
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Al acercarme a uno de los puestitos de comidas, el cocinero me sugirió comprarlos frescos en el mercado y luego llevarlos para que me los prepararan. Así lo hice, elegí los más verdes y provocativos, y mi sorpresa fue mayúscula cuando se los entregué al cocinero y este los envió directamente a una freidora con aceite muy caliente. Pensé, con rabia, que los había arruinado, y me quedé esperando el mal bocado. Al retirarlos de la freidora les puso un poco de aceite de oliva y buena sal, y así me los pasó. Al pegarles el primer mordisco viajé al cielo: crujientes por fuera y, digamos, melcochudos por dentro, y con un sabor insuperable. En realidad, la técnica de freír los vegetales es bastante común en algunos lugares de Europa y en las culturas culinarias asiáticas. De hecho, esta costumbre es una de las características de la cocina de Sichuan, la que para mí es la más rica y variada de China —ese país de países—. Allí, luego de freír los vegetales, los terminan en un wok con ajo y jengibre, y una buena dosis de chile. Eso es lo que haremos esta semana con unos habichuelines frescos que primero pasaremos por aceite hondo para luego llevarlos al wok, y que servirán como una sorprendente guarnición.
INGREDIENTES
500 gramos de habichuelines sin puntas
2 cucharaditas de ajo finamente picado
2 cucharaditas de jengibre finamente picado
Ají fresco al gusto
Cilantro finamente picado
Sal
PREPARACIÓN
Fría los habichuelines en aceite hondo hasta que empiecen a dorar. Retire del aceite y reserve. Aparte, en un wok muy caliente con una cucharada de aceite vegetal, sofría rápidamente el ajo hasta que comience a dorar, luego agregue el jengibre y sofría un poco más. Añada los habichuelines, el ají al gusto y el cilantro. Saltee un poco más, sazone con sal y sirva inmediatamente.
hsasson28@hotmail.com
www.harrysasson.com