
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Uno de los ingredientes más característicos y particulares de las cocinas del Medio Oriente es el tahini. Sin embargo, en otras latitudes se ha creado una confusión sobre el mismo: se trata de la pasta de sésamo o ajonjolí, de sabor un tanto amargo y tostado, y textura densa, cremosa y aceitosa, similar a la mantequilla de maní.
Este es un ingrediente fundamental en el hummus de garbanzos (tahini, garbanzos, aceite de oliva, limón, páprika…), y de allí que esta preparación también se conozca como tahini de garbanzos. Y como si no fuera poco, en las cocinas del Magreb se utiliza un recipiente llamado tajine (de barro y con tapa cónica), que también les da su nombre a los estofados en cuya cocción se utiliza.
Todo suena parecido, pero son diferentes. Vamos a concentrarnos en el tahini, con el que prepararemos una crema emulsionada igual a la que se usa en los shawarmas o en los sándwiches de falafel, esta vez para acompañar unas ricas tajadas de coliflor asadas, que es de las formas más ricas y sorprendentes en las que se puede disfrutar este vegetal.
Ojo al dato: ¿Qué presa de pollo tiene menos grasa y es ideal para hacer en sopas y caldos?
Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧