron como artilleros Walter Marcolini del Quindío con 35 tantos, Norberto Sotelo de Manizales con 29, y José Vicente Grecco de Santa Fe con 26.