Conversatorio de Colombia 2020

hace 4 horas

1961, la sexta estrella de Millonarios

El cuadro embajador volvió a coronarse campeón tras sumar 62 puntos, ocho más que Independiente Medellín, que fue el subcampeón. Los azules ganaron 25 juegos, empataron 12 y perdieron solo seis.

Millonarios se coronó campeón en 1961.Archivo

Desde las primeras semanas de 1961, el impacto de las tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba condicionó la evolución política del continente, y en Colombia dio pie a un escenario aparte de esa misma historia. El 20 de enero se posesionó como presidente de Estados Unidos el dirigente demócrata John F. Kennedy, y menos de dos meses después, el 13 de marzo, lanzó su programa para América Latina, Alianza para el Progreso, que en el país tuvo acogida inmediata. Ese pacto condicionó muchos hechos de ese año expectante y crucial.

En el plano futbolero, tras las temporadas internacionales, los amistosos y los anuncios de contrataciones en los equipos, el torneo se inició el 12 de marzo. En Bogotá ganó Millonarios a Bucaramanga 3-1 con goles de los argentinos Oswaldo Debrassi y Orlando Larraz y el paraguayo Genaro Benítez. En el club embajador debutó en la conducción técnica el exarquero Julio Cozzi y también saltó a la cancha por primera vez con la casaca azul Carlos Arango, excampeón con Caldas, Medellín y Santa Fe.  La noticia estuvo en Medellín, donde Cali goleó a Nacional 4-1.

Una semana después, Cali volvió a ganar, esta vez 2-1 a Tolima, y se consolidó como primer líder del torneo. Además, salió a relucir otro de los equipos fortalecidos para encarar el campeonato: Medellín, al que retornó José Vicente Grecco, llegó el ídolo de su rival de patio Humberto “Turrón” Álvarez y se vincularon los argentinos Andrés “Sabino” Bartoli y Carlos Frasquett. El 19 de marzo se impuso en el Atanasio Girardot sobre Millonarios 1-0, con autogol de Juan Gallegos, tratando de rechazar un disparo del argentino José Luís Lanza.

El 26 de marzo, unos 12.000 espectadores acudieron a El Campín para presenciar el encuentro entre Millonarios y Cali. En su reaparición en Colombia, cuando apenas el reloj marcaba el primer minuto de juego, el peruano Valeriano López marcó para el Cali a pase del vasco Juan Eulogio Urriolabeitia. Empató Oswaldo Debrassi, Antonio Santos Grosso hizo el segundo y el tercero, y el exazul Walter Marcolini marcó el descuento caleño para el definitivo 3-2 en favor del local. La punta quedó compartida por Cali, Cúcuta, Millonarios, Quindío y Medellín.

Al término de la sexta fecha, a mediados de abril, la sorpresa seguía siendo Cúcuta con un equipo de históricos como los uruguayos Víctor Pignarelli y Juan Tejera, o los colombianos Alejandro Sinisterra y Cleto Castillo. Con nueve puntos, el equipo rojinegro se situó al tope de la tabla de posiciones, seguido por Quindío y Millonarios con ocho. Para el 23 de abril quedó pactada la fecha del encuentro entre Cúcuta y Millonarios por el liderazgo del torneo, pero el marco de antesala de ese encuentro fue de intensa agitación internacional política.

El lunes 17 de abril, un nutrido grupo de mercenarios respaldados por el gobierno Kennedy en Estados Unidos inició la invasión de Bahía Cochinos en Cuba, que 72 horas después ya había sido aplastada por el ejército de Fidel Castro. Casi un centenar de invasores murieron en Playa Girón y Playa Larga y más de mil se entregaron. El fracaso de la intervención armada dejó alto costo político a Washington, aceleró su confrontación con la Unión Soviética y la misma Cuba y, aunque indirectamente, esa pugna política siguió influyendo en Colombia.

Entre los comentarios políticos, porque ya se hablaba de grupos procastristas en el país y desde el gobierno de la urgencia de enfrentarlos, llegó la fecha del 23 de abril. En Bogotá, en un partido que quedó en la memoria de quienes acudieron a El Campín, Santa Fe y Medellín empataron a cuatro goles.  El visitante anotó por intermedio de Juan Manuel López en dos ocasiones y “Turrón” Álvarez y Pedro Roque Retamozo. En el campeón vigente se hicieron presentes en el marcador el colombiano Jaime Silva y los argentinos Ricardo Campana y Roberto Castro.

La pelea por la punta se saldó en tablas. Cúcuta y Millonarios empataron 1-1 en el General Santander con anotaciones de Genaro Benítez y del delantero uruguayo Luis Decevo. Cúcuta siguió líder con 10 puntos y un gran equipo cuya titular habitual estaba integrada, entre otros, por Alejandro Sinisterra, Víctor Pignarelli, Ramón Perdomo, Darío “Patillas” Zapata, Juan Tejera, Cleto Castillo, Hilario López, Juan Eduardo Hohberg, Luis Alfonso “Pingo” García y Manuel “Tinta” González. Millonarios con nueve puntos quedó segundo en la tabla.

El domingo 30 de abril no hubo fecha profesional, pero si doble razón de los aficionados para estar pendiente de la radio. Inicialmente, ese mismo día, Santa Fe intervino en la Copa de Campeones de América, con revés para sus propósitos. Aunque venía de una exitosa fase previa eliminando a Barcelona de Ecuador en juegos de ida y vuelta, perdió en el estadio Félix Capriles de Cochabamba (Bolivia) con el Jorge Wilstermann. Una semana después Santa Fe triunfó en Bogotá sobre el mismo rival 1-0 y se mantuvo en el torneo internacional.

La otra razón para mantenerse en sintonía ese 30 de abril fue porque ese día comenzó para Colombia y Perú la eliminatoria para el Mundial de Chile 1962. El tercero en competencia era Bolivia, pero desistió así que, en doblete de ida y vuelta, se enfrentaron las dos selecciones. Ante casi 40.000 espectadores, con El Campín a reventar, el primer juego le dio la victoria 1-0 al combinado tricolor. El único gol lo concretó Eusebio Escobar en el minuto 27, capitalizando un servicio de cabeza de Delio “Maravilla” Gamboa, a centro de Herman “Cuca” Aceros.

Bajo la conducción técnica de Adolfo Pedernera, Colombia formó ese día con Efraín “Caimán” Sánchez, Ignacio “Loco” Calle de Nacional, Francisco “Cobo” Zuluaga de Millonarios, Héctor “Canocho” Echeverri de Medellín, Rolando “Loco” Serrano de América, Jaime Silva de Santa Fe, Herman “Cuca” Aceros de Bucaramanga, Ignacio “Velitas” Pérez de Caldas, Eusebio “Locomotora” Escobar de Pereira, Delio “Maravilla” Gamboa y Héctor “Zipa” González de Santa Fe. La figura fue Gamboa que fue anunciado como nuevo refuerzo de Millonarios.

Esa inesperada victoria convirtió la primera semana de mayo en comidilla interminable en el país sobre el partido de vuelta. En el Estadio Nacional de Lima, con arbitraje del uruguayo Esteban Merino, el 7 de mayo se jugó el segundo encuentro entre Perú y Colombia. El único cambio del equipo de Pedernera fue Anibal Alzate, del registro del Tolima por “Cobo” Zuluaga. En el equipo de Marcos Calderón, estratega peruano, repitieron seis del primer partido. José Fernández, Luis Cruzado, Juan de La Vega, Luis Calderón, Óscar Montalvo y Ángel Uribe.

Al tercer minuto del juego Colombia ya perdía. El zaguero “Canocho” Echeverri cometió falta en el área contra Óscar Montalvo, el juez decretó penalti y cobró Faustino Delgado con gol. Pero después el equipo se asentó, Perú no pudo aumentar y así se fue el primer tiempo. En la etapa complementaria, persistió la ofensiva inca, pero también la defensa sólida del equipo de Pedernera. En el minuto 24, “Cuca” Aceros aprovechó un espacio en contragolpe, sacó un centro templado y Héctor “Zipa” González acertó de cabeza venciendo al arquero Fernando Carpena.

Lo demás fue aguante sacando como figura del partido al “Caimán” Sánchez y, a cuatro minutos del final, el increíble desperdicio de un penal. Cuando restaban cinco minutos, el árbitro lo sancionó contra Perú por falta sobre “Maravilla” Gamboa, pero Rolando Serrano estrelló el balón en el palo izquierdo. Fueron segundos de angustia y después días, meses, años de celebración guardada en los estandartes de la memoria. Los jugadores tuvieron recibimiento de héroes, y en estadios, calles o recintos sociales, tuvieron el reconocimiento de la gente.

Cuando regresó el campeonato nacional, el jueves 11 de mayo, día festivo, Cúcuta que ganó se mantuvo arriba con 12 puntos; Millonarios que empató con América 2-2 quedó en 10 junto a Quindío. Tres días después, domingo 14, se vieron las caras Millonarios y Quindío en Bogotá, con apretada victoria del equipo de Armenia 3-2. Por Quindío anotaron Antonio Rada y Antonio Hurtado, y el juez Salatiel Bonilla expulsó a Carlos Bolla del cuadro embajador por agresión verbal. La crisis azul tocó fondo y el tiempo de Julio Cozzi en la conducción técnica quedó cumplido.

Con nuevas derrotas a manos de Pereira y Bucaramanga, llegó la hora de que el médico Gabriel Ochoa Uribe volviera a hacerse cargo del equipo. Empezaba la segunda vuelta del torneo y el equipo era séptimo en la tabla de posiciones con apenas 10 puntos, seis menos que Cali que ganando desde atrás pasó a comandar el torneo. Cúcuta cedió terreno porque empató con Quindío y después perdió, quedó a un punto del nuevo líder. Medellín subió al tercer lugar con 14, con Santa Fe, que pagaba el costo de enfrentar torneo y Copa de Campeones de América.

Justamente en esos mismos días saldó su suerte en el torneo continental. El 21 de mayo en Bogotá, empató 2-2 con Palmeiras de Brasil. Comenzó ganando el visitante con gol de Gildo al minuto 7. Pero no lo alcanzó a celebrar porque un minuto después empató Perazzo. El delantero Chinezinho tomó ventaja cerrando el primer tiempo y la igualdad la puso Roberto Castro. En el juego de vuelta en el Pacaembú de Sao Paulo, Palmeiras venció sin atenuantes 4-1. Para el campeón de Colombia terminaba la vitrina y era momento de volver al torneo local.

El 4 de junio, como en el juego de dominó, todo se revolvió de nuevo. Cali perdió y en una fecha perdió la punta del campeonato, Cúcuta ganó y la recuperó. Y Medellín que no perdía el paso, salió derrotado por Millonarios 2-1. En la siguiente fecha se disputó el clásico bogotano. Un accidentado 2-2 ante 35.000 espectadores que empezó ganando Santa Fe con gol de Roberto Castro al minuto 13. Empató Pizarro al 20, y él mismo puso en ventaja al azul en el 46 con gol de chanfle. El empate definitivo estuvo a cargo de Osvaldo Panzutto en el 78.   

Dos días después del clásico bogotano, el 11 de junio, llegó a Bogotá la Vuelta a Colombia en bicicleta y con ella el final de la prueba. La etapa entre Girardot y la capital fue para el corredor español Ángel Guardiola, y la vuelta para el risaraldense Rubén Darío Gómez, que repitió título. Hernán Medina de Antioquia fue segundo a siete minutos y Roberto “Pajarito” Buitrago de Cundinamarca tercero. En el sexto lugar, con notoria participación en calidad de debutante, apareció un juvenil de Antioquia que haría historia: Martín Emilio “Cochise” Rodríguez.

De retorno al fútbol, entre las noticias de la victoria del Benfica de Portugal conducido por el húngaro Bela Guttman sobre Barcelona de España en la final de la Copa de Campeones de Europa, o la del Peñarol de Uruguay sobre Palmeiras de Brasil en la Copa de Campeones de América, el torneo colombiano empezó a cerrar la pelea sobre cinco equipos punteros: Cúcuta, Cali, Medellín, Santa Fe y Millonarios. El 2 de julio, Cúcuta enfrentó a Millonarios en El Campin y el marcador lo resumió todo: 4-0. Ese día su afición creyó que era posible un nuevo título.

Además de la fiesta de goles, ese día debutó “Maravilla” Gamboa en Millonarios. En el minuto 32, de una habilidosa jugada suya surgió el primer gol. Se llevó a toda la defensa y la cedió a Larraz para que definiera ante el arco motilón. A los 37, Carlos Arango marcó el segundo, golazo de media distancia, en contragolpe. A los 18 de la segunda etapa, otra vez Gamboa arrastró la marca y se la entregó a Marino Klinger para que anotara. El mismo Klinger hizo el cuarto con complicidad de Sinisterra del Cúcuta.

 

Como ese mismo día Santa Fe derrotó a Medellín 2-1 en calidad de visitante, el rojo quedó al frente de la tabla con 23 puntos. Pero Millonarios se trepó al segundo puesto con un punto menos. Medellín quedó tercero con 21. Cali y Cúcuta se rezagaron con 20. La siguiente fecha enfrentó a los bogotanos con los caleños. Santa Fe arrolló a Cali en la capital 4-1 y Millonarios se deshizo del América 1-0. Rojos y azules siguieron victoriosos hasta que se volvieron a enfrentar en el clásico que se disputó el jueves 20 de julio, festivo por el Día de la Independencia,

Cuando el reloj marcaba el final del primer tiempo, Genaro Benítez se llevó la bola hasta el final del campo, y levantó un centro que concretó Marino Klinger ante el arco de Leonardo Bevilacqua. El empate llegó al minuto 16 del segundo tiempo. “Zipa” González envió un centro al área, despejó mal Centurión, y oportuno apareció Carlos Aponte para hacer gol de cabeza. Dos minutos después, Genaro Benítez volvió a ganarle a su marcador, levantó el centro y Ricardo Pegnoti golpeó el balón con la mano. De penalti, ganó Millonarios con gol de Carlos Bolla.

Millonarios alcanzó a Santa Fe y tres días después lo desplazó de la punta porque impuso paso de campeón goleando a Pereira 5-1, mientras que Santa Fe cayó 3-0 con Once Caldas en Manizales. Ese día el equipo de Ochoa Uribe dio cátedra ante su rival con una línea ofensiva que dio de qué hablar. Orlando Larraz, Carlos Arango, Marino Klinger, “Maravilla” Gamboa y Genaro Benítez. Y atrás el respaldo del guardameta Pablo Centurión, junto a Carlos Bolla, Juan Gallegos, “Pibe” Díaz, Óscar Jamardo y Rodolfo Ávila.

La tercera vuelta del torneo empezó el 6 de agosto con el partido esperado entre Medellín y Millonarios que se liquidó con empate a dos goles. Los aplausos se los llevó Marino Klinger a los 23 minutos, cuando anotó de chilena ante “Caimán” Sánchez. Pero ese onceno antioqueño que  peleó ese día a Millonarios, se mantuvo en la lucha y siempre fue recordado: “Caimán” Sánchez, Antonio Pécora, “Canocho” Echeverri, “Canino” Caicedo, Jorge “Chema” Méndez, Rubén Musso, Alejandro Carillo, Juan Vairo, José Vicente Grecco, Jorge Roa y José Luis Lanza.  

A finales de agosto, la ventana del equipo embajador sobre sus rivales Medellín y Santa Fe se puso en seis puntos, después de 16 partidos sin perder. Pero el triunfalismo es el mejor aliado de la derrota y el 10 de septiembre le pasó la cuenta de cobro a Millonarios. 1-0 cayó en Cúcuta. Por fortuna, coincidió con que ese mismo día tuvieron que enfrentarse Santa Fe y Medellín en Bogotá con triunfo para el local 1-0 con gol de Panzutto y, de esta manera, Millonarios mantuvo su distancia de cinco puntos, esta vez sobre su rival de patio.

El partido que fue fundamental para que Millonarios empezara a acariciar su sexta estrella fue nuevamente el clásico. Se disputó el 1 de octubre y concluyó 4-2 en favor de los azules. Al minuto cinco, Óscar Jamardo envió un balón largo, Klinger se llevó a la defensa y definió sin problemas ante Manuel Pacheco. Empezaron a reventar voladores desde las tribunas, pero Santa Fe reaccionó y volcó el juego al área de Millonarios. Sin embargo, después de varios tiros de esquina consecutivos para el rojo, en un contragolpe “Maravilla” Gamboa logró el segundo.

A dos minutos del cierre de la primera parte, Pizarro fue derribado en el área, el juez Lires López marcó el penal, y concretó Óscar Jamardo. Con tres goles de ventaja para Millonarios se fueron a los vestuarios, pero a pesar de que el juego parecía liquidado, Santa Fe salió a vender cara su derrota. A los 30 anotó Ricardo Campana, pero de nuevo un descuido de la saga santafereña permitió anotar a Pizarro. En el final, Perazzo anotó el segundo de Santa Fe. El partido terminó en protestas de la afición por la anulación de un gol postrero a los cardenales.

Con seis puntos de ventaja sobre Santa Fe y Medellín, Millonarios se enrumbó hacia el título. La primera semana de octubre, mientras los periódicos anunciaban una nueva declaratoria del Estado de Sitio, esta vez asociada a una supuesta intentona golpista organizada por el exteniente Alberto Cendales, en el plano deportivo bogotano no se hablaba de otra cosa que del camino azul. Triunfos sobre el Pereira 2-1 y sobre Bucaramanga 2-0. El 22 de octubre, el partido entre Millonarios y Medellín en Bogotá dejó las cosas claras en el torneo de 1961.

La victoria azul por 3-1 sobre Medellín, con dos goles de “Maravilla” Gamboa y uno de Marino Klinger, en tripleta de oro colombiana junto a Carlos Arango, dejaron a Millonarios con una ventaja de ocho puntos sobre su seguidor Medellín. A la semana siguiente, el cuadro embajador empató con Cali 0-0, pero Medellín volvió a perder con Caldas 2-0. La ventaja se amplió a nueve puntos, pero de segundo se metió Santa Fe tras arrollar a Quindío 5-0. El 5 de noviembre, en vibrante juego en el Atanasio Girardot, Millonarios derrotó a Nacional 5-3.

A pesar de que, en las dos primeras fechas de noviembre, Millonarios cedió empates ante Caldas en Manizales y Cúcuta en Bogotá, volvió a coincidir con el cotejo entre sus rivales rojos Medellín y Santa Fe, que favoreció a los paisas que volvieron al segundo lugar. El 26 de noviembre, todo se organizó para que Millonarios comenzara a celebrar en el Pascual Guerrero de Cali, pero América no le dio ese gusto al derrotarlo 2-0. Santa Fe dio cuenta del Cali 3-0 y Medellín empató. Ante la recta final, la diferencia entre el primero y segundo eran siete puntos.

El 3 de diciembre, con goles de Óscar Jamardo y Luis Pizarro, Millonarios derrotó a Quindío 2-0 y con ese marcador dio la vuelta olímpica. A dos fechas del final se hizo inalcanzable, aunque Medellín derrotó 4-2 a Bucaramanga. Santa Fe perdió con el colero Tolima 2-1. El 10 de diciembre Millonarios perdió el clásico con Santa Fe 3-2 y Medellín salió derrotado en el clásico antioqueño 5-2. Pero la gente hablaba ese día no tanto del nuevo título azul, como de la noticia que otra vez agitó la política nacional e internacional, sobre todo de América.

El anuncio del gobierno de Alberto Lleras Camargo de romper relaciones diplomáticas con Cuba, en la antesala de la visita del presidente de Estados Unidos John F. Kennedy a Colombia, prevista para el domingo 17 de diciembre. En medio de las controladas protestas de los opositores, ese día, el mandatario norteamericano llegó acompañado de su esposa Jacquie, que fue fascinación en el apoteósico recibimiento en el aeropuerto El Dorado. Kennedy inauguró después la ciudadela que lleva su nombre y formalizó una agenda bilateral de hondas repercusiones.

El discurso de la Alianza para el progreso tomaba forma en un país donde la lucha insurgente ya había empezado, aunque desde los directorios políticos, proliferaban más las voces que, antes que asistencia social, pedían mano dura contra el comunismo. Es 17 de diciembre se jugó la última fecha del torneo con victoria de Millonarios sobre Pereira 3-2 y empate de Medellín y Cali 1-1. Poca asistencia hubo en los estadios. Ya todo estaba consumado en el campeonato nacional y el protagonismo del día se lo terminó llevando la visita de Kennedy.  

En medio de la celebración azul hubo lugar para el positivo balance de los Cuartos Juegos Bolivarianos que se disputaron en Barranquilla entre el 3 y el 16 de diciembre, con 19 medallas de oro, 37 de plata y 21 de bronce. El atletismo fue el deporte predominante en el rendimiento colombiano con Luis Navas, Álvaro Mejía o José Gregorio Neira. Pero en ciclismo, empezaron a figurar nuevos nombres: en ruta Rubén Darío Gómez, primer deportista del año de El Espectador; y, sobre todo, en pista, Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, con apenas 19 años.