Ingredientes
Adobo
1 bistec de costilla con hueso de 500 g y 4 cm de espesor aproximadamente
2 cucharaditas de aceite de oliva extra virgen
4 ramitas de romero fresco
4 ramitas de tomillo fresco
2 dientes de ajo, pelados y machacados
1/4 cucharadita de sal kosher
1/2 cucharadita de ralladura de limón
1 cucharadita de jugo de limón fresco
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen más 1 cucharadita
1/4 cucharadita de romero fresco picado
1/4 cucharadita de tomillo fresco picado
1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida y más para sazonar
1 huevo grande
6 o 7 hojas de rúcula bebé
Preparación:
Para el adobo: El día antes de que planees cocinar la carne, coloca el bistec en una bolsa con cierre hermético junto con el aceite de oliva, el romero, el tomillo y el ajo. Mueve las hierbas y el ajo alrededor de la bolsa para cubrir la carne con todos los sabores. Refrigera durante la noche.
Para el bistec: Retira la carne de la nevera 30 minutos antes de cocinar. Precalienta el horno a 400 grados F/200 grados C.
Calienta una sartén a fuego medio alto. Espolvorea la carne con 1 cucharadita de sal de manera uniforme. Coloca la carne en la sartén y dora durante 5 minutos sin mover la carne. Da la vuelta al bistec y repite por el otro lado. Coloca la carne en una bandeja para hornear y hornea durante 10 minutos para término medio. Deja que la carne repose durante 15 minutos.
Mientras tanto, en un tazón pequeño mezcla la cáscara de limón, el jugo de limón, 2 cucharaditas de aceite de oliva, el romero, el tomillo, 1/8 cucharadita de sal y 1/8 cucharadita de pimienta. Reserva.
Calienta una sartén pequeña antiadherente a fuego medio. Añade 1 cucharadita de aceite de oliva y agrega el huevo, teniendo cuidado de no romper la yema. Espolvorea con 1/8 cucharadita de sal restante y 1/8 de cucharadita de pimienta. Reduce el fuego a medio bajo y cocina lentamente el huevo hasta que la clara esté cocida y la yema esté todavía suave, unos 3 minutos.
Coloca el bistec en un plato para servir. Arregla la rúcula sobre la carne y rocía 1 cucharadita del aceite de hierbas. Coloca el huevo encima. Rocía con el aceite de hierbas restante y sazona con un poco de pimienta negra molida.
Foto: Cortesía.